Transnistria en el rompecabezas postsoviético y la Guerra de Ucrania

Independiente en la práctica de Moldavia desde 1990, Ucrania y Rusia podrían querer involucrar en el conflicto a esta pequeña república.

Recomendados

Arnau Piqué
Arnau Piqué
Es militante de Comunistes de Catalunya.

La República Moldava de Pridnestrovie, también conocida como Transnistria, ha tenido en los últimos años dos momentos estelares de aparición mediática. La primera, y probablemente la más notoria, fue cuando a finales del año pasado el equipo de la capital, el Sheriff de Tiraspol, ganó contra todo pronóstico al Real Madrid en la Champions. La segunda ha sido hace un mes, cuando en el marco de la guerra de Ucrania, se han produjeron ataques en Transnistria a edificios gubernamentales, estaciones de radiotelevisión, así como ataques en depósitos de armamentos.

Pero, ¿qué es la República Moldava de Pridnestrovie? ¿Y qué implicación puede tener en la guerra de Ucrania? Intentaremos explicar estas incógnitas para los menos avezados en estas temáticas.

Transnistria se encuentra separada del conjunto de Moldavia por el río Dniéper – de aquí viene su nombre – y comparte frontera con Moldavia y Ucrania. Si miramos un mapamundi, lo más probable es que seamos incapaces de encontrar este país, y no solo porque nos es difícil de localizar el río Dniéper en Europa, sino porque directamente ni saldrán dibujadas sus fronteras.

Tiráspol, capital de Transnitria. Foto: Wilkipedia.

Esto se debe al hecho que la República Moldava de Pridnestrovie es un estado de facto por no de iure. Y esto, ¿exactamente, qué quiere decir?

Las características que definen un estado son diversas: unas fronteras definidas, el control de la soberanía, en algunos casos es el hecho tener ejército propio o moneda… Pero también es muy importante el reconocimiento por parte otros estados. En el caso de Transnistria tiene todas las primeras condiciones, pero no la segunda. La República Moldava de Pridnestrovie solo está reconocida por Abjasia, Osetia del Sur y el Alto Karabaj, países que, por cierto, tampoco son reconocidos por otros estados. Es por eso que se considera que Transnistria, a efectos prácticos, es un estado, a pesar de que legalmente no lo sea.

Transnistria: contexto histórico y geopolítico

Para encontrar los orígenes de esta pequeña república nos tenemos que remontar a antes de la creación de la URSS. Hace falta que tengamos en cuenta que el actual territorio de Transnistria y el río Dniéper fueran un territorio de frontera entre el Imperio Ruso y el Imperio Otomano, y el territorio estuvo en disputa a principios del siglo XX entre Ucrania, Rumanía y Besarabia. No es hasta el año 1924 que queda definitivamente incorporado en la República Socialista Soviética de Moldavia, y ésta dentro de la URSS. En resumen, un territorio de frontera culturalmente diverso que ha sido históricamente habitado por rusos, ucranianos, moldavos, rumanos y búlgaros, una característica que comparte con Moldavia, así como con gran parte de los territorios de la extinta Unión Soviética.

El río Dniéster. Foto: Wilkipedia

Durante el periodo soviético, la región de Transnistria se convirtió en una de las zonas más fuertemente industrializadas de toda la URSS, mientras que, por el contrario, la economía del resto de Moldavia se mantuvo fuertemente agraria. También fue el lugar donde se destinó la 14.ª Guardia Armada del Ejército Rojo. Estos dos elementos son muy importantes para entender como se desarrollará el conflicto después.

Con la llegada de la perestroika, empieza a crecer un nacionalismo moldavo muy proclive a acentuar los parecidos culturales y lingüísticas existentes con Rumanía y que apostaba porque Moldavia se integrara en la República de Rumanía. Este tipo de nacionalismo, si bien era fuerte en gran parte de Moldavia, era más minoritario en las regiones de Gagauzia (de mayoría gagaúza) y sobre todo en Transnistria. Esto se debe a una mayor diversidad étnica en esta, así como de una mayor proporción de población rusa, cosa que favoreció un sentimiento de identidad soviética mucho más fuerte que al resto de Moldavia, también muy refractaria a una posible unión con Rumanía.

