“Todo lo que ha pasado nos ha confirmado que este proyecto merece la pena”

Rocío Álvarez, codirectora de Mar de Niebla, explica la polémica en torno a la Cocina Comunitaria y defiende un proyecto que abrirá en Gijón en septiembre.

Recomendados

Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

La Fundación Mar de Niebla llevaba meses preparando la apertura de la Cocina Comunitaria, un proyecto que transformará un antiguo bar de La Calzada en un espacio de formación en hostelería, comedor comunitario y actividades abiertas al barrio. Antes incluso de abrir sus puertas, la iniciativa quedó envuelta en una intensa polémica después de que Vox cuestionara públicamente el proyecto y la entidad. Días más tarde, el local apareció con pintadas vandálicas, un ataque que provocó una amplia respuesta de apoyo por parte de organizaciones sociales, asociaciones vecinales, sindicatos e instituciones.

En medio de ese ruido está Rocío Álvarez Fernández, codirectora de Mar de Niebla. La conversación con ella arranca por esos días de tensión, pero pronto deriva hacia el proyecto que la fundación lleva más de un año preparando y que, si todo marcha según lo previsto, abrirá sus puertas después del verano.

Esta semana vuestro nuevo local ha aparecido con pintadas después de la campaña emprendida por Vox. ¿Cómo habéis vivido estos días?

Con bastante frustración, porque las pintadas han sido solo la culminación de varias semanas muy complicadas. Antes incluso de que el proyecto echara a andar, empezaron a circular bulos y mensajes de rechazo, tanto en redes sociales como en el propio barrio. Nuestra intención era presentar la Cocina Comunitaria de forma tranquila, reuniéndonos con los vecinos y explicando el proyecto con tiempo, pero tuvimos que adelantar ese trabajo para responder a mucha información falsa. Ha sido un mes muy desgastante. Aun así, después del primer impacto nos quedamos con algo muy positivo: la enorme cantidad de apoyo que hemos recibido de vecinos, entidades y colectivos. Eso nos ha dado mucha fuerza para seguir adelante.

La polémica ha hecho que mucha gente descubra por primera vez la Cocina Comunitaria. ¿Cómo nació la idea?

Hace aproximadamente un año empezamos a diseñar el proyecto a partir de varias necesidades que detectamos en la zona oeste de Gijón. Queríamos crear un nuevo espacio de formación en hostelería dirigido inicialmente a jóvenes, utilizando una metodología que llevamos años desarrollando en Mar de Niebla: el aprendizaje-servicio. La idea es que, mientras aprenden un oficio, puedan poner en práctica esos conocimientos ofreciendo un servicio útil para el entorno. Desde el principio tuvimos claro que no queríamos abrir únicamente un espacio formativo, sino un proyecto que respondiera también a necesidades sociales que estábamos viendo en el barrio.

Lugar que están siendo objeto de la vandalización. Foto: David Aguilar Sánchez.

¿Qué encontrará un vecino cuando cruce la puerta?

Encontrará un espacio abierto de lunes a viernes, de diez de la mañana a siete de la tarde. Por las mañanas habrá formación; al mediodía funcionará un comedor comunitario pensado para personas que viven solas, que necesitan un menú asequible o que simplemente quieren compartir ese rato con otras personas; y por la tarde el local se abrirá a actividades sociales y culturales impulsadas por el propio barrio. Queremos que sea un lugar vivo, donde cualquier persona pueda sentirse bienvenida y participar sin etiquetas.

Desde Vox se os acusa de recibir trato de favor y de no contar con los permisos necesarios. ¿Qué respondéis?

Lo primero es que muchas de esas afirmaciones son falsas. Se ha llegado a decir que el Ayuntamiento nos había comprado el local, cuando en realidad Mar de Niebla lo tiene alquilado. El proyecto empezó a tomar forma después de obtener financiación de la convocatoria del IRPF de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado y, a partir de ahí, buscamos un espacio que reuniera las condiciones necesarias para impartir una formación reglada en hostelería. En cuanto a los permisos, disponemos de la autorización para adecuar el local y, como ocurre con cualquier obra de estas características, durante el proceso administrativo se nos han ido requiriendo nuevas adaptaciones técnicas que estamos tramitando. Todo forma parte de un procedimiento normal. También se ha cuestionado la financiación de la entidad, cuando toda nuestra actividad está sometida a controles y justificaciones, tanto la que procede de fondos públicos como la que cuenta con financiación privada.

