En una magnífica finca del barrio gijonés de Somió, también conocida como “La Redonda” con sus 16.000 metros cuadrados de espléndidos jardines, se puede disfrutar de más de doscientos cuadros obra de Evaristo Valle (1873-1951), uno de los artistas asturianos más importantes de la primera mitad del siglo XX.
La finca está declarada Bien de Interés Cultural, y desde 1981 está constituida como Fundación Cultural gracias a los esfuerzos de María Rodríguez del Valle, sobrina del pintor. Esta, con motivo del treinta aniversario de la muerte de su tío, decidió darle el merecido homenaje a la obra de este pintor universal. Durante años, Rodríguez del Valle fue atesorando cuadros, dibujos, litografías, cartas y objetos personales del artista, que son los que hoy integran los fondos del museo. A ello le sumó su propia residencia, la finca en la que se ubica el museo, que cuenta con dos edificios: uno de ellos construido expresamente para museo en 1971; el otro, un palacete de finales del siglo XIX reformado en 1942.



En sus lujosas estancias, además de las obras de arte de Valle, se puede ver una réplica del estudio en el que trabajaba el pintor, y otras curiosidades como la colección de conchas de su padre. Sin embargo, el museo ha ido diversificando su actividad y su colección para incorporar y mostrar obras de otros artistas asturianos. A lo largo de sus cuatro décadas de historia, el Museo Evaristo Valle hasta 500 exposiciones de todo tipo. En sus salas han podido verse, a lo largo de los años, obras de Rubens, Goya o Picasso. En su jardín, por ejemplo, se exponen cerca de cincuenta esculturas de arte contemporáneo de distintos creadores.



Es precisamente el jardín uno de los mayores atractivos de este museo. El diario El País dijo en 1982 que se trataba de “uno de los jardines más bellos de Europa”. En efecto, estamos ante un jardín que combina los estilos francés e inglés, y que conserva buena parte de su trazado y elementos ornamentales. La cuidada estética del jardín le debe mucho a William Perlington Mc Alister, el que fuera vicecónsul inglés en Gijón y que adquirió la finca en 1885, y a José María Rodríguez, el marido de la sobrina de Evaristo Valle, que se instaló en “La Redonda” en 1914.
Los jardines del Museo Evaristo Valle cuentan con 120 especies diferentes de árboles y arbustos, en su mayoría autóctonos y muchos de ellos centenarios. El boj, el tejo y el ciprés son algunas de las especies que se hallan en este hermoso jardín. También están presentes los elementos decorativos y ornamentales característicos de los primeros años del siglo XX, como bancos, veladores, fuentes o estatuas.
Su intensa actividad cultural y el cuidado mantenimiento del jardín y de los edificios ha hecho a la Fundación Evaristo Valle merecedora de varios reconocimientos. En 1984 recibió la Medalla de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y un año más tarde una Mención de Honor del Consejo de Europa a través de su comité para el “premio del museo europeo del año”.
Los horarios del museo pueden consultarse aquí.



