“Transnistria se convirtió en una de las zonas más fuertemente industrializadas de toda la URSS”

Así llegamos a los años 89, 90 y 91 del siglo pasado, años de caos en que se descompone tanto el bloque socialista como la misma Unión Soviética. En este momento parece claramente inevitable que se producirá la independencia de Moldavia y que ésta, irremediablemente, conducirá a la integración dentro de Rumanía. En este momento se constituyen las Repúblicas de Gagauzia y de Pridnestrovie, en un primer momento como partes integrantes de la Unión Soviética y, con la independencia de Moldavia en 1991, como repúblicas independientes de facto. Moldavia intentará someter por la fuerza a las dos repúblicas rebeldes, estallando así la primera de las diferentes guerras que sucederán la caída de la URSS. Moldavia alegó defender su integridad territorial, mientras que Transnistria alegó que históricamente no había formado nunca parte de Moldavia. La guerra durará dos años y se saldará con un total de 2.000 muertos y la derrota de Moldavia.

Esta derrota se puede explicar por la presencia de las tropas del Ejército Rojo que se alinean a los independentistas, así como el apoyo ruso hacia las repúblicas rebeldes. El año 1994, Gagauzia se reintegrará en Moldavia con un estatuto de autonomía, pero el conflicto a Pridnestrovie se mantendrá congelado hasta el día de hoy.

¿Cómo se mantiene, entonces, durante estos años, esta pequeña república de unos 300.000 habitantes y 4.000 km²? La primera razón es que mantiene la infraestructura industrial heredada de la Unión Soviética. La segunda es que Ucrania, con quien comparte, el 50% de sus fronteras, era un estado con quien mantenía buenas relaciones, lo cual le permitía romper su aislamiento. Todo hasta el golpe de Estado del Euromaidan de 2014.

Gagauziya. Foto. Wilkipedia

La tercera razón ha sido el cambio de estrategia por parte de Moldavia: ya con la pérdida de la guerra y la reintegración al país de la República de Gagaúsia en 1994, Moldavia ha abandonado sus aspiraciones de integrarse dentro de Rumanía. También el hecho que, entre 2001 y 2009, los comunistas moldavos llegaran al gobierno favoreció el mantenimiento de unas relaciones más cordiales entre los dos estados y la exploración de resoluciones pacíficas del conflicto, a pesar de que no llegaron a prosperar.

La cuarta, y la más importante probablemente, ha sido que la República Moldava de Pridnestrovie, se ha convertido en un estado completamente dependiente de Rusia. La presencia militar de la 14.ª Guardia Armada en su suelo ha sido el garante de su independencia, a la vez que de su subordinación en Rusia. Subordinación no solo en el ámbito militar, sino también en el económico, agraviando esta dependencia a partir de la Euromaidan y el empeoramiento de relaciones con Ucrania.

La República Moldava de Priednestrovie en estos años se ha caracterizado por generar una construcción nacional soviética. Se mantiene y se actualiza toda la estética soviética con respecto a calles, de estatuas, nombres, etc. Sumado a que el proceso de privatizaciones y desmantelamiento del estado socialista fue menos agresivo que al resto de la URSS, en una línea muy parecida al que pasó en Bielorrusia. Aun así, no nos tenemos que dejar engañar por la fuerte presencia de estatuas de Lenin en el país. Transnistria no se trata de ningún estado socialista: la propiedad de los medios de producción se encuentra en manos privadas y, sin ir más lejos, el Secretario General del Partido Comunista de Pridnestrovie se encuentra encarcelado desde 2018.

“Transnistria no se trata de ningún estado socialista”

En la historia reciente, hace falta que tengamos en cuenta el golpe de Estado del Euromaidan de 2014, el cual tuvo también un impacto a Pridnestrovie. Con la confrontación de Ucrania contra Rusia, también significó un deterioro de las relaciones con Transnistria, la cual se volvió todavía más aislada y dependiente de Rusia. Esto ha generado en el país un aumento de la rusofilia, creciendo cada vez más las posturas que piden la anexión del país en Rusia. El precedente de Crimea ha contribuido también a que la posibilidad de llevar a cabo esta empresa es factible.

Transnistria en la Guerra de Ucrania

El conflicto de Transnistria, a pesar de quedar latente durante todas estas décadas, ha quedado absolutamente congelado hasta hoy en día. Así, desde el año 1992 no se han producido escaramuzas significativas ni amenazas de volver a un conflicto armado entre las repúblicas de las dos bandas del río Dniéper. Esta situación contrasta fuertemente con otros casos parecidos como Osetia del Sur y el Alto Karabaj, con situaciones de paz y guerra de manera intermitente. O directamente con las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, donde los acuerdos de paz nunca se cumplieron.

