Los otros brigadistas internacionales

Andrew Durgan presentó en Asturies "Voluntarios por la revolución", su libro sobre los extranjeros que vinieron a España a luchar con el POUM.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Fueron unos 500. Pocos frente a los 30.000 brigadistas internacionales que vinieron a luchar por la República española, pero con una historia igualmente apasionante que estaba pendiente de contar. Socialistas de izquierdas que habían roto con la socialdemocracia y comunistas disidentes de diferentes tendencias, no solo trotskistas, opuestos al rumbo dado por Stalin a la URSS y a la Komintern. Eran en su mayoría jóvenes de clase trabajadora. Alemanes e italianos que habían tenido que huir de sus países a causa del triunfo de Hitler y Mussolini, pero también británicos, franceses y argelinos, destacando la alta proporción de judíos de diferentes nacionalidades. Bastantes de ellos ya estaban en España antes de la guerra, sobre todo en Barcelona, crisol de todas las culturas políticas radicales de la época. Fueron los otros brigadistas internacionales, los voluntarios que lucharon entre 1936 y 1937 en las milicias del Partido Obrero de Unificación Marxista dentro de la Columna Internacional Lenin y de la llamada Brigada de Choque. “Lo hicieron para luchar no solo contra el fascismo como las Brigadas Internacionales, sino también para hacer al mismo tiempo la revolución socialista” explica el historiador Andrew Durgan, autor de “Voluntarios por la revolución. La milicia internacional del POUM en la Guerra Civil española” (Laertes), la primera monografía sobre el tema. Su autor la presentó esta semana en Asturies en el marco de una gira organizado por la Fundación Andreu Nin en colaboración con el Ateneo Obrero de Xixón, el Espaciu La Llegra de Uviéu y el Centro de Artes Escénicas Carlos Novoa de La Felguera.

Durgan, especialista en la historia del POUM y asesor histórico de la película “Tierra y Libertad”, había comenzado a trabajar en este proyecto en los 90 mientras asesoraba al cineasta Ken Loach. Sin embargo, lo complicado de la temática fue retrasando hasta este año la publicación de un libro que trata de reconstruir las vidas de estos revolucionarios al margen de la socialdemocracia y del comunismo oficial, y que por ello vieron en el POUM al partido que mejor les representaba para luchar en España.

“Bastantes de ellos ya estaban en España antes de la guerra”

Fundado en 1935 a partir de la fusión del Bloque Obrero y Campesino de Joaquín Maurín, una organización comunista autónoma de Moscú, con implantación sobre todo en Catalunya, y de la Izquierda Comunista de España de Andreu Nin, un pequeño grupo de inspiración trotskista, el POUM tendría un papel destacado en el frente de Aragón, así como en la retaguardia catalana, donde junto a una parte de las bases anarquistas se resistió a la política frentepopulista de los gobiernos de la Generalitat y la República, partidarios de una alianza del movimiento obrero con las clases medias republicanas en torno a la reconstrucción del Estado y el Ejército. Frente a la apuesta de los partidos del Frente Popular por una guerra antifascista y patriótica, el POUM, dirigido por Nin tras el encarcelamiento de Maurín por los franquistas, representó la oposición por la izquierda al gobierno de republicanos, socialistas, comunistas y libertarios, y trató de dar un contenido revolucionario socialista a la contienda.

Andrew Durgan durante su conferencia en el Ateneo Obrero de Xixón. Foto: David Aguilar Sánchez

Entre los muchos perfiles de un libro tan exhaustivo, destaca el de la argentina Mika Etchebéhère, revolucionaria de origen judío ruso, y única mujer que comanda una unidad armada durante la Guerra Civil española. Expulsada por simpatías trotskistas del Partido Comunista Argentino en 1926, junto a su marido Hipólito, ambos viajaron a Europa asentándose en Madrid tras la victoria del Frente Popular. Allí les sorprendió el estallido de la guerra. Junto a otros militantes y simpatizantes del pequeño POUM madrileño, decidirían entonces organizar una columna para participar en la defensa de la capital española. La muerte en combate de su pareja le llevaría a tomar las riendas de los voluntarios, participando en batallas tan importantes como la de Sigüenza. Al igual que otras personas identificadas con el POUM, Mika llegaría a ser detenida tras los hechos de mayo de 1937, un enfrentamiento armado entre antifascistas en la retaguardia catalana, con centenares de muertos, y que precedió a la disolución del partido, acusado de rebelarse contra la Generalitat y la República.

