Asturias, paraíso familiar: Verano con niños en el Principado

El Parque de la Prehistoria, la Costa de los Dinosaurios, buscar oro en el río, aprender surf o recoger frutos rojos son algunas ideas que te proponemos.

Recomendados

Javier Martínez Mansilla
Javier Martínez Mansilla
Periodista y fotógrafo freelance en medios como CincoDías, El País, Guía Repsol, Traveler, National Geographic o ElDiario.es. https://www.instagram.com/javiermarman/?hl=es

En Asturias no hay paz para el aburrimiento. La naturaleza ha hecho del Principado un gran patio de juegos con el que los niños sueñan y sus madres y padres también, sobre todo a la hora de escoger la siguiente escapada estival. Esta apunta al norte de España, donde exploraremos sendas que atraviesan bosques de osos y ríos cargados de oro, descubriremos tradiciones milenarias y el vínculo inseparable de este territorio con el océano. Ciencia y diversión confluyen entre los Picos de Europa y el mar Cantábrico, donde el calor no aprieta nunca y la lluvia es otro aliciente más para entrar en un museo. Todo queda en familia.

Estos son los planes para exprimir una escapada al máximo en el Principado de Asturias con niños.

Cavernícolas en Teverga

El Parque de la Prehistoria de Teverga es un proyecto cultural que tiene como objetivo mostrar la obra del arte del Paleolítico Superior en Europa y hacerlo de la manera más divertida posible para los niños. Para ello, se ha recopilado una buena colección de muestras de estas manifestaciones artísticas por medio de reproducciones facsimilares de conjuntos parietales y objetos de arte mobiliar. En definitiva: la máxima expresión del arte cavernario en un museo.


Situado cerca de San Salvador d´Alesga, en el municipio de Teverga, acudimos a este complejo didáctico dividido en tres edificios que se funden con este paisaje boscoso. La recepción, la Galería y la Cueva de Cuevas. En esta última se pueden apreciar reproducciones a escala real de los conjuntos de arte rupestre de Tito Bustillo (Asturias), la cueva de Niaux (Francia) y de Candamo (Asturias). Todo ello en el mismo entorno recreado donde las pintaron sus artistas. Entrada general 6,08 euros, reducida 3,62.

Buscadores de Oro en Navelgas

“Imagínate la ilusión de un niño cuando encuentra oro”, explica Carlos Sanfiz, uno de los fundadores de la “Asociación Buscadores de Oro Enrique Sanfiz Fernández”, de Navelgas. Esto no es Alaska, ni el Yukón, ni California, pero es lo que más se le parece, al menos en España.

Entre las brañas y las colinas del suroccidente, viajamos al Cuarto de los Valles atraídos por la “fiebre del oro”. Estamos en el concejo de Tineo donde pueblos como Muñalén, Bárcena del Monasterio o Naraval conservan una de las tradiciones más antiguas de Asturias que tiene en Navelgas su meca o su Klondike, más bien.

La búsqueda del más preciado de los metales en la región se remonta al Neolítico. La tribu celta de los pésicos precedió a los romanos, que se adueñaron de la minería en la zona desde el 29 a. C. hasta el siglo II d. C. Además de las marcas que dejaron en el paisaje, en forma de simas, pozos y canales, el bateo del oro es el legado mejor protegido de este pueblo de la cuenca del río Esva.

Descubrimos con los más pequeños esta arte milenaria, recorriendo ríos y riachuelos, como el Yerbo, batea en mano para remover la tierra hasta encontrar pequeñas láminas de oro. “¡Y se encuentra!”, aseguran los buscadores. Al menos quien lo sepa buscar con paciencia y habilidad. Quien no, siempre disfrutará de un plácido día en familia en un entorno idílico. ¿Cómo hacerlo?

