El 12 de mayo de 2026, una nota de prensa de Idealista anunciaba que la oferta de alquiler permanente había descendido en buena parte de las ciudades declaradas zonas de mercado tensionado. La caída alcanzaba el 39% en Pamplona, el 33% en A Coruña y el 9% en Barcelona, mientras Girona constituía una excepción, con una subida del 9%. El comunicado no se limitaba a ofrecer cifras. También incluía una interpretación de Francisco Iñareta, portavoz de la compañía: “los datos vienen a demostrar cómo la intervención en el mercado genera escasez”.
A las 10:40 de aquella misma mañana, Europa Press difundía una noticia construida a partir del estudio. Reproducía las variaciones de las distintas ciudades y recogía también la interpretación de Iñareta, incluida su afirmación sobre la escasez provocada por la intervención pública. La empresa que comercializa anuncios inmobiliarios se convertía así en fuente de datos y de explicaciones sobre las consecuencias de una regulación que afecta al sector en el que desarrolla su actividad.

No es un caso aislado. Los grandes portales inmobiliarios llevan años produciendo informes de precios, encuestas sobre propietarios e inquilinos, estadísticas de oferta y demanda, análisis jurídicos y noticias sobre políticas públicas. Esos contenidos circulan después por agencias y periódicos, donde conviven con las estadísticas oficiales y las investigaciones académicas. Idealista y Fotocasa no solo participan en el mercado de la vivienda, también intervienen en la manera en que ese mercado se explica a la sociedad. O, dicho de otro modo, son juez y parte.
“Son una parte muy interesada”, sostiene Alejandra Jacinto, abogada especializada en el derecho a la vivienda y cofundadora del Centro de Asesoría y Estudios Sociales (CAES). Vinculada durante años a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, formó parte del equipo jurídico que impulsó los recursos contra la venta de 2.935 viviendas públicas de la Comunidad de Madrid a un fondo de inversión, una operación cuya nulidad acabó siendo confirmada judicialmente. También fue diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid. Para ella, la influencia de los portales se ha visto favorecida por la falta de estadísticas públicas suficientemente amplias y actualizadas. A su juicio, estas empresas son “parte activa” de una batalla cultural alrededor de la vivienda, en la que sus estudios y declaraciones contribuyen a interpretar las políticas regulatorias conforme a sus intereses económicos.
Del anuncio al titular
Idealista no se limita a anunciar pisos. También vende información sobre ellos. Su división Idealista/data ofrece a bancos, fondos de inversión, promotoras, tasadoras y agencias inmobiliarias herramientas de valoración, análisis territoriales y estudios para orientar sus decisiones. La compañía no solo conoce el mercado a través de los anuncios que publica, sino que también comercializa ese conocimiento entre quienes hacen negocio en él. Y, al mismo tiempo, lo convierte en noticias.
La propia Idealista/data figura al pie de algunas de las notas de prensa distribuidas por la compañía. También en la del 12 de mayo, que acabó convertida aquella mañana en una información de Europa Press. El comunicado identificaba a la división como proveedora de servicios profesionales de valoración, inversión, captación y análisis del mercado. La misma estructura empresarial que vende información a los operadores inmobiliarios produce estadísticas que después llegan a las redacciones de los periódicos.
Fotocasa ha desarrollado su propia maquinaria informativa. En 2017 puso en marcha Fotocasa Research, una iniciativa nacida de la colaboración entre su departamento de Comunicación y la consultora The Cocktail Analysis. Desde entonces elabora periódicamente estudios sobre compraventa, alquiler, expectativas de propietarios e inquilinos, dificultades de acceso de los jóvenes a la vivienda y opiniones sobre las políticas de regulación.

No son únicamente tablas de precios. Los informes suelen llegar acompañados de titulares, explicaciones y declaraciones de sus responsables. Y ahí aparece una diferencia fundamental: registrar que disminuyen los anuncios de alquiler en una plataforma es una cosa; asegurar que esa caída la ha provocado una determinada ley es otra muy distinta. Lo primero es una medición del mercado anunciado. Lo segundo, una interpretación de sus causas.
La nota de Idealista del 12 de mayo y el despacho de Europa Press permiten seguir ese recorrido. Los porcentajes de descenso pasan del comunicado empresarial a la noticia, pero también lo hace la explicación de Francisco Iñareta, portavoz de la compañía. La agencia identifica su procedencia y atribuye las declaraciones. Los datos y la interpretación de la empresa viajan juntos, multiplicando su alcance mucho más allá de los canales de Idealista.
