“Las mismas razones del éxito de Napoleón lo terminan siendo de su fracaso”

T.S Norio combina biografía y reflexión sobre el mito en "El vicio de Napoleón", una "terapia de desintoxicación" sobre un personaje adictivo.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

T.S Norio, pseudónimo literario de Braulio García Noriega (Oviedo/Uviéu, 1959), es librero, escritor y sobre todo lector. Licenciado en Filosofía, en 1991 comenzó a trabajar como librero a distancia despachando libros para todo el mundo con pedidos que cogía por fax o correo postal. En 2001, anticipándose al aterrizaje en España del fenómeno Amazon, fundó Paquebote, una librería online independiente que vende todo tipo de libros de primera y segunda mano.

Como autor ha escrito, entre otros, “Los peligros del alcohol”, “De la poesía” y “Academia Rilke”. Su penúltimo libro es “El vicio de Napoleón” (KRK, 2020), una obra de no ficción publicada durante la pandemia, que pasó casi inadvertida en su momento, y a la que el estreno del biopic de Ridley Scott sobre el emperador francés está dando una segunda oportunidad. Este martes se presenta a las 19:30h en la Librería Matadero Uno de Oviedo/Uviéu.

¿Por qué el vicio de Napoleón?

La capacidad adictiva de Napoleón está demostrada a lo largo de 200 años de historia. Ya en vida despertó el interés de Goya, Beethoven, Hegel o Goethe. Todos primeros espadas de las artes. Sobre Napoleón hay coleccionismo, obras de arte, cine, libros… Sólo sobre Jesucristo hay más libros que sobre Napoleón: 18.000 libros. Más libros que los días que duró su vida. Napoleón es el símbolo mundial de los locos. Todavía estando vivo se documentan casos de gente en manicomios que se creía Napoleón y se colocaba al frente de ejércitos imaginarios.

¿Es un libro sobre “napoleonología”?

En parte. También una biografía, pero sobre todo es una terapia de desintoxicación del vicio de Napoleón.

¿Cuándo empezó en su caso el vicio de Napoleón?

De joven, leyendo a Stendhal. No sabía nada sobre Napoleón y Stendhal habla mucho de él, así que me leí una biografía. Primero una muy hagiográfica, luego otra más crítica, de un autor marxista. Tuve un brote, pero lo dejé rápido. 20 años después, haciendo orden en casa me encontré con las notas de juventud, y decidí retomarlo, dándome un plazo de un año y medio para leer todo lo que pudiera sobre él, y luego dejarlo. Como quien se acerca al opio o a una sustancia peligroso. El problema con Napoleón es que cuanto más penetras tienes la sensación de que menos sabes. Sólo de Asturias y las guerras napoleónicas hay infinidad de libros, y todavía se siguen escribiendo más. Hay dos tesis doctorales en proceso y gente en internet discutiendo sobre si Ney entró en Asturias por el puerto de Leitariegos o el de Rañadoiro. Es un personaje y una época inabarcable.

Braulio García Nnoriega, “T.S Norio”. Foto: Alisa González.

¿De qué manera Napoleón revoluciona la guerra cómo se conocía hasta entonces?

La guerra hasta Napoleón era ante todo una herramienta diplomática para forzar negociaciones. Una guerra muy formalista, de pocas batallas y que siempre desembocaban en una reunión diplomática para resolver las tensiones. De algún modo eso cambia con Napoleón, que se acerca a un estilo de guerra más total. Además Napoleón introduce la meritocracia en el Ejército y acaba con el poder de la aristocracia, que ocupaba el escalafón más alto sólo por su apellido. Lleva los valores de la Revolución francesa a la guerra. Hasta él el soldado más valiente sabía que no podía ascender porque los altos cargos estaban reservados para los nobles. Con Napoleón todo cambia. El hijo de un mindundi puede llegar al más alto puesto si demuestra su valentía y capacidad de guerrear, y esto es un estímulo muy grande para salir al campo de batalla. La guerra se convierte en una forma de ascenso social. Así es que la mitad de sus mariscales eran hijos de caldereros, de campesinos, de gente procedente de las clases populares… Revoluciona el Ejército y apuesta por un tipo de ejércitos muy dinámicos, con tropas capaces de moverse rápido, concentrar todas las energías en un punto y romper las filas enemigas. ¿Cómo logra eso? Reduciendo la carga. Ya no se llevan grandes provisiones: las tropas se alimentan de lo que encuentra sobre el terreno. Además aplica conocimientos científicos a la guerra: era un buen matemático y topógrafo. Estudiaba los mapas al detalle para saber colocar las tropas en el lugar exacto, tenía capacidad de improvisación y sabía tomar rápido decisiones estratégicas. No dudaba más de lo necesario.

“Napoleón introduce la meritocracia en el Ejército y acaba con el poder de la aristocracia”

La práctica del saqueo podía ser útil para moverse con rapidez pero también ponía a las poblaciones ocupadas en contra, como pasó en España

Las mismas razones de su éxito lo terminan siendo de su fracaso. En el norte Italia, que era un territorio muy fértil, se le recibió como un libertador frente a los austriacos, pero en España se encontró un país muy pobre y muy hostil. Sus soldados se tenían que alimentar con ajos, guindillas y vino malo, y además no tenían ya ninguna motivación revolucionaria. Muchos ni siquiera eran franceses sino que venían de otras partes del imperio. ¿Qué pintaban unos soldados polacos combatiendo en Bailén? Los mariscales procedentes del pueblo tenían ya palacios, estaban aburguesados y sentían que no se les había perdido nada en España. El centralismo había sido muy eficaz al principio, pero al crecer el imperio se fue demostrando ineficiente. Hasta para pintar el palacio uno de sus hermanos tenía que pedirle permiso para elegir el color. Y él se fue haciendo mayor, perdiendo reflejos, viveza… Empezó a padecer enfermedades. El duque de Wellington estudió su táctica, se dio cuenta de que era muy repetitiva, y lo aprovechó en España. No soy un experto en historia militar, pero algunos especialistas también dicen que hubo innovaciones técnicas que despreció y que sus enemigos sí supieron aprovechar.