La Asociación de Buscadores de Oro “Enrique Sanfiz Fernández” organiza expediciones por el Cuarto de los Valles en busca del mineral dorado. Además del río, el Museo del Oro de Asturias, aquí emplazado, es otro lugar idóneo para descubrir la importancia de la minería en esta comarca. (Entrada 2,50 euros).

Recolectores de frutos del bosque por un día

Moras, arándanos y grosellas entre un festival de frutos rojos. “Ven y sírvete” es el lema de “El Malaín”, una finca donde se ha reinventado la ardua tarea de recolección para convertirla en una actividad apasionante para niños (y mayores) en medio de la naturaleza.

Está en el pueblo de San Justo, cerca de Villaviciosa, en medio de un entorno natural salpicado de fincas y casonas asturianas. Aquí es donde Pablo Álvarez y Marta Serrano abrieron hace más de 25 años este “supermercado frutal al aire libre”, donde los niños cogen y prueban frutas, juegan y descubren otra manera de acercarse a lo rural.

La finca “El Malaín” es una parcela de tres hectáreas donde se cultiva arándano, uva espino, frambuesa, grosella roja y negra y mora, según la época. Entre junio y septiembre abre las puertas al visitante para la recolección.

“Esto es un autoservicio”, explica Pablo Álvarez. Coges una cesta (o táper), sales al campo y lo llenas de frutas. Lo ideal es probarlas antes de cogerlas, eso sí, “sin abusar”, como recuerdan los carteles. El precio son 2,50 euros por cesta, y no hay límite. Los más peques se adentrarán en los caminos de la finca, entre setos, árboles y columpios, mientras se sorprenden con un nuevo mundo de estímulos y sabores silvestres. Además, podrán completar la visita a El Malaín probando sus helados y mermeladas artesanales.

Parque Jurásico Astur

Seguimos las huellas de los dinosaurios, que se reparten por la franja costera entre Gijón y Ribadesella, hasta encontrar en Colunga el “Parque Jurásico del Principado”.

El MUJA (Museo del Jurásico de Asturias), aparece en plena rasa litoral envuelto por un bosque de eucaliptos donde asoman réplicas de dinosaurios a tamaño real. Hasta 21, de estos gigantescos reptiles se reparten por este espacio exterior, que propone un viaje en el tiempo hasta el Mesozoico.

Tiranosaurios, diplodocus, pterodáctilos…No importa la edad, los niños disfrutarán corriendo y jugando entre los dinosaurios en esta zona ajardinada, excavando en la arena en busca de fósiles y descubriendo que la paleontología no tiene por qué ser aburrida.

Esto solo es la antesala al Museo (Entrada adultos: 7,21 euros; niños: 4,75 euros). El MUJA tiene una original estructura arquitectónica con forma de huella de dinosaurio y una exposición permanente que, aunque más seria y especializada, continuará acaparando la atención de los peques como lo hace con los adultos.

Cada zona está dedicada a un periodo del Mesozoico: Triásico, Jurásico y Cretácico. Conserva espectaculares muestras de fósiles y réplicas de esqueletos de dinosaurio en un recorrido didáctico con final alegre en la tienda de regalos. A la salida del museo, los niños podrán continuar con la diversión en el parque infantil y merendar en el Café Muja, con unas vistas privilegiadas de la Costa de los Dinosaurios.

Olas y tiburones en Gijón

En verano, Gijón muestra sus credenciales para coronarse como ciudad más agitada de Asturias y su vínculo inherente con el mar, es su principal fuerte. Proponemos dos actividades para conocerlo con los nenos.

El Acuario de Gijón, situado junto a la playa de Poniente y el puerto deportivo, es un espacio ideal para que niños y adultos se maravillen con los tesoros naturales de los mares del mundo. Este acuario, creado en 2006, pertenece a la red Bioparc y es el hogar de más de 4.000 animales marinos. Cuatrocientas especies diferentes, 60 acuarios de agua dulce y salada, 12 ecosistemas y más de 2 millones de litros de agua. En otras palabras, una aventura acuática a través de la flora y la fauna marina del Cantábrico, el Caribe, el Pacífico, Índico, el mar Rojo y el Atlántico.