El fenómeno no se limita a los grandes medios nacionales. También en Asturias, como en otras comunidades autónomas, encontramos informaciones publicadas en medios de comunicación que parten directamente de los estudios y comunicados de los portales inmobiliarios. En algunos de los casos examinados, no solo se reproducen sus cifras, sino también las valoraciones de sus portavoces, que pasan de las notas de prensa empresariales a las noticias con escasas modificaciones.
Los portales proporcionan así algo más que cifras a los periódicos. Ofrecen también los asuntos de los que hablar, los titulares posibles y las explicaciones con las que interpretar lo que ocurre en el mercado de la vivienda. Después, cada medio decide qué hace con ese material: contrastarlo, ampliarlo, incorporarle otras voces o publicarlo prácticamente tal como llega.
Datos diferentes para un mismo mercado
¿Sube o baja el precio del alquiler en España? La respuesta puede cambiar dependiendo del portal inmobiliario al que se consulte. En julio de 2026, Idealista registró un incremento interanual del 6,8%, hasta los 15,30 euros por metro cuadrado al mes. Fotocasa, para ese mismo período, anunció exactamente lo contrario: una bajada del 1,6%, hasta los 14,14 euros. Y Pisos.com, el tercero en discordia, comunicó una subida todavía mayor que la de Idealista, del 9,45%, con un precio medio de 14,82 euros.
Entre las variaciones publicadas por Idealista y Fotocasa hay 8,4 puntos porcentuales de diferencia. Tres grandes plataformas, un mismo mercado y tres resultados distintos. No significa necesariamente que alguno de ellos sea incorrecto. Sus estadísticas se construyen a partir de diferentes muestras de anuncios, tipologías de viviendas, filtros y procedimientos de cálculo. Además, Idealista modificó su metodología en julio y recalculó retrospectivamente sus series. Pero la comparación plantea una cuestión fundamental: ¿qué imagen del mercado recibe el lector según el portal que haya servido de fuente para elaborar la noticia?

Hay una segunda diferencia, menos visible en los titulares, pero igualmente importante. Los precios que publican estos portales son, fundamentalmente, los que solicitan los propietarios en sus anuncios, no los que finalmente pagan los inquilinos. Tampoco la desaparición de un anuncio significa necesariamente que una vivienda haya salido del mercado: puede haberse alquilado, retirado temporalmente o trasladado a otra modalidad de arrendamiento.
Un ejemplo permite apreciar la dimensión del problema. En octubre, Idealista difundió que España había perdido alrededor de 393.000 viviendas en alquiler entre 2018 y 2025. La cifra procedía de comparar los anuncios de alquiler permanente contabilizados por la propia plataforma durante aquellos años: 902.664 en 2018 frente a 510.091 en 2025. La disminución es real dentro de esa serie estadística, pero no demuestra que hayan desaparecido 393.000 viviendas del conjunto del parque de alquiler español. Lo que acredita es una reducción de los anuncios registrados por Idealista bajo los criterios de su estudio.
Para Alejandra Jacinto, estas diferencias refuerzan la necesidad de examinar quién produce las estadísticas y cómo se interpretan. La abogada considera que los grandes portales proporcionan “datos de parte” y participan activamente en la disputa por explicar los efectos de las políticas de vivienda.
Existen fuentes alternativas, como el Sistema Estatal de Referencia del Precio del Alquiler, elaborado a partir de información tributaria y catastral, o los registros autonómicos de contratos. No ofrecen necesariamente una fotografía completa ni tan inmediata del mercado como las plataformas privadas, pero permiten observar otras realidades: los importes declarados en los arrendamientos y no solamente los precios que aparecen en los escaparates inmobiliarios.
De las estadísticas a las conclusiones políticas
Los datos que producen los portales inmobiliarios también sirven de punto de partida para interpretar las políticas públicas. En las comunicaciones de Idealista son habituales las referencias a la inseguridad jurídica, la reducción de la oferta y las dificultades para acceder al alquiler en municipios donde se han establecido controles de precios. Fotocasa ha difundido encuestas sobre las decisiones que los propietarios dicen estar dispuestos a tomar ante las regulaciones, desde subir las rentas hasta retirar viviendas del mercado o cambiar de modalidad de arrendamiento.
Que disminuya el número de anuncios en una plataforma no demuestra por sí solo que esa caída haya sido causada por una ley. Del mismo modo, que un propietario declare en una encuesta que tiene intención de retirar su vivienda no significa que finalmente lo haga. Sin embargo, esos resultados pueden llegar a los medios acompañados de valoraciones empresariales sobre el éxito o el fracaso de las políticas de vivienda.
Jacinto sitúa esta actividad en una disputa más amplia por el relato sobre la crisis habitacional. Considera que los portales participan en una “batalla cultural” alrededor de la regulación y denuncia que sus análisis contribuyen a extender el argumento de que cualquier intervención pública perjudica al mercado.
