No habrá Mercadona en Cerdeño. La entidad dirigida por Juan Roig ha visto frustrados sus planes para abrir una nueva superficie comercial en la capital asturiana. El supermercado estaba proyectado en varias parcelas de Cerdeño donde antes se encontraban el bar Casa Julio y varias viviendas, derribadas hace años. Las obras habían comenzado al contar con las licencias municipales pertinentes, pero la denuncia de dos particulares ante el Principado reveló, tal y como informó RTPA, que en el emplazamiento elegido solo podía dedicarse a usos residenciales.
Los ayuntamientos son los encargados de autorizar tanto las obras como las actividades a desarrollar en su ámbito territorial, no obstante, esos permisos deben concederse de acuerdo a lo que establezca el Plan General de Ordenación Urbana, algo que no ocurrió en este caso. Tal y como indicó la administración autonómica, en las parcelas en las que se iba a ubicar el nuevo supermercado no se podría realizar una construcción de esas características, ya que solo podrían construirse viviendas unifamiliares.
El Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu ya ha dado los primeros pasos para anular las licencias concedidas, lo que implicaría la suspensión definitiva de unas obras que no solo habían comenzado sino que se encontraban además en un estado avanzado. De confirmarse la anulación de la licencia, Mercadona podría exigir al consistorio una indemnización por daños y perjuicios, al verse afectados sus planes para abrir una nueva instalación en la que pensaban invertir 6,5 millones de euros.
Es difícil saber lo que ocurriría en este caso, ya que cada juzgado tiene su idea sobre el alcance de la responsabilidad patrimonial. Sea como fuere, la empresa podría pedir en vía administrativa lo que estimara oportuno, aunque la práctica habitual suele limitar las cuantías a aquellos gastos que se deriven estrictamente del inicio de la actividad, que en el particular que nos ocupa podría englobar el total de las obras realizadas más el lucro cesante, esto es, lo que se habría dejado de ganar.
En definitiva, el Ayuntamiento de Oviedo podría enfrentarse al pago de una indemnización cuya cuantía total obviamente desconocemos por haber autorizado la construcción de un supermercado en un lugar en el que, de acuerdo con su propia normativa, solo podían construirse viviendas. No es la primera vez que el equipo de Alfredo Canteli e Ignacio Cuesta intenta que un espacio residencial albergue usos distintos a los previstos en el PGOU, ya que esta fue la razón por la que el Real Oviedo rechazó construir la ciudad deportiva del club en Latores en 2023.





