Toda esta polémica se ha producido antes incluso de abrir. ¿Os preocupa que haya vecinos que se hayan hecho una idea equivocada del proyecto?

Claro que nos preocupa y precisamente por eso decidimos salir a explicarlo de una forma mucho más cercana de la que teníamos prevista. Hemos hablado con vecinos, comercios y colectivos porque creemos que el mejor antídoto contra los bulos es explicar las cosas cara a cara. Cuando alguien conoce el proyecto y entiende cómo va a funcionar, desaparecen muchos de los miedos que se habían generado.

“Esta semana nos ha tocado a nosotras, pero hace tiempo que muchas entidades sociales conviven con campañas de desprestigio.”

Lleváis más de veinte años trabajando en la zona oeste de Gijón. ¿Cómo ha cambiado el barrio durante este tiempo?

Mar de Niebla nació para generar oportunidades entre la población joven de la zona oeste, que entonces sufría mayores desigualdades que otros barrios de la ciudad. Con el tiempo fuimos ampliando esa mirada y adaptando nuestro trabajo a una realidad que también ha cambiado: han llegado nuevas familias, ha aumentado la diversidad y han aparecido nuevas necesidades. Siempre hemos intentado leer esa evolución y responder a ella. Hoy seguimos acompañando a personas en situación de vulnerabilidad, pero también impulsamos proyectos abiertos al conjunto del vecindario, porque creemos que compartir espacios es una de las mejores maneras de fortalecer un barrio.

Las pintadas también provocaron una reacción de apoyo muy importante. ¿Qué ha significado para vosotras?

Ha sido emocionante. Hemos recibido llamadas, mensajes y ofrecimientos de ayuda de muchísimas personas y organizaciones. En momentos así te das cuenta de que todos estos años de colaboración con otras entidades, asociaciones y vecinos han construido vínculos muy sólidos. Nos hemos sentido muy acompañadas y eso también nos recuerda que hay mucha gente comprometida con un modelo de sociedad basado en la solidaridad y el cuidado mutuo.

Mar de Niebla lleva en marcha desde hace más de dos décadas. Foto: David Aguilar Sánchez.

¿Tenéis la sensación de que lo ocurrido con Mar de Niebla forma parte de un fenómeno más amplio?

Sí. Esta semana nos ha tocado a nosotras, pero hace tiempo que muchas entidades sociales conviven con campañas de desprestigio y discursos que cuestionan tanto su trabajo como a las personas a las que acompañan. Quizá no siempre llegan a traducirse en un acto vandálico tan visible, pero forman parte de un clima que se ha ido normalizando y que termina afectando a proyectos que trabajan por los derechos y la cohesión social.

¿Qué consecuencias puede tener ese clima para la convivencia?

Nos preocupa porque esos discursos ya no se quedan en las redes sociales; también están presentes en la calle y contribuyen a polarizar la sociedad. Cuando se difunden falsedades sobre las entidades sociales o sobre las personas en situación de vulnerabilidad, se genera desconfianza y se debilitan valores básicos como la igualdad, el respeto o la solidaridad. Frenar esa deriva no es solo responsabilidad del tercer sector, sino del conjunto de la ciudadanía.

¿Cuándo esperáis abrir la Cocina Comunitaria?

Nuestro objetivo sigue siendo septiembre. Aún no podemos concretar una fecha porque las obras siempre dependen de muchos factores, pero estamos trabajando para que el proyecto empiece a funcionar entonces. Comenzaremos con la parte formativa y, a partir de ahí, el resto de actividades irán incorporándose de manera progresiva.

Después de todo lo ocurrido, ¿con qué ánimo afrontáis ese momento?

Estamos cansadas, porque han sido semanas difíciles, pero también muy ilusionadas. Todo lo que ha pasado nos ha confirmado que este proyecto merece la pena. El apoyo que hemos recibido nos ha dado mucha fuerza y ahora solo pensamos en abrir las puertas y empezar a trabajar.

Actualidad

spot_img