NORTES se dirigió a Idealista y Fotocasa para conocer sus criterios de elaboración de estudios, sus metodologías y la relación entre sus actividades comerciales e informativas, pero ninguna de las dos compañías respondió a las consultas antes del cierre de este reportaje.
Las empresas que están detrás de los portales
Detrás de Idealista y Fotocasa hay estructuras empresariales que van mucho más allá de los anuncios de compraventa y alquiler de viviendas. Fondos internacionales de inversión, compañías tecnológicas, tasadoras, empresas especializadas en datos inmobiliarios y servicios financieros forman parte de un entramado en el que la información sobre el mercado constituye también un negocio.
Idealista está controlada por Cinven, una gestora internacional de fondos de inversión con sede en Londres. Su actividad consiste en captar capital de inversores, adquirir participaciones en empresas y gestionar esas inversiones. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cinven controla el 71,50% de Idealista, mientras que el fondo sueco EQT posee otro 17,56%. El resto se reparte entre otros accionistas minoritarios. Idealista fue valorada en 2.900 millones de euros cuando Cinven anunció su entrada en la compañía en 2024.
Las inversiones de Cinven no se limitan a los portales inmobiliarios. En su cartera también figura Accumin, anteriormente conocida como Tinsa, una de las grandes empresas especializadas en tasación de viviendas, valoración de activos y análisis del mercado inmobiliario. El mismo gestor de fondos tiene así participaciones en negocios relacionados con la publicación de anuncios y con la valoración económica de inmuebles. También invierte en RTB House, dedicada a tecnología publicitaria; group.One, especializada en servicios digitales, y HBX Group, vinculada a la distribución tecnológica de alojamientos turísticos.
El otro gran inversor de Idealista, EQT, es una gestora sueca de fondos internacionales. Entre las empresas de su cartera se encuentra thinkproject, que desarrolla tecnología para proyectos de construcción, además de compañías dedicadas al software empresarial, los servicios tecnológicos y otros sectores. EQT mantiene una participación minoritaria en Idealista, pero el control de la plataforma corresponde a Cinven.
La propia Idealista ha extendido sus actividades a distintos negocios relacionados con la vivienda. Además de su portal de anuncios, ofrece Idealista/data, que comercializa estudios, estadísticas y herramientas de valoración; Idealista/tools, con programas de gestión para agencias inmobiliarias; servicios de intermediación hipotecaria y soluciones para el alquiler turístico. También forman parte de su trayectoria empresarial marcas como YaEncontré y Rentalia. Así, una misma compañía participa en la publicación de ofertas, la generación de datos, la gestión profesional de inmuebles y la producción de información periodística mediante Idealista/news.
Fotocasa tiene un propietario diferente. Desde febrero de 2026 pertenece a Scout24, un grupo empresarial alemán que cotiza en bolsa y está especializado en tecnología y servicios inmobiliarios. A diferencia de Cinven, Scout24 no es un fondo que invierte en compañías de sectores muy diversos, sino una empresa cuya actividad principal consiste precisamente en desarrollar plataformas y herramientas para el mercado de la vivienda.
Scout24 adquirió Fotocasa y Habitaclia y ya contaba con otros negocios inmobiliarios en Europa. Entre ellos figura ImmoScout24, uno de los grandes portales de Alemania y Austria; Sprengnetter, dedicada a la tasación, los datos y la valoración de inmuebles; y Propstack, que desarrolla programas de gestión para agencias. El grupo participa también en negocios de análisis del mercado inmobiliario, como bulwiengesa, y en servicios relacionados con la financiación y administración de propiedades.
¿Quiénes son sus propietarios?
¿Qué negocios desarrolla Idealista?
¿En qué otras empresas invierten sus fondos?
¿Quién es su propietario?
¿Qué otras marcas y negocios tiene Scout24?
El resultado es que las dos principales plataformas inmobiliarias españolas forman parte de estructuras empresariales que abarcan distintas fases del negocio de la vivienda. Desde la publicación de anuncios hasta la valoración de inmuebles, pasando por herramientas para agencias, financiación, alquiler turístico y comercialización de datos. Y, entre esas actividades, también se encuentra la elaboración de estudios y noticias que después utilizan los medios de comunicación.
Cuando la prensa también tiene negocios inmobiliarios
Las relaciones entre el negocio inmobiliario y los medios de comunicación no se limitan a la utilización de estudios de empresas externas. Algunos grupos periodísticos también explotan, o han explotado, sus propios negocios de anuncios y servicios inmobiliarios. El fenómeno tiene alcance nacional, aunque en Asturias encontramos varios ejemplos entre los principales grupos privados de prensa que operan en la comunidad: Prensa Ibérica, Vocento y Corporación Voz de Galicia.
