El socialismo asturiano arrancó este domingo curso, como suele ser costumbre, con una marcha a pie hasta el Pozu Funeres, Llaviana, lugar al que fueron arrojados nueve antifranquistas ejecutados de manera extrajudicial por la Guardia Civil en la primavera de 1948.
En este espectacular paraje de la Sierra de Peñamayor, que se reparte entre los concejos de Bimenes, Llaviana, Nava y Piloña, esperaban al presidente autonómico y al partido socialista un grupo de vecinos y ecologistas opuestos a los proyectos mineros en este espacio natural.


Los activistas de Salvemos Peñamayor hicieron acto de presencia con carteles y una pancarta al paso de Adrián Barbón, al que reclamaron que no autorice los proyectos mineros de Asturmet Recursos S.L, filial de la británica Technology Minerals PLC. Los minerales que la empresa, dedicada a los sondeos, podría estar interesada en detectar en la sierra son cobalto, cobre, níquel, oro y plata.
Desde Salvemos Peñamayor se está organizando una campaña de actos informativos para dar a conocer a los vecinos y vecinos las repercusiones que podría tener la explotación minera en esta zona del oriente asturiano.
































