Un presidente en busca de dinero rápido, una fundación opaca y un Goya vendido a precio de saldo

Foro y Podemos llevan a la fiscalía a Gregorio Peña, el hombre que presúntamente arruinó la Fundación Selgas con sus negocios inmobiliarios.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y forma parte del consejo de redacción de Nortes.

Aníbal vencedor contempla por primera vez Italia desde los Alpes es un óleo de tema histórico que Francisco de Goya pintó en 1771, cuando aún era un joven artista de 25 años. Está considerada su primera obra maestra. Adquirido como obra anónima a finales del siglo XIX por el coleccionista asturiano Fortunato de Selgas Albuerne, estuvo colgado durante un siglo en su mansión de Cudillero sin que nadie supiera que se trataba en realidad de una obra del genial pintor aragonés. Es en 1993 cuando se descubre la autoría del cuadro por parte de un alto cargo del Museo del Prado. Inmediatamente la pieza se revaloriza. En 2011 la pinacoteca nacional firma un acuerdo con la Fundación Selgas para exponerlo en Madrid. Creada en 1991, tras la muerte sin herederos de las últimas descendientes de Fortunato Selgas, la Fundación Selgas se dedica a gestionar y divulgar el patrimonio de esta familia pixueta, cuya mansión de jardines versallescos abre al público los meses de verano.

En 2020 la Fundación, con presencia en su patrontato de Principado, Ayuntamiento de Cudillero, Universidad y Arzobispado de Oviedo, decidió, misteriosamente vender por 3,3 millones de euros a la Fundación de Amigos del Prado, una obra valorada en 8 millones de euros. ¿Por qué se liquidó el cuadro a precio de saldo? La consejera no estaba en la reunión, pero delegó su voto, y con ello consintió, aunque fuera involuntariamente, una operación que puede haber sido fraudulenta y tener consecuencias penales.

El diario ABC ha revelado en exclusiva que fueron las millonarias deudas de la Fundación Selgas, presidida por el abogado y empresario Gregorio Peña Varona, lo que llevó a una venta acelerada de un patrimonio artístico que teóricamente la entidad semipública debía cuidar y preservar. El objetivo, apunta el diario, sería lograr dinero rápido para tapar un agujero económico de más de 7 millones de euros, generado tras varias operaciones inmobiliarias fallidas durante la pesada década.

“Un pelotazo fallido lleva a la Fundación Selgas-Fagalde a la venta de sus cuadros” titulaba la pasada semana el diario madrileño una de sus informaciones sobre los negocios particulares en los que Peña Varona habría embarcado económicamente a la Fundación que preside. La compra de un hotel en Sevilla, con vistas a beneficiar a sus empresas, habría sido el más ruinoso. Todo ello con el dinero de la Fundación y una total ausencia de control del patronato, que habría dejado hacer. Desde Foro, que ha presentado una denuncia contra el presidente de la Fundación, consideran que puede haber habido un “delito de administración desleal, apropiación indebida y estafa” y cargan contra la consejera Berta Piñán, que “delegó su voto en el presidente de la fundación, es decir, en D. Gregorio Peña Varona que obviamente votó a favor de la venta que el mismo había propuesto”.

El Principado ha pedido la intervención de la Fundación por parte del Ministerio de Cultura, y la consejera de cultura, Berta Piñán, ha señalado que valora llevar la venta del cuadro a la justicia. Sin embargo, desde la oposición le reprochan que la Consejería de Cultura, al igual que el resto de instituciones públicas presentes en su patronato no controlaron ni la venta del Goya ni el resto de las oscuras operaciones que realizó a cargo de la Fundación. Fuentes consultadas por Nortes señalan que la venta del Goya puede ser solo la punta del iceberg de un expolio al patrimonio que se habría realizado durante años sin ningún tipo de control institucional. Y es que fueron precisamente las gestiones para vender un cuadro del Greco al Museo de Bellas Artes de Budapest las que encendieron las primeras señales de alarma al respecto de los manejos de Gregorio Peña con la Fundación. La venta de “La Inmaculada Concepción” se iba a cerrar por 6,2 millones de euros, de los que la fundación ingresaría solo 5,5 millones. El resto eran los honorarios del intermediario. Sospechoso ¿no? El Ministerio de Cultura también lo consideró así e impidió la venta del cuadro a Hungría.

Podemos Asturies también ha presentado denuncia ante fiscalía contra el presidente de la Fundación Selgas. Ayer lo anunciaron los diputados Rafa Palacios y Ricardo Menéndez Salmón, que cargaron en rueda de prensa contra Principado, Universidad, Arzobispado y Ayuntamiento de Cudillero por su “dejación de funciones”. Para Palacios el culebrón Selgas es otro caso de “opacidad y la falta de transparencias” en el que una “administración desleal” está presente en el patronato, pero “no ejerce ningún tipo de control”. Y es que en efecto a pesar de que la Fundación Selgas gestiona un patrimonio asturiano su sede está en Madrid y su vinculación con el territorio, según fuentes consultadas, es muy baja, limitándose a tres meses de apertura al público de la Quinta.

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