El principal fraude en la PAU se llama universidad privada

Para entrar en Enfermería en la pública hace falta un 12,5 de nota: en las privadas basta con pagar.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Un total de 5.157 estudiantes se examinarán a partir de este martes en Asturies de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), la primera en la que se utilizarán detectores de frecuencias para evitar el uso de dispositivos electrónicos de manera fraudulenta.

Los controles antifraude son estos días el tema estrella en todas las informaciones sobre la PAU. Sin embargo, el fraude que puedan cometer los estudiantes más avispados en el uso de las nuevas tecnologías se queda corto con respecto al verdadero fraude estructural que suponen las 46 universidades privadas que existen en este momento en España.

Nos explicamos. Aunque para entrar en una universidad privada es necesario haber superado la PAU, basta con obtener un cinco para poder ingresar en instituciones académicas en la que el único criterio de admisión es el económico.

Las universidades privadas se han disparado en España desde finales de la década de los 90 a partir de varios factores. El más importante de ellos es la congelación de la oferta de plazas en la universidad pública. A menos oferta pública, más oferta privada. Las carreras biosanitarias son un buen ejemplo. La nota de corte de Enfermería en la Universidad de Oviedo/Uviéu es 12,5. En las privadas no existe. Basta con pagar entre 10.000 y 12.000 euros.

Asturies, ajena hasta ahora a la privatización de la educación superior, podría pronto dejar de ser un pequeño oasis de pública. Si la Justicia no tumba los recursos contra los centros adscritos autorizados por la Consejería de Ciencia a la Nebrija, la Europea y la Alfonso X, en 2027 podría haber más estudiantes en las privadas que en la universidad pública asturiana. Está claro que si las privadas se asientan en Asturies presionarán todo lo posible para que no crezcan las plazas de Enfermería en la pública.

Está claro que si las privadas se asientan en Asturies presionarán todo lo posible para que no crezcan las plazas de Enfermería en la pública

¿Qué puede hacer la izquierda asturiana ante un panorama que rompe cualquier tipo de igualdad o meritocracia a la hora de regular el acceso a la universidad? Bueno, en primer lugar esperar a que se resuelvan los recursos presentados por los sindicatos contra la autorización de universidades privadas vía centros adscritos. En segundo, exigir más inversión pública para la Universidad de Oviedo/Uviéu. No es normal que nuestra universidad solo oferte hoy, por ejemplo, 200 plazas del Master de Formación del Profesorado, un título obligatorio para ejercer en secundaria.

Universidad Alfonso X El Sabio

En tercer lugar, la izquierda, los sindicatos y el movimiento estudiantil, debería pensar en implantar mecanismos concretos que entorpezcan el desarrollo de las universidades privadas. En una sociedad de libre mercado no pueden prohibirse las universidades privadas, pero sí existen formas de obstaculizarlas. Los defensores de la universidad de la pública deberían buscar qué vías legales existen para retirarles la alfombra roja que Consejería y ayuntamientos les están poniendo.

Hace décadas que los neoliberales vienen torpedeando los servicios públicos a través de reformas estratégicas, puntuales, muy sutiles, pero con un efecto devastador. La libertad de elección de centro es un ejemplo. Aquí lanzamos una reforma estratégica, pero en el sentido contrario, en defensa de la igualdad de oportunidades: la misma nota de corte de las carreras de la pública para las titulaciones de la privada. A mismos estudios misma nota de ingreso. Equiparar la prueba de acceso entre unas y otras universidades, del mismo modo que estudiantes de institutos públicos y colegios privados deben enfrentarse al mismo examen en la PAU.

¿Se puede hacer? ¿Es posible? Sabemos que existe un vacío legal. Las universidades privadas se opondrán, pero… ¿con qué argumentos?Una izquierda útil tiene aquí una posibilidad para jugar sus cartas.

Actualidad

spot_img