Hoteles perdidos para desaparecer en Asturias

Seis propuestas para darse un homenaje en rincones mágicos de la geografía del Principado.

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Javier Martínez Mansilla
Javier Martínez Mansilla
Periodista y fotógrafo freelance en medios como CincoDías, El País, Guía Repsol, Traveler, National Geographic o ElDiario.es. https://www.instagram.com/javiermarman/?hl=es

Vamos a perdernos para volver a encontrarnos. Y vamos a hacerlo en estos alojamientos aislados por una naturaleza sobrecogedora. ¿Ola de calor? Hemos venido a Asturias a huir de las altas temperaturas y del turismo de masas para sumergirnos en la frescura del bosque y del valle, en la inmensidad de las colinas y montañas y a asomarnos desde los cantiles con la banda sonora del mar Cantábrico.

El aislamiento aquí no es una condena, sino un privilegio, y el lujo empieza en el entorno natural, pero termina donde nosotros queramos. Exclusivas suites, tratamientos ayurvédicos, piscinas infinitas y bañeras nórdicas o una gastronomía de altura para acompañar la experiencia. ¿Dónde? En un torreón medieval o en el palacio de un ilustrado, en una cabaña solitaria frente a la costa, en una casona asturiana que mira a los Picos de Europa o en un ecoturismo de estilo nórdico en medio del Parque Natural de Redes. Hablamos de propuestas de alojamiento para todos los bolsillos, pero con una premisa: la naturaleza es la que manda. Nosotros solo obedecemos.

Estos son los hoteles perdidos de Asturias para una escapada veraniega o ya de otoño.


Un torreón medieval en la costa oeste

El primer lugar para desaparecer lo buscamos en la franja costera más virgen del Principado. Paisaje Protegido de la Costa Occidental es el sello con el que cuenta esta reserva de 62 km2 que guarda los acantilados que se desprenden sobre el Cantábrico desde sus paredes verticales y una rasa litoral que forma una tranquila pradera donde hasta los hórreos parecen intrusos.

En medio de este territorio salvaje, ubicado entre los cabos de Busto y Vidio, se erigen en solitario una torre medieval junto a una casona solariega del siglo XVIII que se convierte en el mejor alojamiento para los que tengan un asunto pendiente: desconectar. Aquí el ambiente rural y el ritmo oceánico ayudan. Ya hemos llegado al Hotel Torre de Villademoros.

Este baluarte de 13 metros de altura está declarado Bien de Interés Cultural y erigido en un emplazamiento desde donde se avisaba de los ataques de los invasores por mar. Hoy el huésped descubre una suite de lujo para cuatro personas, en tres pisos y una azotea desde donde continuar oteando el horizonte. Su estética rudimentaria y aire feudal contrasta con la calidez de su interior. Desde 286 euros la noche.

Quien no quiera (o pueda) alojarse en la suite del torreón podrá hacerlo en la casona asturiana ubicada al lado, junto al pequeño bosque particular. Cuenta con diez estancias de estilo minimalista al servicio del paisaje campestre y marítimo que lo rodea. El placer de las cosas sencillas es una máxima aquí, que se traslada a su propuesta gastronómica, con productos de cercanía. Entre 88 y 132 euros la noche.

Cómo llegar. El hotel Torre de Villademoros se encuentra en la aldea homónima, cerca del pueblo de Cadavedo y dentro del concejo de Valdés. Para llegar hasta aquí tomaremos la salida 450 de la A-8 para después continuar por la N-632 hasta encontrar la torre en solitario sobre la rasa, con el Cantábrico como telón de fondo.

Qué hacer. El alojamiento es una excelente base de operaciones para explorar el Paisaje Protegido de la Costa Occidental de Asturias. Asómate al cabo de Busto, visita la ermita de la Regalina y siéntete muy solo en la playa de Quintana. También puedes acudir con tu mascota ya que este este es un arenal dog friendly.

Tierra del Agua

Este centro de ecoturismo es el principal culpable de que todo el mundo en Asturias hable del Parque Natural de Redes. Eclipsado durante décadas por Picos de Europa, su hermano mayor en el Principado, hablamos de un entorno de 378 km2 de colinas y montes, ubicado entre los concejos de Caso y Sobrescobio, en el suroriente de Asturias. Aquí el bosque de hayas se adueña de todas sus laderas pintando un cuadro multicolor que varía con cada estación. En mitad de este despliegue natural, en la aldea de montaña de Caleao, aparece este complejo rural donde lo asturiano se ha fundido con lo nórdico como lo rural con lo vanguardista para renacer con nombre propio: Tierra del Agua.

