La UNESCO premia el programa de educación sexual asturiano, denunciado por Vox

El organismo dependiente de la ONU reconoce la labor del programa "Ni ogros ni princesas", por el que han pasado miles de escolares desde 2008.

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Redacción Nortes
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Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

La Cátedra Salud y Educación Global de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha seleccionado como buena práctica el programa de educación sexual para alumnado de Secundaria Ni ogros ni princesas por la colaboración eficaz entre personal docente y sanitario en educación para la salud.

Denunciado en reiteradas ocasiones por Vox, que ha pedido sin éxito su retirada, se trata de un proyecto pionero de educación sexual. Fue impulsado en 2008 por por las Consejerías de Salud y Educación, el Instituto Asturiano de la Mujer (IAM) y el Conseyu de la Mocedá del Principáu d’Asturies (CMPA), con el objetivo de proporcionar formación sobre sexualidad a las y los adolescentes durante la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Sus ejes transversales son la salud y el placer, la autoestima y la autonomía personal, la libertad de elección desde el conocimiento, la igualdad de mujeres y hombres, y el respeto a la diversidad sexual.

La Unesco ha seleccionado 20 casos de buenas prácticas de países de Europa, América Latina, Asia y Oceanía, entre los que figura esta iniciativa del Gobierno de Asturias. Este reconocimiento destaca que el profesorado y el personal sanitario actúan en sinergia y con coherencia hacia un objetivo común: mejorar la salud del alumnado, lo que aumenta la efectividad de la intervención y provoca cambios más profundos.

Ni ogros ni princesas cuenta este curso con la colaboración de casi 900 docentes y personas vinculadas al ámbito sanitario. Todo el personal implicado tiene acceso a formación específica en educación sexual y establece contactos periódicos para dar contenidos al alumnado, de manera que la labor sanitaria complementa el trabajo docente, pero no lo sustituye.

La Unesco señala que la pandemia ha puesto de relieve la importancia de la relación entre salud y educación, así como la necesidad de aumentar la resiliencia de las escuelas ante cualquier crisis sanitaria futura.

En este sentido, el personal sanitario de atención primaria tiene una función clave en la colaboración con los centros educativos para garantizar la equidad en salud y el bienestar futuro de la juventud.

El programa Ni ogros ni princesas se desarrolla este curso en 61 centros educativos, el 64 por ciento de la red pública, y llega a casi 16.000 estudiantes.

El reconocimiento de la Unesco se suma a otros recibidos por esta iniciativa, entre los que destacan su consideración como buena práctica del Sistema Nacional de Salud, por parte del Ministerio de Sanidad, y como Public Health Best Practice por parte de la Comisión Europea.

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