Mika Etchebéhère junto a otros milicianos.

Durgan, que ha querido combatir en su libro la idea de un partido poco organizado y poco preocupado por el aspecto militar de la guerra, destaca que la ilegalización del POUM llega justo el mismo día en que sus milicianos en el frente de Aragón participan en una heroica ofensiva para tomar Huesca. Muchos caerían en estos combates, producidos al mismo tiempo que se acusaba al partido de ser un nido de espías de Hitler y Franco. La represión del Gobierno llevaría a la cárcel a algunos dirigentes del partido como Walter Schwarz, un comunista alemán antiestalinista afincado en Barcelona desde el triunfo del nazismo.

Eric Blair, “George Orwell”.

La ilegalización del POUM sería un momento de inflexión para los militantes extranjeros. Una parte de ellos optaría por poner tierra de por medio para evitar represalias mayores, como le había pasado a Andreu Nin, secuestrado y asesinado por agentes soviéticos, otra es expulsada de España por la República, pero también hubo quienes se incorporaron al Ejército Popular sin demasiados problemas. El más conocido de estos voluntarios repatriados, el novelista británico George Orwell, contaría esta historia en su libro “Homenaje a Catalunya”, publicado en 1938, y que se convertiría en uno de los libros más influyentes sobre la guerra de España así como una denuncia del papel jugado por el estalinismo en ella.

Durgan ha querido reivindicar en su libro las vidas de estos “voluntarios por la revolución”, cuyo combate no terminó en España, sino que en muchos casos siguió en la Segunda Guerra Mundial combatiendo otra vez al fascismo, tanto en el Ejército como en las resistencias.

Actualidad

7 COMENTARIOS

  1. Es sorprendente que no se mencione que muchos de los comunistas del POUM fueron muertos a manos de los comunistas de Stalin, un hecho archidocumentado que los panegiricos tapan. Nos cuentan un embuste inverosímil que aún perdura. Ese Stalin a quien algunos poetas llamaron capitán fusiló a parte de su comité central en 1938, en plena guerra española, y nunca dejó de ser glorificado por algunos hasta hoy. Basta ya de tosca manipulación Trotsky no era fascista y murió de muerte por piolet español. Muerte natural, camaradas?

  2. No podemos olvidar que la segunda República fué fruto de un golpe de estado que culminó con la huida del Rey.
    Mola y posteriormente Franco, se levantaron para restablecer el Órden Constitucional, pero no no supieron rematarlo.

  3. Es triste que todavía haya gente que no sepa que el golpe de estado de 1936 lo
    organizó el general Mola, Franco de unió a última hora, saliendo desde Canarias para hacerse cargo de las tropas asentadas en el Norte de África.Crlos

  4. Mi abuelo de defendió madrid.
    A andres nin le hicieron un homenaje taurino con banderillas.. en el Palacio de Ignacio Cisneros
    El toro nin tardó en amorcillar.
    Secretos de Abuelo a Nieto

  5. Por desgracia la nuestra fue y es una izquierda caníbal. Siempre dispuesta a comerse a quien lucha a su lado en lugar de tender puentes y renunciar a a algunos de sus principios para conseguir un beneficio mayor para el pueblo. Flaco favor le hicieron a la democracia hundiendo la República a base de estirar cada facción para su lado.

  6. Excelente artículo de Diego Díaz Alonso, sobre el libro
    de Andrew Durgan. La importancia que tuvo el
    partido POUM en la defensa de la República. Su
    gran valor, en la lucha contra el Golpe de Estado del
    militar fascista General Franco. Enhorabuena a Andrew Durgan por su gran trabajo en su libro ” Voluntarios por la Revolución “. Un valioso texto para
    conocer la Historia 📜 que nos ocultaron.

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