Explorando la Costa de los Dinosaurios

Recorrido por Asturias en busca de una de las mayores concentraciones de huellas del Jurásico

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Javier Martínez Mansilla
Javier Martínez Mansilla
Periodista y fotógrafo freelance en medios como CincoDías, El País, Guía Repsol, Traveler, National Geographic o ElDiario.es. https://www.instagram.com/javiermarman/?hl=es

“Ninguna otra parte de España reúne las características paleontológicas que la hagan acreedora de este título”, defiende el equipo del Museo del Jurásico de Asturias. Entre la desembocadura del Sella y Gijón, las fuerzas geológicas han convertido en acantilados lo que antaño fueron fangos y suelos poco compactos donde los gigantes del Mesozoico dejaron su rastro. La costa de los Dinosaurios está en Asturias.

Esta franja del litoral del Principado, entre el Cabo Torres, en Gijón, y la playa de Arra, en Ribadesella, que comprende además los concejos de Villaviciosa y Colunga, conserva la mayor concentración de yacimientos de icnitas de dinosaurios de la península. Pero ¿qué son icnitas?

Al desplazarse, estos grandes reptiles dejaron sus marcas en zonas de sedimentos que, una vez fosilizadas, se convirtieron en lo que hoy denominamos icnitas. Estos fósiles de huellas de dinosaurio son el mayor vestigio del Jurásico en el Principado. Pero no son el único, puesto que en esta zona de playas, bosques y acantilados se conservan también restos petrificados de vegetales y animales marinos que aquí habitaban.

MUJA Asturias. Foto: MUJA Asturias

Esto sucedió hace más de 150 millones de años en este territorio, hoy reconocido como Monumento Natural por el Gobierno del Principado desde 2001 en aras de proteger los nueve yacimientos que se reparten por este litoral entre faros, arenales, precipicios y puertos pesqueros.

Vamos a ser paleontólogos por un día para explorar la costa de los dinosaurios en busca de sus huellas. Antes de empezar la expedición jurásica habrá que tener en cuenta algunas cuestiones.

Paleontólogos por un día

La mayoría de los yacimientos están ubicados en la base de los acantilados o en las playas que solo se pueden visitar con la bajamar. Esto quiere decir que tendremos una franja de dos horas antes de este momento y otras dos después para encontrar las icnitas.

Para todos estos enclaves hará falta acudir con un calzado a prueba de terrenos pedregosos y cierta condición física para caminar por senderos y descender por laderas.

Las icnitas no aparecen al lado de la carretera y en ocasiones pueden ser difíciles de encontrar. No esperemos descubrir una huella de tiranosaurio tamaño trinchera como en Jurassic Park. En algunos casos, incluso, para distinguirlos “habrá que echarle un poco de imaginación”, explica Marta Molleda, coordinadora del MUJA.

Todo esto solo vuelve la actividad más apasionante y divertida. Una expedición paleontológica nunca defrauda y menos esta. Antes de empezarla, lo mejor será visitar el Museo del Jurásico ubicado en el concejo de Colunga, junto a la costa.

MUJA

Exterior del MUJA. Foto: MUJA

Nos embarcamos aquí en un viaje al Mesozoico a través de tres salas con los distintos periodos en los que los dinosaurios habitaron en la Tierra desde hace 228 millones de años hasta hace 65 cuando se extinguió el 80%. Cuenta con una extensa colección de réplicas de enormes esqueletos y una de las mejores de icnitas del mundo, extraídas de este litoral. La zona exterior, poblada de recreaciones a tamaño real de estos grandes reptiles, es un acierto asegurado para las mamás y papás que vengan con sus “pequeños saurios”. Una vez documentados, vamos tras su rastro. ¿Dónde?

La Playa de Merón  y la puerta de entrada al Jurásico de Asturias (Villaviciosa)

Playa de Merón. Foto: Turismo Villaviciosa

Rumbo a oriente, nuestra primera parada jurásica apunta a la playa de Merón, en el concejo de Villaviciosa. Desde este arenal caminaremos junto a la base del acantilado en una senda de algo menos de un kilómetro hacia poniente hasta encontrar un sustrato de arenisca en forma de panel que conserva doce huellas de un dinosaurio cuadrúpedo. En este mismo enclave se pueden encontrar también algunas icnitas tridáctilas de dinosaurios bípedos.

El faro y el puerto de Tazones (Villaviciosa)

Tazones. Foto: Turismo de Asturias

En las inmediaciones del faro de Tazones continuamos con la búsqueda.  Un sendero parte desde esta linterna, que ilumina la costa de Villaviciosa, para conducirnos hacia una superficie de arenisca inclinada hacia el mar. En ella descubrimos multitud de icnitas tridáctilas cruzándose en diferentes direcciones y una huella de la cola. Junto a este yacimiento se encuentra una pared vertical con una buena colección de pisadas de cuadrúpedos.

Faro de Tazones. Foto: Autoridad Portuaria de Gijón

Descendemos ahora hasta el puerto de Tazones, donde los dinosaurios dejaron sus marcas al pie del precipicio que envuelve la playa en su vertiente oriental. Icnitas tridáctilas en una plataforma inclinada y otras superpuestas en un gran bloque suelto de arenisca evidencian su presencia en este territorio castigado por la erosión marina.

