La Sidrería Canteli, uno de los chigres tradicionales del centro de Xixón, históricamente ligado a los movimientos sociales de la ciudad, ha anunciado que afronta sus “últimos tiempos” tras la intención de la propiedad del local de vender el inmueble, una situación vinculada a una gentrificación que ya ha obligado a otros negocios tradicionales a bajar la persiana.
En un comunicado difundido en redes sociales, la sidrería asegura que entra en “tiempo de descuento” y explica que no existe aún una fecha concreta de cierre, ya que dependerá de la operación de venta del local.
Los responsables del negocio subrayan que no responsabilizan a la propiedad del inmueble, con la que aseguran haber mantenido siempre una buena relación, aunque lamentan que cada vez queden “menos chigres tradicionales” en el centro de la ciudad.
“Sin vecinos no hay vida y en el barrio de El Carmen ya solo quedan pisos de lujo y pisos turísticos”, señala el texto, que critica además el modelo turístico y comercial que, según el establecimiento, se está imponiendo en Xixón.
La sidrería denuncia la proliferación de hamburgueserías, pizzerías, gastrobares, franquicias y grupos inversores, así como de festivales gastronómicos y eventos vinculados al turismo, en detrimento de los negocios tradicionales. “No quedarán chigres ni chigreros, solo sociedades limitadas”, afirma el comunicado, que concluye con un mensaje de resistencia: “Salud y ánimo pa resistir”.
El cierre de negocios históricos y el impacto del turismo y de la presión inmobiliaria sobre el comercio tradicional han generado debate en distintas ciudades españolas en los últimos años, especialmente en barrios céntricos con fuerte atractivo turístico.





























