El impuesto verde podría servir para recuperar Perlora como destino turístico social o para financiar el acceso en transporte público a playas y espacios naturales.
El alcalde de la capital asturiana niega la masificación turística, y apoya al presidente, al que IU, Covadonga Tomé y Podemos reclaman el tributo, vigente ya en Catalunya y Balears.