Los tiburones toro son las estrellas del lugar, pero no son las únicas. Los acompaña una extensa colección de morenas, rayas, esturiones, salmones, anguilas o tortugas bobas, entre otras muchas especies. La visita dura cerca de dos horas y el precio varía desde los 15 euros de los adultos a los 7,50 de los niños. 

Desde el fondo de los océanos nadamos hasta la superficie para cabalgar las olas del Cantábrico en familia. La práctica del surf es una actividad cada vez más popular en Gijón, que quiere posicionarse como “spot” urbanita de referencia en España.

Las condiciones de la playa de San Lorenzo para la iniciación son una de sus puntas de lanza. ¿Cómo empezar? Skoolsurf cuenta con cursos para todas las edades y todos los niveles, además de un animado albergue, “Surfhouse”, y campamentos de surf para niños.

El oso y la bici

La senda del oso es la vía verde más popular de Asturias y la bici el mejor medio para explorarla con toda la tropa. Hay varias opciones de alquiler de bici. Este recorrido está construido sobre el antiguo trazado del tren minero que transportaba el carbón desde Entrago en Teverga y Santa Marina en Quirós hasta Trubia. La senda, en forma de “y” cuenta con un tramo principal dividido en dos partes, Tuñón-Cueva Huerta y Tuñon-Ricabo. En total abarca 48 kilómetros ideales para una expedición ciclista de altura, aunque, si se quiere garantizar el éxito en familia, lo más recomendable será hacer el trecho de 18 kilómetros entre Proaza y Teverga.

Los niños pedalearán por una travesía sensorial a través del bosque silencioso que sigue el curso del río Trubia. Estamos en el Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa, en el corazón de Asturias. La vía cuenta con buen pavimento y ligero desnivel, que la vuelve ideal para un plan divertido para todas las edades. ¿El premio?

Además del paisaje, es acercarse hasta el cercado donde se encuentran las osas Paca y Molina. Otra propuesta para aprender más sobre estos plantígrados y su hábitat la ofrece la Fundación Oso de Asturias, que ha recuperado este verano los itinerarios “Conoce nuestros osos”. ¿Cuándo? Diferentes días hasta el mes de septiembre, a las 10.30 horas desde la Casa del Oso y con una duración de 90 minutos. Es imprescindible reservar 24 horas antes por teléfono (985 96 30 60) o por correo electrónico ([email protected]).

Calamares gigantes en el Parque de la Vida

La pasión por la ciencia y el descubrimiento nos conduce ahora al municipio de Valdés y a la aldea de La Mata. Aquí se emplaza un espacio diferente para indagar en los misterios del planeta Tierra, su biodiversidad y su lugar en el universo.

El Parque de la Vida es un complejo dedicado a la divulgación científica adaptada a un público familiar. El precio de la visita guiada son 8 euros para los adultos y 5 para los niños, que se sumergirán en esta senda de dos kilómetros con paradas en diferentes estaciones y diferentes temáticas: oceanografía, astronomía, sostenibilidad, biología….

Una de ellas está dedicada a científicos como Charles Darwin o Severo Ochoa, natural de Luarca, que investigaron los orígenes de la vida. En el paseo encontraremos especies de flora y fauna en recuperación que decoran esta zona campestre cercada por árboles, donde sobresalen reproducciones de transbordadores espaciales, el observatorio astronómico y el planetario digital.

Pero si por algo sobresale el Parque de la Vida es por albergar la mayor colección de cefalópodos del mundo, entre otras especies marinas abisales. Hasta 76 ejemplares de calamares gigantes de 13 metros de longitud se guardan aquí. Fueron hallados en las costas del Cantábrico donde habita este animal, objeto de mitos y leyendas, a cinco mil metros de profundidad.

Actualidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here