La Corriente Sindical de Izquierda ha reelegido este domingo a Nacho Fuster como secretario general, cargo en el que lleva desde 2016, cuando se produjo un importante relevo generacional en el sindicato, fundado en 1982 a partir del sector crítico de CCOO.
Tras un periodo convulso, de conflictos internos que acabó con varias escisiones, la CSI celebró este fin de semana un nuevo congreso marcado por la unidad, la reforma de sus estatutos y la apuesta por los servicios públicos. “Vamos a dar la batalla por la sanidad y la universidad públicas” ha señalado Fuster, que ha adelantado, en declaraciones a NORTES, que la Corriente presentará recurso contra la instalación de la Universidad Europea en Xixón por la vía del centro adscrito. “Es algo que en la legislación actual solo puede permitirse a la Universidad de Oviedo” ha explicado Fuster, para el que la defensa de los servicios públicos asturianos constituirá uno de los principales ejes de su próximo mandato.
Fuster, trabajador de la regasificadora de El Musel, ha señalado que el sindicato sigue creciendo en afiliación, y que ya se ha recuperado de la pérdida de secciones como administración pública. También que se mantendrá fiel a su negativa a solicitar subvenciones públicas o contar con cargos remunerados, una tradición del sindicato que le diferencia no solo de CCOO y UGT, sino también de CIG, CGT, ELA, LAB y otros sindicatos con los que CSI mantiene estrechas relaciones. Representantes de todos ellos estuvieron presentes este fin de semana en Xixón.



