Pero en estas últimas semanas, y en el marco de la Guerra de Ucrania, se han producido varios ataques en territorio de Transnistria: explosiones contra edificios gubernamentales, ataques contra la radiotelevisión, asaltos a almacenes de armas, un ataque contra un aeródromo próximo a Tiráspol, la capital, y un frustrado ataque con drones contra estudios de radio y televisión. Es difícil poder esclarecer lo que realmente ha pasado, puesto que solo se puede contrastar propaganda occidental-ucraniana vs. propaganda rusa, pero intentaremos poner un poco de luz.

Vadim Krasnoselski, presidente de Transnitria. Foto: Wilkipedia.

Hay una primera versión, y es que Ucrania necesitaría escalar el conflicto, arrastrar otros actores y mundializar la guerra, puesto que sería la única manera de poder combatir la invasión rusa. Si se arrastra a Transnistria y a Moldavia al conflicto, implicaría, a la vez, arrastrar a Rumanía. Cómo hemos dicho, Rumanía ejerce una fuerte influencia sobre Moldavia, incluso fomentando y participando en cambios de régimen en el país, por lo cual sería fácil prever que saldría a defender su “hermano pequeño” moldavo. Más importante todavía, Rumanía es un país miembro de la Unión Europea y de la OTAN, alianza capaz de hacerle frente y vencer al ejército ruso. Un ataque ucraniano en Transnistria sería una situación muy difícil para Moldavia, puesto que, a pesar de estar en la órbita occidental y simpatizar con la causa ucraniana, al fin y al cabo, supondría de iure, un ataque de otro estado en su territorio. Que por mucho que no lo controle, alguna reacción tendría que tener. El gobierno de Transnistria asegura que las investigaciones llevan todas a que la autoría de estos ataques provienen de Ucrania. De hecho, aseguran que las minas utilizadas en el aeródromo de Tiráspol son de 60 mm, extensamente utilizadas por la OTAN.

Por otro lado, desde Ucrania y Occidente primero se aseguraba que los ataques eran contra las emisoras de radiotelevisión que emitían propaganda rusa, pero con posterioridad aseguraron que se trataría de operaciones de bandera falsa perpetradas por fuerzas rusas. Las operaciones de bandera falsa son ataques hechos contra un mismo, para buscar una reacción de la opinión pública a una causus belli que genere una excusa para entrar en un conflicto. Se estaría buscando, así, que Transnistria entrara en la guerra. Hay que recordar que Tiráspol está tan solo en 100 km de Odesa, con el que se podría llevar a cabo un ataque desde Transnistria en el oeste y Crimea y el Donbass al este, para conquistar Odesa y toda la costa ucraniana del Mar Negro.

También desde el Ministerio de Interior de Moldavia se asegura que las granates utilizadas en los ataques a Pridnestrovie únicamente son empleadas por los ejércitos ruso y de Gabón, con lo cual tenemos, pues, dos afirmaciones completamente contrapuestas sobre el origen de las armas usadas en los ataques.

Finalmente, la postura del gobierno moldavo ha sido la más moderada. Si bien el partido en el gobierno actualmente en Moldavia es de corte atlantista, y ha solicitado su entrada en la Unión Europea coincidiendo con la solicitud ucraniana, ha descartado por completo entrar en la OTAN. Respecto a los ataques, han asegurado que la resolución del conflicto en Transnistria se tiene que resolver por vías pacíficas, y han afirmado descartar totalmente cualquier operación militar.

¿Qué versión tiene razón? Pues es plausible que las dos a la vez sean verdad y sean mentira también. Tanto Ucrania como Rusia pueden sacar provecho de involucrar este pequeño estado en el conflicto, el que nos lleva a una situación muy peligrosa y que fácilmente pueda escalar. Son momentos difíciles para atreverse a hacer previsiones, pero en el último mes las peores previsiones se han hecho realidad y estamos ante un mundo muy inestable. Esperamos que la lacra de la guerra no continúe esparciéndose por Europa, por el bien de moldavos, transnistrianos, ucranianos, rusos y para nosotros también.

Actualidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí