La Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos celebrará entre los días 10 y 12 de septiembre un congreso en el Campus Universitario de Mieres bajo el título ‘Paisajes postindustriales y transiciones en las cuencas mineras de Asturias (España) y del Biobío (Chile)’.
Según ha indicado el Principado este lunes en una nota de prensa, el congreso parte de un proyecto de participación ciudadana en la región minera de Chile del Biobío, que recibió una partida de 30.000 euros de la Consejería para el presente año 2026.

En el congresos se presentarán las conclusiones de esta iniciativa, en la que colabora la Universidad de Oviedo, sobre las similitudes y diferencias existentes entre las cuencas del Caudal y del Nalón y la región del Biobío tras el fin de la minería, para así analizar las formas de afrontar la reconversión y sus consecuencias económicas, sociales y ambientales en estos territorios.
Juan Ponte, director de Agenda 2030, ha recordado que los procesos de desindustrialización han generado problemas por la falta de alternativas laborales y de empleo de calidad, incertidumbre, y desafección sociopolítica. Frente a ello, ha defendido que las políticas tengan en cuenta no solo la transformación económica, sino también la cohesión social y la participación de las comunidades. A su juicio, el objetivo no debe ser recuperar el pasado desde una perspectiva nostálgica, sino utilizar su legado para construir alternativas de futuro: “no se trata de pensar en el pasado en clave nostálgica o melancólica de lo que fue, sino pensar en proyectos que generen esperanza en el presente y en el futuro para toda la ciudadanía”.
Ponte ha destacado especialmente el valor del patrimonio industrial como elemento activo de las estrategias de transición. “El patrimonio industrial es una pieza clave para sumar fuerzas en este proceso de transición industrial en clave de prosperidad ecológica”, ha afirmado.
El proyecto ha puesto también el foco en el papel de las comunidades y, especialmente, de las mujeres en los procesos de transformación social. Según el director general, tanto en Asturias como en Biobío existen tejidos culturales, sociales y vecinales con una fuerte capacidad de participación y territorios en los que el patrimonio industrial se está reinterpretando como un recurso para generar nuevas oportunidades.
En este sentido, Ponte ha resumido el planteamiento de la iniciativa en una idea: “orgullo del pasado minero y ahora pensando ya en prosperidad ecológica”.
La colaboración ha incluido ya una estancia académica de la profesora de la Universidad de Oviedo Irene Díaz Martínez en la región del Biobío, donde ha desarrollado trabajo de campo y ha analizado las iniciativas comunitarias y culturales de Lota y Coronel. Díaz ha destacado la capacidad de organización social de estos territorios y, particularmente, el protagonismo de las mujeres en la reivindicación del patrimonio y la justicia ambiental. Su trabajo ha contribuido a incorporar al proyecto una perspectiva de intercambio entre experiencias del norte y del sur y a reforzar su dimensión social más allá del ámbito estrictamente académico.
El director general ha defendido la necesidad de construir alianzas que permitan avanzar simultáneamente hacia una transición energética justa global y no sólo de los territorios del norte.






























