“Perlora no debería dejar de ser lo que es, un gran parque público junto al mar”

El arquitecto Adrián Cachán, autor de una propuesta alternativa para la ciudad vacacional, advierte del peligro que se cierne para el conjunto con el plan propuesto.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

El arquitecto Adrián Cachán Vallina lleva años estudiando la Ciudad Residencial de Perlora, y también pensando alternativas para su futuro. Fruto de esta reflexión, en 2016 elaboró un plan para su recuperación que llegó a ser presentado públicamente, aunque no se tradujo en ninguna realización material. Con una larga y reconocida trayectoria profesional en el ámbito de la arquitectura, y en concreto de la rehabilitación de edificios históricos, este sábado hablará sobre el futuro de la ciudad residencial en un acto organizado por la Asociación Vecinal Río Espasa. La charla será a las 19h en la Escuela de Perlora, y Cachán ya adelanta su opinión sobre el actual proyecto de reforma: “Es un mal plan porque está pensado sobre todo para los inversores”.

Cachán considera que Gobierno autonómico y local han apostado por una protección patrimonial muy baja, de tipo ambiental, que solo salva un edificio de cada tipología, así como por una edificabilidad mucho más alta, que va a densificar el conjunto al permitir recrecidos en los viejos chalets y edificios comunes, así como nuevas construcciones en el actual campo de fútbol y el parque infantil, equipamientosa que desaperecerían para hacerles hueco. “Es una puerta abierta a cualquier tipo de actuación, así como a los usos privativos. Se reducen las zonas comunes, los espacios verdes y la libertad con la que uno se mueve ahora por la ciudad residencial” señala el arquitecto, que considera un error admitir cierres en las manzanas.

Adrián Cachán y varias de sus infografías.

Para Cachán, a pesar de contener algunos avances con respecto a proyectos anteriores que contemplaban una demolición total, la protección contemplada en el Plan de Protección y Reforma Interior, es baja y además muy arbitraria. “No se ha hecho un verdadero estudio de los edificios, de sus tipologías y variantes dentro del mismo tipo” explica el arquitecto, para el que debería apostarse por una protección de tipo parcial: “Permite mayor conservación, y no tiene la rigidez de una protección integral si toca hacer reformas o cambios”.

Cachán, que es autor de las rehabilitaciones de las cocinas de la Universidad Laboral, de la antigua aduana de Puerto Vega, o de varios conjuntos de vivienda social en Xixón y Avilés, así como de otras construcciones públicas y privadas en diferentes lugares de Asturies, considera que Perlora debe ser vista como un conjunto excepcional, ya que contiene la obra de algunos de los grandes renovadores de la arquitectura asturiana, introductores a finales de los años 50 de los principios del movimiento moderno en la región.

Para el arquitecto las rehabilitaciones deben respetar el espíritu de su creador, un principio que no encuentra en un plan que también abre la puerta a derribos de chalets. En la actualidad se conservan 147 edificaciones en la ciudad residencial. En los años 90 eran 174. Con el actual plan, explica Cachán, podrán derribarse muchos más chalets simplemente alegando que se encuentran en un estado ruinoso.

Desde el punto de vista del arquitecto no debería apostarse por aumentar la edificabilidad, sino simplemente por reponer los chalets derribados en los 90 con nuevas construcciones inspiradas en el estilo arquitectónico del conjunto de la ciudad residencial.

Su proyecto, “Un futuro para Perlora”, defiende mantener el espíritu del servicio público con el que nació Perlora, ofreciendo alojamiento de bajo precio accesible a mayor número posible de personas, así como apostar por los valores de la sostenibilidad ecológica en su funcionamiento. También propone que la ciudad residencial pueda albergar todo el año congresos, jornadas, talleres y otro tipo de actividades más allá del turismo.

Vista aérea del conjunto.

El arquitecto asturiano, cuya propuesta pasaba y pasa por respetar la filosofía de “ciudad jardín” de Perlora, rehabilitando los edificios para nuevos usos turísticos y residenciales, de estudiantes o de personas mayores, considera decepcionante que el Principado no esté apostando por una visión de conjunto y por poner en valor la excepcionalidad de un patrimonio único, cargado de historia, valores arquitectónicos y recuerdos sentimentales.

“Perlora es un conjunto único e irrepetible. Hoy no se podría hacer algo así. Con esas calles sinuosas, espacios verdes muy amplios y arquitectura muy moderna y experimental que rompió con el historicismo de la autarquía” explica Cachán.

Otra de sus excepcionalidades es su ubicación, a orillas del Cantábrico. “Perlora no debería dejar de ser lo que es, un gran parque público junto al mar” reflexiona el experto, que pretende con la charla del sábado alimentar el creciente debate social sobre el futuro de uno de los grandes espacios de oportunidad en Asturies. Si esa oportunidad revierte en el conjunto de la sociedad o en el lucro de unos pocos es lo que está ahora por determinar. Mientras tanto, en su página web puede leerse su análisis del proyecto, así como las ideas fuerza de su propuesta alternativa.

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