Este domingo es 23 de febrero, aniversario de la intentona golpista de 1981, y Núcleo Nacional pretendía organizar en un conocido restaurante gijonés un acto de exaltación de lo que hace 44 años pudo ser un baño de sangre y el regreso de España a la dictadura militar.
El acto, de carácter nacional, estaba promocionado en las redes del grupo, inscrito legalmente como asociación. Clientes habituales del local habían pedido a sus propietarios que anulasen esta reserva, y finalmente así será, dejando por ahora a los neonazis sin punto de encuentro para su cita gijonesa.
“Muchos clientes habituales del restaurante nos hemos puesto en contacto con el local para informales, pidiéndoles con todo respeto que no permitan la celebración allí de un acto fascista. Porque sus clientes no podríamos seguir haciendo vida social ni eventos familiares en un local que acoja a organizaciones neonazis” señala uno de los habituales del local, que apunta que seguramente los propietarios del restaurante no sabían quién contrató sus servicios para esa fecha ni sus intenciones, ya que esa es la estrategia que suelen seguir los neonazis para reservar locales.
Fuentes del restaurante han confirmado que desconocían el carácter político del acto, que ya no figura en las redes de los neonazis.

Investigación policial y condena por agresión
Núcleo Nacional surge en 2024, a partir de la plataforma Noviembre Nacional, como producto de la resaca de las grandes movilizaciones de ese mes de 2023 frente a las sedes del PSOE y en contra de la Ley Amnistía. Fue tras esas manifestaciones cuando algunos de los ultraderechistas activos en ellas decidieron confluir en una nueva organización fascista que se presenta como la “casa común” de conservadores, falangistas y nacional socialistas huérfanos de organización, pero también como reacción a otros partidos y movimientos preexistentes a los que acusan de haber llevado al movimiento ultra, no integrado en Vox, a un callejón sin salida.

Abiertamente racistas y contrarios a la democracia, el diario ABC informaba en mayo de 2024 de la apertura por parte de la Policía Nacional de una investigación a la organización, que hace gala de una estética paramilitar con las botas, el pasamontañas, la ropa negra y la cruz como principales señas de identidad. Según este mismo diario, grupos de skinheads madrileños, se habrían integrado en Núcleo Nacional, que el pasado mes de noviembre convocaba una marcha a la sede nacional del PSOE que acabó con ataques a un bar y su clientela, quema de un contenedor y enfrentamientos violentos con agentes de policía.
En mayo la Policía Nacional realizó tres detenciones en Madrid a miembros de Núcleo Nacional por agredir a estudiantes de la Universidad Complutense que participaban en una acampada en apoyo a Palestina. Asimismo, el pasado mes de noviembre uno de sus militantes gijoneses era condenado a una multa de 1.000 euros y una orden de alejamiento de 300 metros por la agresión a un miembro del Sindicato de Estudiantes .
A diferencia de otros grupos fascistas, Núcleo Nacional no recurre a los eufemismos ni trata de esconderse bajo ropajes democráticos. En sus redes deja claras sus intenciones: “Nosotros no creemos en la democracia. Nuestro objetivo es la conquista del Estado para devolver las leyes naturales, el orden, la defensa de la propiedad privada y la familia”.



























