Pablo de Soto, director de LABoral Centro de Arte, es junto a Nadia Penella codirector del documental “Asturias, refugio climático”, una película de no ficción que este martes dará pie a una proyección a las 19h y un posterior debate organizado en la Librería Matadero Uno por los socialistas ovetenses.
El largometraje surge a raíz de la muestra colectiva “Motores del clima”, recientemente inaugurada, y que podrá verse hasta mayo de 2024 en LABoral Centro de Arte. “Queremos influir fuera de nuestras fronteras” bromea el arquitecto y gestor cultural sobre un documental que se estrenó en el pasado FICX y se zambulle plenamente en la polémica sobre Asturias como refugio climático, un eslogan criticado por el ecologismo, pero que se ha convertido en los últimos tiempos en discurso político y reclamo comercial de la industria turística y el sector inmobiliario.
Para De Soto los artistas y los centros de arte también no pueden aislarse de uno de los problemas centrales de la humanidad, y tienen que participar en la “conversación pública” sobre el cambio climático. De ahí la exposición y el documental, surgido a partir de varios talleres que reunieron a expertos de distintas disciplinas para reflexionar sobre el impacto del calentamiento global en Asturias.
“Asturias ya fue un refugio climático hace 12.000 años” señala De Soto, que apunta que en anteriores procesos de cambio climático la región se convirtió en un santuario para determinadas especies que huían de la subida de temperaturas.
A través del diálogo entre activistas, artistas y científicos, “Asturias, refugio climático”, pretende invitar a la sociedad asturiana a la búsqueda de vías para lograr la conservación de nuestros ecosistemas y paisajes con justicia social.



























