Ironía, irreverencia, bastantes dosis de sarcasmo y un rock urbano con bastante punk a las espaldas definen la música de Tommy Dewolfe , Frankie Ríos, Jorge Betrán, Abel y Fer Nava, integrantes de Camellos, siete años de banda que recientemente acaban de sacar dos temas nuevos, Quién se ríe ahora y Llevarse bien, después de que publicaran en 2022 su tercer álbum, Manual de estilo. Este sábado tocarán en la Sala Tribeca de Oviedo donde adelantarán temas nuevos y repasarán los temas más contundentes de la banda.
“Es la primera de la canciones que iremos soltando poco a poco hasta integrar su próximo disco”. La sorna les viene de serie, quizá una buena herramienta para observar y después definir este tiempo. “Mitad a posta, mitad sin querer, la desconfianza general parece haberse puesto de actualidad”. Quién se ríe ahora es, quizá la revancha musical hacia políticas muy de derechas y las amenazas de más mano dura por parte de la ultraderecha que se expanden en Madrid y otras comunidades autónomas donde gobierna el PP con el apoyo de Vox. “También es la voluntad de ir advirtiendo de que esto de coger medias verdades, bulos y cosas que nadie en su sano juicio se lo tomaría en serio, es peligroso”, afirma Frank.
Este mes acaban de publicar su segundo corte “Llevarse bien” donde la banda se pone de parte, apoyados por un sonido postpunk claro y sencillo, de la gente que trata de sobrellevar las penas de una ciudadanía que, apenas llega a fin de mes y vive el vértigo y el agobio del corte de luz o del agua caliente”.
Camellos, sin embargo, no es una banda especialmente agorera sino más bien crítica que ha encontrado en la actualidad y la vida cotidiana de la gente la manigua creativa desde la que componer canciones que provoquen fácilmente una complicidad de clase obrera y una elegante rebeldía. A juicio de Frank,” nuestras canciones tratan ciertas actitudes que se consentían. Aquí, en Madrid, tenemos algunos representantes que dicen auténticas barbaridades y que parece que lo hemos normalizado. Hace una semana, la Comunidad de Madrid soltó una traca de petardos al lado de la fauna del rio Manzanares. Cuando lo leí, lo que sorprendía era que ya nos hemos tomado este tipo de gilipolleces como algo normal. No queremos ser excesivamente serios o ariscos pero no podemos permitirnos pensar que esto es una broma. esto va en serio”

Parecería que tala por que sí unos árboles centenarios en plena avenida de Madrid es algo de lo más normal y en realidad es una masacre ecológica sin necesidad. “Hemos venido viendo que ya no nos cuestionamos si las barbaridades que se anuncian pueden llegar a ser verdad. Algo tan grave como lo que dicen debe ser verdad porque, en realidad, si no lo fueran, sería una barbaridad que así fuera” cree Frank. “Tantísimo fango, tantísimo ruido, hace muy difícil que la gente lo pueda distinguir. Nadie se para a pensar lo que se dice. El mensaje circula y ya está. Te lo tragas y ya está. Por nuestra parte, intentamos reírnos de ellos sin dejar de decir que lo que piense un terraplanista es una anécdota que habla de otras cosas!”
Camellos forma parte de una generación de bandas en las que se puede incluir a La Paloma o a Biznaga, donde el sonido y las letras buscan un sentido al tiempo presente sin resultar nostálgico. “Jorge de Biznaga es mi vecino y cuando quedamos o coincidimos en conciertos, siempre hablamos de las cosas que depara loa actualidad. No podría entender la música evitando temas de nuestra vida actual”. La señas de identidad de los Camellos están claras. Canciones en castellano y canciones que sin estar adheridas estrictamente a la actualidad, si hablen de su tiempo sin demasiada distancia. “Nos propusimos desde un principio que teníamos que cantara la vida de la gente normal.
Camellos le ha devuelto al rock y al punk con ciertos rivetes de pop una razón social sin que resulte una impostura o parezca artificial. Es por eso que en sus canciones es fácil encontrar una tradición tan solida como la trenzada por grupos como Siniestro Total, Ilegales, Enemigos o, incluso, The Clash en algunos temas como Planeta Caballo. “Nosotros no renegamos del rock. Metemos alguna repercusión o teclado pero no dejamos de hacer rock. Cuando hacemos versiones del directo siempre son clásicos del rock. Siempre estamos intentado actualizarlo sin ningún complejo. Como no pretendemos llevarnos por la nostalgia, no metemos ningún efecto vintage. Nos mantenemos fresquitos porque escuchamos música moderna, pues también se nos pega.
Dice Frank que Camellos es una banda que nunca acaba de llegar lo que les permite madurar muy bien cada álbum que editan, sin necesidad de andar produciendo contenidos para las redes sociales o grabando canciones con la única pretensión de que nadie se olvide de ellos. “Te encuentras a gente que poco menos se explota a si misma porque cree que las circunstancias se lo exigen, generando música, contenidos sociales, de manera constante. No es que no creamos que pueda ser bueno pero tiene algo de psicosis”, concluye Frank.



