Luces y Lastres: a vista de acantilado (Colunga)

Lastres. Foto: Wilkipedia

A un kilómetro y medio del pueblo de Lastres se encuentra el de Luces, desde donde la carretera toma un desvío en dirección al faro. Estaremos atentos al cartel que indica la bifurcación hacia el yacimiento. Ahora nos olvidaremos del coche y estiraremos las piernas caminando por este camino que nos conduce hasta la base del acantilado. Aquí encontraremos otro enorme bloque de arenisca con dos contramoldes de huellas de dinosaurio, una tridáctila y otra con forma de media luna. Si seguimos indagando hallaremos, 300 metros hacia la izquierda, otro panel con icnitas de diferentes tipologías.

Faro de Lastres. Foto: Colunga Turismo

Desde el mirador de San Roque, que regala al que aquí sube las mejores vistas de Lastres, parte la senda estrecha que desciende por la ladera hasta la costa. Cruzaremos el pedrero ahora hasta encontrar una plancha suelta con catorce huellas tridáctilas que dibujan el bonito rastro de un pequeño dinosaurio bípedo que se paseaba por aquí.

La Griega y las mayores icnitas del mundo (Colunga)

Playa de La Griega. Foto: Turismo de Asturias

La Griega guarda el yacimiento más accesible y el más impresionante del itinerario. Aun así, hará falta caminar. Lo haremos por la ruta que bordea la playa y el bosque de eucaliptos y que arranca desde la desembocadura del río. Después de un recorrido de algo menos de un kilómetro con bonitas vistas de la bahía, la pasarela de madera desvela a nuestros pies, el mayor rastro de dinosaurios de Asturias.

Huella de dinosaurio. Foto: Colunga Turismo

Se trata de enormes huellas circulares de hasta 130 centímetros de diámetro que pertenecieron a un saurópodo que caminaba por lo que hace 150 millones de años fue una laguna costera. Se consideran de las mayores icnitas del mundo. A pesar del desgaste de la erosión se pueden observar con facilidad sobre el suelo calcáreo donde también aparecen hasta nueve pisadas de otro cuadrúpedo más pequeño.

Playa de Vega y acantilados de Tereñes (Ribadesella)

Playa de La Vega. Foto: Best Rural Spain

Retomamos la carretera de la costa (N-632) para adentrarnos en el concejo de Ribadesella en busca de las preciadas icnitas y otros fósiles del Mesozoico. El primer hito aparece en la playa de la Vega.

Este enorme arenal está declarado Monumento Natural, dominado por cordones dunares y protegido por acantilados. En ellos, hallaremos, buscando en las paredes de su cara oriental, abundantes fósiles marinos de braquiópodos, belemnitas, amonitas o bivalvos. Pero, sobre todos ellos, destacan las huellas tridáctilas de dinosaurios bípedos.

Rumbo a la villa de Ribadesella nos detendremos para asomarnos a los precipicios de Tereñes y caminar hasta su parte baja en una travesía a pie de 200 metros. Descubrimos aquí, a pie de mar, una enorme superficie donde aparecen grabadas icnitas de dinosaurios de diferente tipología entre las que destacan las de un estegosaurio. Al oeste del Peñón del Forno, divisamos una pared vertical de arenisca rojiza con varias pisadas tridáctilas de pequeño tamaño.

Ribadesella

Nuestra última parada por el jurásico de Asturias la haremos en Ribadesella. En el extremo occidental de la playa de Santa Marina destaca un panel informativo que confirma nuestras sospechas. Aquí, en plena villa, hay rastro de dinosaurios.

Lo buscamos en la pared que conserva icnitas de bípedos y cuadrúpedos entre fósiles de bivalvos. Desde el mirador del final del paseo, se pueden contemplar también, sobre una gran laja, otra sorprendente colección de múltiples surcos que son en realidad las huellas de varios rastros de dinosaurios cuadrúpedos y bípedos.

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3 Comentarios

  1. Mira, nin “Lastres” nin “Luces” esisten actualmente. Mirando’l BOPA del 8/1/2007 verás que los nomes tradicionales son los únicos oficiales y sustituyen lo anterior. Da igual l’idioma que se quiera usar, nun hai “traducción” pa “Llastres” y “Lluces”. Otra cosa ye la voluntá de facer les coses bien per parte d’individuos o alministraciones… Un exemplu: el mio dni, que nun depende de nengún organismu llocal, pon “Lluces”.

  2. Agradeceríase un pocu de rigurosidá pa cola toponimia: Lluces y Llastres por favor!
    Per otra parte, gran xera tais faciendo dende Nortes informando de lo que los otros nun informen…

    • A ver, el artículo está escrito en castellano, y los topónimos de esas dos localidades en castellano es Luces y Lastres. Que hubiera estado mejor escribirlo de las dos maneras?, si. Que por qué a las localidades gallegas, vascas y catalanas si se les escribe en su idioma, y las nuestras no? Muchos años de politica. Esperemos llegar a eso, pero de momento , Lastres es Lastres fuera de nuestras fronteras (autonómicas), e incluso dentro.

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