Las antiguas casas de piedra y madera de la ladera se han rehabilitado para formar este hotel rural camuflado con el entorno que lo rodea. Las preocupaciones se diluyen en medio de la naturaleza bucólica que el equipo del hotel acompaña con propuestas para sibaritas. ¿Algún ejemplo? Una sesión chill out en la zona de hamacas, un momento íntimo en la bañera nórdica o una sesión de fotos para Instagram en la infitniy pool con vistas al océano de montes verdes de Redes. Para quien siga con preocupaciones se puede pasar por el spa con sauna, por la zona de masajes y tratamientos de medicina ayurvédica o practicar yoga en la naturaleza entre otras propuestas mindfulness.

¿Para comer? Los clásicos de cuchara asturiana conviven aquí en armonía con elaboraciones internacionales venidas de Asia y Latinoamérica en el restaurante Gotta.

Cómo llegar. Tierra del Agua se encuentra en la aldea de Caleao, en el concejo de Caso y comarca del Alto Nalón. Para llegar desde Oviedo (1 hora) conduciremos por la autopista A-66 para continuar por la AS-116 y luego la AS-117. En lo alto de la colina se encuentran el complejo.

Qué hacer. Explora a pie la ruta del Alba desde Soto de Agues, la de la cueva Deboyu, la de los Arrudos o la del Tabayón del Mongayo y date un baño de naturaleza al servicio del Parque Natural de Redes.


Heredad La Cueste

Cambiamos el ruido del claxon por el del cencerro y las vistas de cemento y asfalto por la de los Picos de Europa.

En la aldea de Llenín, en el municipio de Cangas de Onís, las casonas van despareciendo en virtud de una extensa pradera a medida que ascendemos por la colina que se reserva una de las panorámicas más privilegiadas de la cara norte de los Picos de Europa y del amplio Valle del Güeña que los rodea.

El paisaje se deleita aquí con una progresión cromática con formas onduladas y picudas desde los diferentes tonos verdes y marrones al plateado de las cumbres y el blanco de algunos picos donde la nieve aún se aferra a sus laderas. 

En esta postal pastoril aparece Heredad La Cueste como un hotel rural de seis habitaciones regentado por Jaime y Marichu, sus propietarios, que viven en la misma mansión. Sus huéspedes se alojan en las 6 habitaciones que dispone este hotel de arquitectura tradicional y ambiente familiar, donde es difícil no sentirse como en casa. Muebles antiguos, cuadros y fotos de familiares de comienzos del siglo XX, un salón acogedor con chimenea, habitaciones cálidas y un enorme jardín que rodea y aísla la propiedad. Una de las habitaciones ocupa la buhardilla y cuenta con estructura en suite, con una zona de estar independiente del dormitorio y baño equipado con hidromasaje. En otras palabras: la casona asturiana de catálogo que todos hubiésemos querido heredar. Desde 60 a 120 euros la noche.

Cómo llegar. Desde Oviedo, tomaremos la A-64 hasta Siero y luego hacia Cangas de Onís por la N-634, pasando por Arriondas. Continuaremos por la AS-114 para desviarnos hacia Llenín y encontrar La Cueste sobre la colina.

Qué hacer. Los Picos de Europa se despliegan aquí como un inmenso tablero de juegos donde los deportes de aventura son los reyes. Prueba con el piragüismo o la escalada.

El Mar y una Kabania

Volvemos a acercarnos a la costa para captar la energía del Cantábrico y a escuchar el silencio acompañado por el ritmo de las olas y el bufido del viento. Todo esto, recuerda: en soledad.

En la costa de Villaviciosa, junto al pueblo de Oles, buscamos entre los acantilados una pequeña cabaña de madera “donde el tiempo se detiene”, como afirman desde el equipo de Kabania, que cuenta con varias casitas de maderas repartidas por Asturias.

Esta, conocida como El Mar, la encontramos en solitario como un faro sobre los cantiles del oriente de Asturias, donde los atardeceres son un espectáculo y los amaneceres, también. El tiempo pasa despacio aquí, donde no existen las prisas y solo las vistas de la inmensidad del Cantábrico justo delante de nosotros, que salpica el dibujo de la línea costera a oriente y occidente. Los campos frescos que la acompañan dan paso a las bosques y sierras del interior.

Esta cabaña, además de solitaria es sostenible, puesto que se abastece de energía solar. Tiene capacidad para 3 huéspedes, cuenta con dos dormitorios dobles, sello pet friendly y un precio que ronda los 135 euros la noche. Dispone, a su vez, de una finca privada con tumbonas, una mesa con bancos de madera, una barbacoa y una bañera exterior para esperar la puesta de sol a remojo.

