EUROPAN es un concurso bienal de proyectos urbanos para jóvenes arquitectos de toda Europa. Se trata de uno de los premios de arquitectura más prestigiosos del panorama emergente, y una de las pocas posibilidades que tiene un estudio joven de conseguir un gran encargo de escala urbana. Nacido en 1989, premia a los proyectos más innovadores, y con mayor sensibilidad social y medioambiental.
Entre los proyectos seleccionados este año por España para competir en el certamen internacional estará la reforma y rehabilitación de La Malatería de Oviedo/Uviéu, una propuesta de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio que ha pasado el filtro del comité seleccionador.
Un edificio salvado por los vecinos
La Malatería, un antiguo asilo de 1929, ubicado en el barrio de San Lázaro, y propiedad del Principado de Asturias, estuvo a punto de ser derribado el pasado mandato. Una movilización ciudadana puso en valor el edificio, que finalmente será rehabilitado tras el acuerdo alcanzado por la plataforma La Malatería No Se Tira y la Consejería, dirigida por Ovidio Zapico, que pretende destinar el inmueble a vivienda joven asequible.

Entre las líneas de trabajo que se proponen desde la Dirección General de Vivienda para los aspirantes a reformar el edificio está la búsqueda de la mayor sostenibilidad posible en la obra. “La reutilización de materiales existentes en el edificio, como vigas, ladrillos, puertas, ventanas… Esto no solo reduce la necesidad de materiales nuevos, sino que también preserva el carácter histórico y arquitectónico del edificio” señala la memoria presentada por Vivienda, que también propone usar “materiales y conocimientos técnicos locales, lo que no solo reduce la huella de carbono asociada al transporte, sino que también fortalece la economía local y preserva las tradiciones constructivas de la región”.
La memoria también apunta que la apuesta por vivienda joven asequible contribuye a revitalizar el envejecido barrio de San Lázaro, así como a mantener su carácter popular, de clases medias y trabajadoras. “La transformación de un edificio en desuso en un espacio habitable contribuirá a revitalizar una zona céntrica de Oviedo. La intervención actuará como un catalizador para la regeneración de la zona, mejorando la calidad del entorno urbano. Al atraer nuevos residentes, especialmente jóvenes, se espera un aumento en la actividad comercial y en el dinamismo económico local, lo que puede impulsar la creación de empleos y la apertura de nuevos negocios en la zona”.
A la hora de seleccionar el proyecto ganador se valorará también la inclusión de espacios y servicios comunitarios en el edificio.
En 2026 se escogerán los proyectos ganadores que podrán optar a líneas de ayuda europeas y españolas. Desde la Consejería esperan desatascar así el futuro del edificio.



























