La asociación Oviedo Redondo ha expresado su indignación por el estado de abandono de edificios históricos del casco antiguo de la ciudad y ha advertido de que su deterioro amenaza la conservación del patrimonio y puede poner en peligro la seguridad de los vecinos, tras el derrumbe ocurrido en la calle San Antonio.
La asociación, que asegura llevar años alertando de este peligro, considera que el suceso evidencia la gravedad de una situación que no se limita a un inmueble concreto, sino que afecta a distintos puntos del barrio antiguo de la capital asturiana.
La situación de San Antonio se suma a la de otros edificios históricos cubiertos de andamios en condiciones similares en la calle Santa Ana y en la plaza de la Catedral. Para Oviedo Redondo, estos casos reflejan un deterioro del patrimonio que requiere una respuesta urgente tanto de las administraciones como de los propietarios responsables de su conservación.

Ante esta situación, la asociación propone que el Ayuntamiento recupere edificios históricos en ruinas para destinarlos a usos públicos. Asimismo, pide al consistorio que tenga en cuenta su propuesta de abrir como plaza el denominado martillo de Santa Ana, ante el deterioro de los inmuebles vinculados al Arzobispado y la falta de garantías para la conservación de este patrimonio.
Oviedo Redondo considera que lo ocurrido en la calle San Antonio debe servir de advertencia sobre el futuro del Oviedo Antiguo y reclama una actuación decidida que permita preservar los edificios históricos, garantizar la seguridad de los vecinos y evitar que el deterioro del casco antiguo continúe avanzando sin una respuesta adecuada.





























