Este fin de semana concluye en LABoral “Arte Asturiano en Residencia 2023”, una exposición que muestra los trabajos de los artistas que pasaron por las residencias artísticas del centro gijonés durante el pasado año. Antes de clausurarse, el domingo, a las 12:30h, habrá una visita guiada con los artistas, una performance y sesión vermú desde las 13:30h.
Cristina Ramos (Oviedo/Uviéu, 1989) ha sido la comisaria de una muestra que recoge lo que tal vez sea el trabajo más invisible y menos conocido de LABoral: ofrecer a los artistas asturianos medios, espacio y acompañamiento para desarrollar sus creaciones artísticas. Formada en Asturies, Londres y Holanda, Ramos, que también ha trabajado como comisaria en Berlín, considera muy positivo el flujo de artistas asturianos que está retornando, sobre todo tras la pandemia, pero que para generar un tejido artístico más denso en la comunidad resulta imprescindible aumentar el apoyo público a la creación local con iniciativas como pueden ser las residencias del Ayuntamiento de Xixón en el Palacio de Contrueces o las de la propia LABoral: “Hacen falta más programas de residencias artísticas en Asturias. Programas como el de LABoral son muy importantes porque ceden gratuitamente el espacio y los medios del centro, que son muy buenos, y también aportan un presupuesto a la producción de las obras”. Aunque existen también otros programas de residencias más dotados, que incluyen becas u honorarios para los artistas, Ramos recuerda que hay también programas de residencia que cobran por usar los espacios.


“El acompañamiento es muy importante para ir dando forma a los proyectos. Hay gente que viene con una idea y sale con otra muy diferente” señala Ramos, que considera que las instituciones culturales asturianas no deberían sólo limitarse a “importar cultura”, sino también aportar fondos públicos para que los artistas asturianas puedan crear sus obras y desarrollar desde Asturies una carrera artística con proyección y continuidad en el tiempo. “Las administraciones tienen que apostar más por el arte contemporáneo porque es apostar por el presente”, señala Ramos, que considera inexplicable que en la capital asturiana no exista algún tipo de apuesta municipal de este tipo.
“Las administraciones tienen que apostar más por el arte contemporáneo porque es apostar por el presente”
En opinión de la comisaria, Hangar, un espacio de la Asociación de Artistas Visuales de Catalunya apoyado por el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, y ubicado en una antigua fábrica textil del barrio de Poblenou, podría ser un modelo interesante para el fomento de la creación artística asturiana.
Fruto de una larga lucha de los artistas por contar con espacios de creación, Hangar ofrece hoy un programa de residencias, que, como señala Ramos, “también incluye visitas del público a los talleres y pone en contacto a los artistas con las galerías”.

Para Ramos no sólo es importante fomentar la creación autóctona sino también poner en contacto a los artistas asturianos con artistas de fuera, algo que en su opinión hace muy acertadamente LABoral en sus exposiciones, donde siempre se entremezclan artistas autóctonos y foráneos.
En opinión de la comisaria también es importante que artistas de otras partes vengan a crear en Asturies y aporten “otra mirada a la cultura asturiana”. En ese sentido considera muy interesante que se fomenten más programas de residencias, no sólo en el ámbito urbano, sino también en los pueblos: “El mundo rural asturiano tiene unas posibilidades muy grandes para la creación artística”.

Para Ramos la barrera entre el público y el arte contemporáneo existe pero se puede ir derribando invirtiendo más recursos en programas de mediación cultural, educación y creación de nuevos públicos. El arte contemporáneo no está condenado a ser una expresión cultural para minorías, y pone el ejemplo del éxito de las últimas exposiciones de LABoral.
En opinión de Ramos hay “mucho por hacer” para afianzar un tejido artístico asturiano arraigado en el territorio, y no sólo disperso en la diáspora, pero también bastantes motivos para el optimismo. “Hay una estructura de galerías y de instituciones artísticas consolidada y hay también una vuelta a Asturias de artistas jóvenes y de otra gente que ha tenido una experiencia fuera y ahora quiere hacer cosas en su tierra”.



