Uno de los ejemplos actuales más claros es Prensa Ibérica. El grupo mantiene una vinculación empresarial con Tucasa.com, portal de anuncios inmobiliarios gestionado en el entorno de Iberanuncios. El Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) recogió en diciembre de 2014 que Prensa Ibérica Network era el socio único de Iberanuncios, mientras que la documentación comercial del portal sigue ofreciendo productos que conectan su actividad con los periódicos del grupo.
La relación llega a la comercialización de contenidos. En octubre de 2026, Tucasa anunciaba entre sus servicios para profesionales inmobiliarios artículos exclusivos por 690 euros, patrocinios de noticias por 290 euros y menciones en artículos por 190 euros, más IVA. Se trata de tarifas publicitarias ofrecidas expresamente. El grupo también ha publicado en sus cabeceras contenidos inmobiliarios vinculados a Tucasa, con fotografías de viviendas y sistemas para contactar con los anunciantes.
Vocento, otro grupo de comunicación con presencia en Asturias, fue durante casi diecisiete años propietario de Pisos.com. La plataforma llegó a reunir más de 8.500 agencias inmobiliarias clientes y un inventario superior a 450.000 anuncios, según las cifras difundidas por el propio grupo cuando anunció su venta. En marzo de 2025, Vocento vendió el negocio a la italiana Immobiliare.it por 22,5 millones de euros, operación comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Una tercera relación, de naturaleza diferente, aparece en Corporación Voz de Galicia, que reúne medios de comunicación y a Sondaxe, empresa de investigación de mercados y opinión fundada en 1991. Su oferta comercial incluye servicios para sectores como la construcción, las inmobiliarias y la banca. Los medios del grupo también publican encuestas producidas por Sondaxe, incluidas investigaciones sobre la preocupación ciudadana por la vivienda.
Estas conexiones tampoco son exclusivas de Asturias. En Cataluña, por ejemplo, el Grupo Godó, propietario de La Vanguardia, participó desde 2008 en el portal inmobiliario YaEncontré, del que llegó a controlar más del 70% antes de su venta a Idealista en 2020. Son diferentes manifestaciones de una relación empresarial que se extiende por el sector de la comunicación español, donde los negocios de información y los de anuncios clasificados han compartido propietarios y estrategias comerciales durante años.
Estas relaciones empresariales, de distinta naturaleza y alcance, muestran cómo los negocios inmobiliarios y los de comunicación han compartido propietarios, servicios y actividades comerciales, aunque su existencia no permite determinar por sí sola cómo influyen en las decisiones editoriales.
Jacinto considera que determinados intereses económicos han contribuido a consolidar durante la última década un discurso favorable a la vivienda como negocio y a retrasar avances en las políticas públicas destinadas a garantizar su acceso.
Quién produce los datos y quién los interpreta
El predominio de las estadísticas privadas plantea una dificultad que no se resuelve simplemente dejando de utilizarlas. Los portales reúnen información amplia y actualizada sobre anuncios y búsquedas de vivienda, y sus indicadores permiten observar cambios que otras fuentes registran con más retraso. La cuestión es qué uso periodístico se hace de ellos.
En octubre, El País publicó un trabajo interactivo sobre la evolución del alquiler por calles que combinaba datos oficiales con información de Idealista. El periódico explicó su metodología, identificó los límites de las fuentes y distinguió las estimaciones de los datos observados. Es una manera de utilizar información empresarial sin limitarse a reproducir sus conclusiones.
Alejandra Jacinto considera que la respuesta de fondo pasa por reforzar la producción pública de estadísticas. Reclama observatorios capaces de proporcionar información fiable sobre precios, propietarios, contratos y concentración del mercado, sin depender exclusivamente de quienes participan en el negocio.
Mientras tanto, reconoce que los periodistas deben contrastar los indicadores de los portales con otras fuentes y con las condiciones de vida de las personas afectadas. “La mejor forma de contrarrestar esto es con información pública”, insiste.
Los informes de Idealista, Fotocasa o Pisos.com pueden resultar valiosos para conocer una parte del mercado inmobiliario. Pero sus datos tienen un origen, una metodología y un alcance determinados, y sus portavoces representan a empresas con intereses económicos en ese mismo mercado. Y cuando una estadística se convierte en noticia, importa tanto saber qué mide como identificar quién la ha producido y quién está explicando lo que significa.






























