La demanda social: el privilegio que Wert creó para la concertada y la Ley Celaá quiere suprimir

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David Artime
David Artime
Periodista y escritor. En 2009, ganó el premio de narrativa en lengua asturiana de la editorial Trabe con la novela "La Bufanda", en la que aborda el mundo de los ultras de fútbol.

“Hace siete años les dijeron que podían elegir un centro privado para sus hijos y que el Estado se lo pagaba. En ningún sitio existía ese derecho. Es un privilegio que la Ley anterior asentó como derecho ficticio. Ahora vete y diles que no, que ese derecho no existía, que en realidad era un privilegio. Es normal que se vengan arriba”.

Los diputados de la derecha gritaban “Libertad, libertad”, cuando el parlamento aprobó la Lomloe, la nueva ley de Educación, conocida como Ley Celaá. Pero Manuel Muñiz, economista de la Universidad de Oviedo especializado en Educación, y autor del estudio ‘Colegios concertados y selección de escuela en España: un círculo vicioso’, junto con Roberto Fernández Llera, se muestra mucho más prosaico.

Lo que ha puesto en guardia a los partidos conservadores y a los llamados centros concertados (que como el propio Muñiz matiza son centros privados financiados con dinero público, es decir, lo concertado no es el centro, sino las plazas subvencionadas que ofrece) es la supresión del concepto de “demanda social“.

Manuel Muñiz economista especializado en Educación.

Se trata de un término introducido en 2013 por el Gobierno del PP, cuyo ministro de Educación era José Ignacio Wert, en el artículo 109 de la Ley de Educación. Viene a decir que la Administración debe programar la oferta educativa tomando en consideración la existente de centros públicos y privados concertados, y “la demanda social”.

En palabras del economista asturiano, esto significa que “si en un barrio hay una escuela pública medio vacía, y en la acera de enfrente hay una concertada llena, y los padres quieren seguir llevando a sus hijos a la concertada, lo que tiene que hacer el sector público es abrir más aulas en la concertada, aunque la pública siga vacía“. “Esto”, en su opinión, “es pernicioso, y no es equitativo ni ineficiente”.

Se trató, según Martínez, “de un blindaje” que la anterior norma creó “para la concertada”, pues el concepto de demanda social “no existía” antes de la llamada Ley Wert. De hecho, recuerda que en la Comunidad de Madrid, “se aprovecharon  de esta norma para llevarla al extremo en algunas zonas de nueva residencia, en las que solo se abrieron escuelas concertadas, y ni un solo centro público”.

“La Constitución no recoge el derecho a que el sector público te pague un colegio privado”

Descarta por tanto que se ataque a la libertad de elección de centro, como se ha vendido desde los sectores convervadores, pues “la Constitución recoge que tenemos derecho a la educación y que el Estado tiene que proveerla”. “Pero en ningún sitio pone que el sector público tiene que ofrecerte además la posibilidad de pagarte un colegio privado si lo quieres. De ahí se han sacado de la manga el concepto de libertad de elección“. “Eres libre de elegir si quieres ir a una empresa privada, pero no tengo por qué pagártelo yo”, sentencia.

Destaca también de la nueva ley que se pretende eliminar “la segregación social que existe entre pública y concertada, sobre el número de alumnos por ejemplo inmigrantes, de etnia gitana, o con necesidades de apoyo educativo”. En el estudio que publicó en 2012 ya señalaba que los criterios para elegir un centro privado tenían más que ver con la composición social de su alumnado que con la supuesta calidad educativa.

El concepto de demanda social no existía antes de la Ley Wert

Al crecer la demanda de centros privados concertados, gracias a la anterior norma, Muñiz explica que estos establecimientos pueden “seleccionar a su alumnado, descartando por ejemplo estudiantes de raza gitana, inmigrantes, o aquellos que prevean que pueden dar peores resultados educativos“. “Esto es así, es estructural, y es como funciona la concertada desde que existe”, señala.

Recuerda Muñiz que en el ámbito de la educación se ha pervertido el concepto del “concierto“. Un concierto se pone en marcha cuando la red pública no es suficiente para ofrecer un determinado servicio y hay que concertarlo con empresas privadas. Esto era así, señala, en el sistema educativo en los años 80, cuando la oferta pública no era suficiente. “Ahora ya no hay tanta necesidad, y lo normal sería que los conciertos se fueran reduciendo, o como mucho que se mantuvieran, pero en los últimos años han ido creciendo“, lamenta.

LA NUEVA LEY, UN AVANCE, PERO INSUFICIENTE

La nueva norma incorpora avances importantes, pero a juicio de Muñiz todavía presenta carencias. Además de la falta de consenso, ha criticado la poca concreción de muchos aspectos, especialmente la falta de concreción económica.

