El informe usado para cesar a Pablo de Soto reconoce el “incremento exponencial” del centro bajo su dirección

Admite que LABoral presenta hoy "un programa denso, abierto a públicos diferentes, completo y muy variado".

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Un extraño cese basado en un extraño informe. Así podría resumirse el documento que el patronato de la fundación LABoral Centro de Arte ha usado para legitimar la destitución de Pablo de Soto después de tres años de crecimiento continuado de un centro artístico que en 2024 incrementó un 23% sus visitas, superando por ejemplo al Museo Arqueológico de Asturias.

El informe de la inspección general de servicios del Principado tiene como principal fuente a Ana Isabel Menéndez, responsable de servicios generales del centro, y ex concejala de Cs en el Ayuntamiento de Xixón, donde se ocupó de los temas culturales del partido. Su voz parece que es la que más ha pesado a la hora de precipitar la caída del director, si bien podría haber más trabajadores del centro en una operación de la que no ha formado otra parte de la plantilla, que defiende la gestión del arquitecto gijonés al frente de una LABoral que vuelve a estar descabezada.

El informe tiene como principal fuente a Ana Isabel Menéndez, responsable de servicios generales del centro y ex concejala de Cs

El informe, que no contiene ninguna conclusión demasiado clara, se hace eco de la permanente acusación de Ana Isabel Menéndez al director por no prestar suficiente atención a los temas legales del centro, para los que reclama mayor protagonismo. Entre las críticas de Menéndez está que De Soto se haya centrado en exceso en la parte artística del centro, sobrecargándola, según ella, de trabajo. El director por su parte responde que nunca se desentendió de la gestión, pero que entre sus funciones no está la revisión en profundidad de cada contrato del centro.

La responsable de servicios también considera que el director convoca insuficientes reuniones de equipo, una apreciación que sin embargo no comparte el otro peso pesado de su equipo, la responsable de exposiciones, a la que parece dar la razón el informe, que no aprecia tampoco ningún problema en la coordinación interna: “Se ha podido comprobar que las áreas de trabajo están bien delimitadas y que cada uno conoce y ejecuta de forma coherente con el grupo la parte de los trabajos que le corresponden, sin que encontremos disfunción alguna, sino más bien una perfecta coordinación del personal”

“Un programa denso, abierto a públicos diferentes, completo y muy variado”

El documento reconoce que con Pablo de Soto al frente de LABoral el centro presenta “un programa denso, abierto a públicos diferentes, completo y muy variado”, aunque a renglón seguido añade que esta intensa actividad “conlleva una ingente tarea de producción propia que dificulta las labores de previsión y puesta en marcha de acciones, exposiciones, residencias y actividades”.

“El mundu ye viesca” en LABoral Centro de Arte. Foto: David Aguilar Sánchez

Pese a que el informe indica que se ha incrementado la carga de trabajo, admite que “en general y salvo aspectos puntuales”, el centro de arte “cumple con las obligaciones en materia de relaciones laborales, prevención de riesgos laborales y de control horario de los trabajadores/as, sin perjuicio de que algunos trabajadores han de realizar ciertas horas extras y acomodar periodos de vacaciones a las necesidades de la Fundación para poder prestar el servicio adecuadamente”.

Entre las recomendaciones que se hace al patronato está “dilucidar si el número de acciones, exposiciones, residencias y actividades, tanto a nivel municipal, como autonómico, estatal e internacional, pueden seguir el incremento exponencial que ha ido experimentando en estos últimos años, sin un refuerzo de recursos o una reorganización de estos”. Es decir, que o falta personal o sobran actividades.

Las “irregularidades” detectadas por el informe se limitan a 65 euros, posteriormente devueltos, correspondientes a una maleta facturada en un viaje por error. El presupuesto de LABoral en el periodo analizado superó los tres millones de euros.

También se menciona que la pareja del director, gestora cultural de reconocido prestigio, colaboró en la redacción de un proyecto europeo, si bien se explica que fue de manera desinteresada y sin cobrar nada por ello.

Por último, y tratándose de un centro de arte, llama la atención el patronato haya tomado una decisión tan drástica como el cese del director sin ninguna reflexión o debate sobre la calidad artística o el impacto social del trabajo de Pablo de Soto.

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