Greenpeace ha denunciado que solo una de cada tres capitales de provincia en España dispone de una red de refugios climáticos para proteger a la población frente al calor extremo y ha advertido de que Oviedo continúa sin contar con estos espacios.
Tras un mes de junio con más de 1.000 muertes atribuibles a las altas temperaturas, la organización ecologista alerta del estancamiento en la creación de refugios climáticos y de las “graves carencias” que presentan muchos de los existentes.
“El verano que conocíamos ya no existe. El calor es un problema de salud pública que cada año mata en España a miles de personas y no estamos respondiendo a la velocidad que el cambio climático nos impone”, ha señalado la responsable de Cambio Climático de Greenpeace, Elvira Jiménez.
La organización sostiene que el norte “ya no es un destino para escapar del calor” y destaca que durante las altas temperaturas registradas en mayo y la ola de calor de junio, ciudades como Oviedo, Santander, Lugo y Santiago de Compostela registraron constantes alertas sanitarias y siguen sin disponer de refugios climáticos.
El informe también señala deficiencias en otras comunidades. En Euskadi, aunque las tres capitales cuentan con refugios, existen limitaciones de horarios o espacios considerados inadecuados. En La Rioja, Logroño incluye cafeterías municipales de pago entre sus refugios, mientras que en Navarra, Pamplona solo dispone por ahora de espacios exteriores.
Según Greenpeace, Madrid vuelve a presentar problemas de información al no disponer de un listado o mapa oficial de refugios climáticos, mientras que en Cataluña existe una red más amplia, aunque condicionada por restricciones horarias.
La organización también denuncia la ausencia total de refugios climáticos en las principales ciudades de Extremadura, Castilla-La Mancha, Canarias y Baleares, donde las iniciativas siguen en fase de desarrollo.



