Es el caso del apoyo señalado a la educación infantil, que no va acompañado de compromisos económicos concretos, ni fija acciones a llevar a cabo, si va a ser gratis para una parte de la población o qué tipo de ayudas se van a poner en marcha.

Estos y otros aspectos, a su juicio, han quedado ocultados por las polémicas sobre aspectos más llamativos, como el papel de la asignatura de Religión o el contencioso entre la pública y la concertada. En este sentido, da un tirón de orejas a los medios de comunicación: “sucede, siempre. No es premeditado. Es buscar lo que da titulares informativos, los puntos calientes. Si dices que el apoyo a la Educación Infantil tendría que ser más decidido, eso a la gente no le preocupa tanto, aunque sea muy importante”.

En su opinión, el Gobierno no ha hecho “pedagogía”, especialmente a la hora de combatir los bulos que se han difundido en redes sociales. El ejecutivo “ha estado muy tímido a la hora de contestar” a mentiras como la de la eliminación de la Educación Especial.

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8 Comentarios

  1. Bien, pero no sé por qué no se le ponen correctamente sus apellidos: García-Alas y García-Argüelles. De hecho, era pariente cercano de quien fuera Ministro de Sanidad don Alfredo Martínez García-Argüelles.

  2. Es conveniente recordar que en el año 81, un grupo de ovetenses retoman la actividad de ” Amigos del Naranco ” con ese mismo nombre, hasta su extinción hace 5 o 6 años: posteriormente surgen Manos por el Naranco, por iniciativa de un antiguo directivo de aquella, así como más tarde ” TODOS UNIDOS POR EL NARANCO ” con parecidos fines pero distinta organización…

  3. Hosti, una conclusión totalmente opuesta a la realidad.
    Neoliberalismo en Asturias??? En serio??! En la tierra donde de 1millon de habitantes escasamente 300.000 trabajan en el sector privado y una gran mayoría cobra a fin de mes del estado?? Eso es neoliberalismo…Hostia la verdad que a cualquier liberal que se lo cuentes lo pinchas y no sangra.
    Asturias es tierra hostil para el emprendimiento, pero no por neoliberalismo, sino por todo lo contrario…por ese estado donde todos pagan peaje, impuestos, sindicatos hostiles, todo lo contrario a flexibilidad laboral para hacer frente a épocas de incertidumbre….Hay que tener rostro para escribir este artículo, como si de por si una privatización fuera la panacea si no va acompañada de otros factores que hagan factible estos proyectos…

  4. Tenemos un hórreo que arreglamos hace 19 años con ayuda de una subvención del Principado. Nuestro hórreo es compartido y el coste de la reparación entre 2 fue asumible. Hoy no podríamos haberlo arreglado. Entiendo que si la Administración pone unas condiciones para mantener un bien de interés cultural debe echar una mano. Cuando la normativa de algunos municipios exige que se utilice piedra o pizarra en las construcciones, cuando hay otros materiales más baratos para hacer un vivienda. Deben subvencionar esa diferencia porque es un agravio frente a otra persona que en su municipio puede construir con lo que le dé la gana. Es mi opinión. Gracias por el artículo.

  5. Qué tipo de página tienes, que no permite entrar los comentarios? No hemos ofendido a nadie; simplemente, hemos “entrado en tu trapo”. Deberías de aceptar las críticas…son constructivas, sabes? Nunca critiques sin saber!!! Con todos los “acepto”, espero que no nos estén timando, para entrar en nuestros orde…

  6. Por mucho que el resto de puestos y vendedores proteste, la adjudicación de dichos mercadillos no depende de ellos sino del ayuntamiento. Me parece triste que estando como está la situación el mayor problema sea que “un bazar chino” monte un puesto en el mercado navideño de Oviedo.
    Por otro lado, no sé quién es el experto que puede valorar que un artículo sea una “baratija” o no y más sin que los puestos se hayan abierto todavía. ¿Acaso lo saben solo por haber visto a gente de origen chino montando un puesto?
    En fin, este titular deja mucho que desear al igual que el resto del artículo. Y además de ello incita al odio y al racismo.
    El ayuntamiento es el que tiene la última palabra en todos estos asuntos y guste o no TODOS los puestos que se encuentran en la plaza de porlier y el resto de Oviedo han cumplido ciertos requisitos que el ayuntamiento ha exigido.

  7. Pues, sí!!! hay espacio para todos, o no???? Todos los comerciantes pagan sus tasas!!! De baratijas, na nai de la china, nunca mejor dicho!!! Venir al puesto, a ver si tienen el dinerito para pagar adornos de calidad!!! Pueden decantarse por los árboles, ángeles, papa noeles, con productos led, que son baratijas de unos ciento cincuenta a doscientos euros!!!!! Baratijas de esas, y otras más!!!

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