Por medio de Laila, su cuñada y amiga con quien compartimos tantas peleas, nos llega la noticia de la temprana muerte de Luis Felipe Torrente.
Una noticia amarga por muchos motivos que nos retrotrae a los años en que, obligados por la ola de ERE, despidos y cierres de empresas, diferentes colectivos de trabajadores asturianos afectados por esta ofensiva contra la clase obrera nos organizamos en las Asambleas de Trabajadores en Lucha.
Fueron años de muchas movilizaciones, de conflictos sostenidos en el tiempo, de derrotas y victorias y de pelear contra enemigos con mucho poder e influencia en la política, el sindicalismo y los medios de comunicación.
En este último campo, el de los medios de comunicación, resultó fundamental el apoyo de los periodistas que dieron cobertura a nuestras movilizaciones y que nos ayudaron a buscar esas grietas en el mundo mediático por donde podían colarse las noticias de lo que hacíamos.
Tanto en los medios alternativos como en los tradicionales tuvimos siempre la solidaridad de periodistas que también son compañeros. Profesionales que no tienen ninguna duda acerca de en qué lugar están la justicia y la razón y que no confunden su profesionalidad con una imposible equidistancia que, al final, es complicidad con los poderosos.
Luis Felipe Torrente era uno de estos periodistas compañeros con el que siempre podíamos contar. Y por eso, en esta hora amarga, queremos transmitir a su compañera y a sus hijas el testimonio de nuestro agradecimiento por su solidaridad sin contrapartidas.
Se va uno de los nuestros, pero deja el recuerdo de una vida y de una labor periodística generosa y fecunda.
Así lo vamos a recordar siempre.



























