“Ni somos ciegos, ni se nos manipula, ni somos ineptos”. Así contestan los comerciantes del Fontán a Alfredo Canteli con respecto a su acusación de estar dirigidos por una mano externa. “Tenemos capacidad suficiente para decidir nuestro futuro sin que nadie nos trate como monigotes” han replicado los críticos con la apuesta municipal por hacer de la plaza de abastos un gastromercado.
Los puestos del Fontán reclaman ahora al Ayuntamiento que no devuelva la ayuda europea sino que la use para la rehabilitación y modernización del mercado. Canteli insiste sin embargo en devolver el dinero a la UE una vez fracasado su plan de abrir una planta superior para hostelería. El proyecto contó con el visto bueno de la Consejería de Cultura del Principado.



























