Los nuevos trenes de Cercanías para Asturies y Cantabria adjudicados en 2020 a CAF que acumularon retrasos en su ejecución al adjudicarse en un contrato que tomaba como referencia el tamaño de unos túneles que no se correspondía con los existentes, con lo que de haberse construido no habrían podido circular por los mismos, empezarán a fabricarse el día 26 y se prevé que las primeras unidades entren en servicio en 2026.
Este anuncio lo ha realizado este jueves el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, tras reunirse con el presidente del Principado, Adrián Barbón, para abordar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados hace un año con ambas comunidades tras una polémica que se cobró los cargos del presidente de Renfe, Isaías Taboas, y de la secretaria de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera.
Los convoyes, que alcanzarán una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora y estarán compuestos por dos o tres coches, comenzarán a ser construidos en la factoría de CAF en Guipúzcoa durante un acto al que asistirán Barbón y su homóloga cántabra, María José Sáenz de Buruaga, además del lehendakari, Íñigo Urkullu.
Los acuerdos firmados con ambas comunidades contemplaban también mantener la gratuidad de los servicios de Cercanías hasta que se entregue todo el nuevo material rodante, que según el contrato inicial debía estar construido y en servicio en 2024, así como la realización de una auditoría sobre el retraso acumulado a la hora de detectar y subsanar el error.
Dicho documento, ha apuntado, se dará a conocer una vez finalizada su tramitación y ha avanzado que entre sus conclusiones destaca la necesidad de mejorar la coordinación entre Renfe y Adif, una recomendación a la que ya responde la nueva organización del Ministerio dado que no se puede separar la infraestructura del servicio, “todos ellos integrados en el sistema de movilidad”.
La inversión en esos trenes forma parte del Plan de Cercanías diseñado para Asturies que, con el horizonte temporal de 2027, contempla inversiones por importe de 1.586 millones -1.223 a infraestructuras, 48,9 a estaciones y 314 a material rodante-, una cuantía que casi triplica las previstas en la planificación del último gobierno del PP, ha subrayado Puente.
Según el ministro, esa red asturiana de Cercanías, de 150 kilómetros y difícil gestión al contar con dos anchos de vía diferentes y dos flotas distintas, quedará “totalmente renovada” en los próximos años tras registrar un crecimiento espectacular de usuarios hasta alcanzar los 8,9 millones en 2023, un 41 por ciento más que antes de la pandemia.
Acompañado por la secretaria general de Transporte Terrestre, Marta Serrano, y por el presidente de Adif, Miguel Ángel Contreras, Puente ha incidido en que, de la cuantía total del Plan de Cercanías asturiano, el 67% ya se ha movilizado y cuenta con 458 millones en ejecución o finalizados “con todos los servicios en marcha”.
El ministro ha recibido del presidente asturiano una tarjeta Conecta, el título de transporte que permite moverse por Asturias en todo tipo de transporte por 30 euros al mes. “La recarga ya la pagará él”, ha bromeado Barbón tras recordar que 160.000 personas de una población de apenas un millón disponen ya de esa tarjeta.
Además, el jefe del Ejecutivo ha recordado que en noviembre de 2019, pocos meses después de su llegada al poder, abordó con el entonces ministro, José Luis Ábalos, la situación de una red de cercanías “que se caía a trozos” y comenzó a elaborarse un plan que sustituyese al “fantasmagórico” documento elaborado por el PP, con inversiones de 500 millones y sin ejecutar.



























