La primera década de vida de la Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo debería haber sido una fiesta. Una gran celebración de un evento que ha ido encontrando a lo largo de los años su público y su propuesta diferenciada. Lejos de eso, el recorte a la cultura ovetense ha dejado temblando el presupuesto del evento, que este año se ha resentido por las decisiones en la concejalía de David Álvarez. El edil bloqueó casi hasta el último minuto la organización de la Semana, recortó su presupuesto y sigue sin desvelar si RADAR volverá o no este año. Un dato: no fue visto en ninguna de las actividades de la Semana.
A pesar de los obstáculos, Pablo de María y su equipo pueden presumir de haber salvado los muebles con una digna edición que volvió a hacer de los conciertos con proyección la especialidad de la casa. En SACO saben que existen festivales de cine con más recursos y tradición y han logrado encontrar una vía propia en un evento hibrido, entre lo cinematográfico, lo musical, lo teatral y lo audiovisual en el sentido más amplio del término. La revisitación de “El Crack” de José Luis Garci con Víctor Coyote y Javi Álvarez en la parte musical o la “La Ley del Hampa” con César Latorre Trío, fueron algunos de los mejores maridajes de una Semana, que no festival, que merecía haber brillado mucho más en esta décima edición que debería haberla confirmado como una de las grandes citas de la cultura ovetense.


































