Impulsado desde Ecoloxistes n´Aición y el anterior gobierno de PSOE-IU, su ejecución ha visto la luz en este mandato tras una larga polémica con el Grupo Covadonga.
Jordi Hereu, ministro de Industria, abre la puerta a la intervención estatal si la multinacional no desarrolla las inversiones pendientes en la acería.