Braulio García Noriega. Foto: Alisa González.

José Bonaparte ha pasado a la historia como Pepe Botella. ¿Fue realmente tan mal rey?

Napoleón era corso y funcionó toda la vida como el jefe de un clan italiano. Cuando triunfó colocó a su familia en los reinos que iba formando en Europa. José era su hermano mayor y le había puesto al frente del Reino de Napoles. No tenían nada que ver. José era un bon vivant, un mujeriego… Le gustaba más la buena vida que la política. Napoleón lo despreciaba bastante por carecer de su ambición. No le apetecía ser rey de España. Estaba feliz en Napoles. En Madrid se encontró con el desprecio de los generales franceses, del pueblo, que lo llamaba Pepe Botella, cuando en realidad no bebía, y de la Iglesia, que lo veía como un demonio anticlerical. Hay un catecismo de la época que dice que se puede ganar el cielo matando franceses. Tal era el nivel de odio. Después de Waterloo y la derrota de su hermano José emigró a los EEUU y se compró una mansión en la costa Este con lo que había sacado saqueando España.

“José Bonaparte emigró a los EEUU y se compró una mansión en la costa Este con lo que había sacado saqueando España”

La invasión francesa provocó una fractura entre los ilustrados españoles. Parte se alineó con los franceses, y otra se alió con los absolutistas y la Iglesia para expulsar a los invasores. ¿Quiénes estaban más acertados?

Hay dos términos que aparecen en español en cualquier obra sobre Napoleón: “guerrilla” y “afrancesado”. Los ilustrados ven que los Borbones son un desastre para el país, pero a nadie le gusta que le impongan las cosas a la fuerza. Cuando llega el mariscal Murat a Madrid proclama la libertad de culto, suprime la Inquisición y algunos impuestos muy negativos para el comercio. Muchos liberales como Jovellanos podían coincidir con el fondo, pero discrepaban con el autoritarismo de las formas.

Portada de “El vicio de Napoleón”

¿Fue España uno de los grandes errores de Napoleón?

Napoleón fue al principio de la revolución francesa un jacobino muy cercano a Robespierre. Durante esa época le encargan un informe sobre una eventual invasión de España. Napoleón lo redacta y la conclusión es desaconsejar esa hipotética invasión. Sobre todo por tres razones, mucha extensión y malas comunicaciones, un territorio pobre, y una sociedad fanatizada, muy influida por la Iglesia. Viene a decir “no vamos a sacar nada de España”. Quince años después está envuelto en la megalomanía, hace lo que había desaconsejado y sucede todo lo que había pronosticado. Se encuentra con la guerrilla que le hace imposible la vida. Sólo el camino de Irún a Madrid le exigía 30.000 soldados inmovilizados. Una de las causas de la derrota en Rusia está precisamente en los esfuerzos que le exige la ocupación de España. Fue su guerra más larga.

Braulio García Noriega. Foto: Alisa Guerrero

España y Rusia, sus dos grandes errores

Talleyrand, su ministro de asuntos exteriores, decía que el tercero había sido el enfrentamiento con la Iglesia. Hay en todo caso mucho debate sobre los errores de Napoleón. Stendhal decía que el Napoleón libertador acaba con el saqueo de Venecia y la supresión de 1.000 años de República. Hay quien cree que se equivocó no marchando de Egipto a la India, construyendo un imperio asiático al estilo de Alejandro Magno. Los Bonaparte decían que todo se jodió cuando se casó con Josefina. La llamaban “la vieja” porque él tenía más años que ella y no le pudo dar un hijo. Tenían un odio brutal por ella.

Volvamos a Rusia

Pensó que en Moscú iba a firmar un pacto entre caballeros con el Zar. Nunca pensó que los rusos fueran a dejar Moscú e incendiar la ciudad. Se equivocó también en la ruta de retirada. Calcularon mal los tiempos, llegó el invierno y murieron miles de soldados. Hay otras razones como que la cadena de transmisión de mandó funcionó mal en un Ejército con 400.000 soldados que hablan muchas lenguas diferentes.

Braulio García Noriega, “T.S Norio”. Foto: Alisa Guerrero

¿La historia le absolverá?

El presentismo me parece un ejercicio inútil. No tiene sentido juzgar a Napoleón o a Aristóteles con valores morales del siglo XXI. Es un hijo de la Revolución francesa. Terminó con el Antiguo Régimen y exportó muchos de los valores revolucionarios a toda Europa, como la libertad de culto, pero también supuso el giro conservador de la revolución francesa, el triunfo de la burguesía y de la propiedad privada. En cada país el juicio es muy distinto. En España la invasión napoleónica es la Guerra de la Independencia y en Polonia la Guerra de Liberación, porque vieron en él la posibilidad de liberarse de la garra rusa. En América inspiró los movimientos independentistas contra España, pero también el caudillismo.

¿Cómo cambia Europa tras su derrota en Waterloo?

Gran Bretaña y Rusia son dos de las grandes vencedoras del Congreso de Viena, que define el nuevo orden mundial post napoleónico, con fronteras y estados bastante parecidos a los actuales. La paradoja de Napoleón es que quiso construir un imperio centralizado y acabó provocando el surgimiento de nacionalismos y patriotismos en toda Europa.

Actualidad

spot_img