Hoy cumplen 22 DÍAS de HUELGA las compañeras de VECTALIA que, para quien no lo sepa aún a estas alturas, es la empresa subcontratada por ArcelorMittal para realizar las tareas de la limpieza en las fábricas que tiene en Avilés, Aboño y Gijón. Una plantilla de apenas 70 trabajadoras que han decidido paralizar su actividad en defensa de unos derechos laborales básicos cada vez más mermados y abusivos, rozando, si no ya la ilegalidad, sí la inmoralidad, la indecencia y la deshonestidad.
No piden aumento de sueldo, ni de plantilla ni, tan siquiera, mejoras laborales… Eso lo dejamos para otro capítulo… Las trabajadoras de VECTALIA por lo que han decidido ponerse en HUELGA es para reclamar algo tan básico y justo como que se cubran las bajas por accidente o enfermedad laboral. No cabe en ninguna cabeza sensata que en una plantilla de 70 trabajadoras haya 23 personas que estén sin cubrir… (¡Ojo!, que estamos hablando del 33%) Trabajo que, por supuesto, la empresa obliga al resto de compañeras a asumir, sobrecargándolas en unas jornadas laborales ya de por sí desmesuradas y en unas plantillas cada vez más envejecidas.
El otro eje importante sobre el que gira esta HUELGA es la petición que las trabajadoras le hacen a la empresa para que se les devuelva el derecho a la jubilación parcial a través del contrato relevo. Es bastante fácil de entender la necesidad que esta última reivindicación tiene dentro de un colectivo tan castigado físicamente como lo sigue siendo el suyo a lo largo de los anales de la historia.
Así que las trabajadoras han dicho ¡BASTA! cambiando sus puestos de trabajo por la calle, donde puedan estorbar y visibilizarse, al amparo de la incertidumbre, pero lejos de la sombra y el chasquido del látigo de quienes hacen caja a costa de su salud.
Y, desde hace 22 días, ahí están ellas SOLAS, David contra Goliat, enfrentadas al Grupo VECTALIA y a la inacción y a la connivencia de ArcelorMittal como responsable último.
SOLAS frente a la inoperatividad y a la desfachatez de los Comités de Empresa, tanto el propio de la multinacional como el de las empresas auxiliares, olvidándose todos ellos que, de portería para adentro, esto es un engranaje y cada comité, cada trabajador o trabajadora forma parte de un mismo todo para que la maquinaria ande.
Una pequeña plantilla de tan sólo 70 trabajadoras resistiendo en la más absoluta soledad pero con la cabeza bien alta y con la DIGNIDAD intacta ante el ninguneo y la indiferencia de los sindicatos a los que están afiliadas.
SOLAS en una empresa con más de un centenar de cargos sindicales, de los cuales, más del 50% están liberados. Únicamente los delegados de la CSI en ArcelorMittal están comprometidos con su lucha. Al césar lo que es del césar.
SOLAS. Jodidamente SOLAS en una empresa que aglutina, entre personal fijo y auxiliar, a más de 6.000 trabajadorxs que, gracias a sus compañeras, pueden trabajar en unas instalaciones y con unas condiciones higiénico-sanitarias propicias y decentes, y que distan mucho del abandono progresivo y general en que llevan sumidas las tres fábricas en estos últimos años.
Y en medio de este desolador paisaje -y paisanaje- ahí están ellas tras 22 días de HUELGA… solas pero DIGNAS… con integridad y decencia… haciéndoles perder, una vez más, la poca respetabilidad que ya tenían tanto a la empresa subrogada como a la subrogadora. Por no hablar ya de los sindicatos que, lejos de velar por los derechos de sus trabajadoras, esperan pacientemente, ocultos y agazapados bajo la mesa, junto a los pies de sus amos, por si les cae encima alguna migaja de sus copiosos y opulentos banquetes.
Y nosotras y nosotros, pequeñxs mortales, que sabemos que bien podríais ser nuestras madres, hermanas, vecinas, hijas, amigas… nosotrxs sólo podemos daros las GRACIAS por vuestra lección de clase, nobleza y dignidad.
Gracias por tanto, compañeras.



























