Ángel Fernández Meana: histórico de la CNT asturiana

Fallecido esta semana a los 69 años, fue uno de los militantes libertarios que en la Transición participó en la reconstrucción del sindicato.

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Alberto Rosón
Alberto Rosón
Militante libertario, participó en la reconstrucción de la CNT asturiana y en la huelga de la construcción de 1977.

La semana no empezó bien, el lunes fallecía Ángel Fernández Meana en su
domicilio de Oviedo. Quiso morir en silencio, pero no fue posible, pues sus muchos
amigos recibíamos la triste noticia el miércoles.

Recibió sepultura en el cementerio de la capital asturiana, muy cerca del ostentoso
templete de la familia Masaveu, aunque mucho más próximo del lugar donde descansan
los restos de su abuelo paterno, Bernardo Montes Suárez, los de Higinio Carrocera y los de tantas otras víctimas de la barbarie franquista asesinadas en éste lugar (el abuelo
Bernardo, minero, vecino de Ciaño, El Entrego, había tenido que exiliarse en París en
1935, como consecuencia de su participación en los acontecimientos revolucionarios de
octubre de 1934; posteriormente, tras la caída del Frente Norte, fue juzgado en consejo
de guerra y fusilado en Oviedo el 21 de agosto de 1938 a los 44 años de edad).

Ángel nació el 17 de diciembre de 1952 en el seno de una familia trabajadora, hijo
de Ángeles y de Luís. Pese a los reducidos ingresos proporcionados por el trabajo de su
padre como albañil, consiguió iniciar sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras
en 1971, año y lugar en el que nos conocimos.

Ángel Meana en la moto con su padre en los años 50.

Ese curso, la profesora de Lengua a la que jocosamente los estudiantes apodaban
como “La Venus de Emilio” (por el nombre del famoso decano) desgranaba en su
primera clase una larga lista de libros que decía había que comprar si queríamos aprobar
su asignatura. Un número reducido de estudiantes que como Ángel, éramos hijos de la
clase obrera, le advertimos que para nosotros era inviable afrontar la carga económica
que supondría su compra; eran bastante caros y además la asignatura de Lengua no era
la única. “La Venus” dijo algo así como que ya se sabía que quien no tuviera dinero no
podría estudiar. Fue la nuestra una protesta contra el clasismo que limitaba el acceso a la
Cultura a los económicamente humildes. En esa protesta nos conocimos y se empezó a
formar un inicialmente reducido grupo de estudiantes unidos por el origen de clase y un
profundo sentimiento antiautoritario.

Manifestación en la calle Uría de Oviedo/Uviéu durante la huelga de la construcción en 1977.

Este grupo iría creciendo en las luchas antifranquistas, de base asamblearia, hasta
constituir los Grupos Autónomos que llegaron a estar presentes en todas las Facultades
y Escuelas de Oviedo. Nos declarábamos abiertamente partidarios de una sociedad
autogestionada, sin dominadores ni dominados y eliminando cualquier tipo de
delegación a la hora de tomar decisiones. En palabras de Joan Zambrana participábamos
en la creación de “una cultura liberadora en el ámbito de la vida cotidiana (…) una
crítica radical de los usos y costumbres de la sociedad autoritaria de la época” esa crítica
contra el todo “tenía su dardo apuntando al franquismo cotidiano”.

A principios de 1974, Ángel, como miembro de los Grupos Autónomos, se
entrevistó en Gijón con José Luís García Rua y con Eduardo Prieto Marcos. Había un
planteamiento común de defensa de la autonomía y un objetivo común la reconstrucción
de la CNT. Con este objetivo, ese mismo año, se empezaron a constituir “grupos de
relación”. En Asturias, nos unimos la gente de CRAS, los Grupos Autónomos y los
anarcocristianos que estaban agrupados en torno a una figura seminal de las comisiones
obreras: José Rodríguez González, conocido como “Marchena”. Fue entonces cuando nos presentamos a Aquilino Moral en La Felguera y empezamos a usar las siglas y símbolos del anarcosindicalismo. Fuimos, en palabras de Juan Gómez Casas, pioneros en esta tarea de reconstrucción.

Ángel Meana en la presentación de un acto.

Desde entonces, Ángel participó en todas las luchas del sindicato, estando siempre
presente no solo en las actividades de la CNT y del Ateneo Libertario de Oviedo, sino
que se mostró también muy activo en distintos ámbitos de actuación, como el 15M o Radio Qk.

El pasado viernes 18 de noviembre, arropado con la bandera roja y negra, lo acompañamos, hasta su lugar de reposo, muchos de sus viejos amigos confederales de
Grado, Gijón, Candás, Oviedo, La Felguera, Olloniego, MadridJosé Ramón
Palacios García
le dedicó unas palabras de emocionado recuerdo y, al finalizar la
ceremonia, entonamos el conocido himno “A las barricadas”.

Descanse en paz.

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