Cómo llegar. Kabania El Mar se localiza en el concejo de Villaviciosa y cerca del pueblo de Oles. Para llegar desde Oviedo, lo haremos por la A-64 para seguir por la AS-256 y luego por la VV-5 hasta el borde del acantilado.

Qué hacer. Acércate hasta las playas de Merón, España o Rodiles; visita el puerto de Tazones o descubre las pisadas de dinosaurios que se reparten por este tramo de la costa.

Mirador de Ordiales

En el centro de Asturias, entre Oviedo y Gijón, también podemos encontrar un lugar donde desaparecer. Lo buscamos en el pequeño pueblo de Ordiales, en Siero, en una finca de 20.000 m2 donde se emplaza este alojamiento de tan solo tres habitaciones que se reserva una de las mejores panorámicas de la Cordillera Cantábrica.

El visitante descubre en el hotel Mirador de Ordiales un oasis de calma enclavado entre un cúmulo de montes, picos y valles que se extienden hacia donde alcanza nuestra vista. Sin embargo, estamos tan solo a 12 km de la costa asturiana, haciendo de este alojamiento otro punto interesante para visitar toda la región.

Su orientación sur le sirve para dominar este paisaje de oeste a este, desde la Sierra del Aramo hasta los macizos orientales de los Picos de Europa. Podemos disfrutar de esta idílica estampa desde el jardín o desde cualquiera de las habitaciones donde todo está dispuesto con mimo y donde podemos relajarnos frente a la chimenea o en el pequeño jardín privado.

Hablamos de uno de esos lugares donde se disfruta haciendo nada, tan solo olvidándonos del estrés y mimetizándonos con el entorno montaraz que nos rodea. Pero si algo hay que hacer en el Mirador de Ordiales es probar su gastronomía, también cuidada al detalle, con productos de la zona y diferentes jornadas gastronómicas para maridar con las vistas.

Cómo llegar. Para llegar desde Oviedo al Mirador de Ordiales avanzaremos por la A-64 y luego tomaremos la AS-377 hasta Careses. El trayecto es de poco más de media hora.

Qué hacer. En el hotel te animarán y asesorarán para hacer alguna de las rutas por Ordiales y la sierra del Aramo en bicicleta o de trekking con un guía experto.

Palacio Flórez-Estrada

Una mansión del siglo XV y una torre del periodo bajo-medieval; el legado de un ilustrado y el territorio del oso pardo en Asturias. El Palacio Flórez-Estrada es una propuesta ideal para familias que quieren descubrir el Parque Natural de Somiedo de una manera diferente. El universo del Flórez-Estrada empieza en el pequeño bosque que lo rodea, sembrado de arces, abedules y álamos entre otros árboles centenarios que acompañan el curso del riachuelo que atraviesa la finca hasta la pradera. Sin darnos cuenta ya hemos desaparecido, y lo hacemos en medio de esta reserva natural del suroccidente de Asturias donde el oso pardo se da un homenaje entre los montes, valles y lagos glaciares. Entre tanto despliegue natural aparecen los teitos, como construcciones rudimentarias diseminadas en este paisaje, además de este palacio donde el ilustrado y economista Álvaro Flórez-Estrada nació y donde vivió buena parte de su vida. Por algo sería. Vamos a descubrirlo.

La casona cuenta con siete habitaciones dobles, dos individuales y una “doble especial”, además de dos salones, sala de juegos y lectura y un amplio espacio exterior con piscina, pista de tenis y baloncesto y un huerto ecológico. Lo dicho, ideal para familias. Dispone a su vez de cuatro coquetos apartamentos ubicados en las antiguas cuadras y pajares que fueron rehabilitadas en 2006.

La experiencia Flórez-Estrada continúa con diferentes actividades, desde encuentros culturales alrededor de la figura del ilustrado, exposiciones fotográficas, proyección de películas, lecturas de cuentos y poesía o jornadas de descubrimiento y respeto por la naturaleza y el entorno rural que rodea el hotel. A su vez, colaboran con la Asociación Matumaini en la promoción de los derechos de la infancia y juventud en Tanzania y España con actividades dentro y fuera del hotel.

Cómo llegar. Desde Oviedo conduciremos por la A-63 hacia Grado para seguir por la AS-15 y la AS-227 rumbo sur hasta Pola de Somiedo en un trayecto de una hora y veinte minutos. La calle Flórez-Estrada nos guía hasta el hotel homónimo.

Qué hacer. Además de las actividades y talleres culturales que propone el alojamiento, te animamos a que explores el Parque Natural de Somiedo recorriendo la ruta de los Lagos de Saliencia y el hábitat del oso con un guía. El alojamiento tiene la opción de contratar salidas guiadas con expertos de la Fundación Oso Pardo para avistar al gigante del lugar.

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