El socialismo gijonés y John Lennon, que nunca estuvo aquí

la conferencia política de febrero marca la agenda de Monchu García

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

El corazón del PSOE es una víscera resistente, capaz de regenerarse y mantenerse elástica y fuerte. El socialismo gijonés demostró que era capaz de arrancarse el corazón tras su último congreso y celebrar sus últimas primarias. El corazón del PSOE es una víscera longeva, capaz de volverla a encajar en el costado izquierdo, completamente renovada. La potencia catártica del PSOE no admite comparación.

Estos son los síntomas de la renovación: un nuevo secretario general, Monchu García, un nuevo candidato a la Alcaldía, Luis Manuel Florez “Floro”, y un nuevo proyecto político orientado hacia la reindustrialización y digitalización de la ciudad, con preocupante interés por las comunicaciones y las infraestructuras pendientes. El PSOE gijonés vuelve a colocar entre sus prioridades la agenda social y, sobre todo, el empleo. Se diría que la agenda del socialismo local está conectada a la del Ministerio de Trabajo, estará alerta a los plazos en las licitaciones y las ejecuciones de obras ante el Ministerio de Transportes y permanecerá expectante ante las previsiones el Ministerio de Industria, con quien mantiene desde hace unos días línea directa. Asturias y Gijón, tras la salida de Adriana Lastra de la vicesecretaria, vuelven a tener peso desde que la Secretaría General de Industria está en manos de Francisco Blanco.

Aurelio Martín. Foto de David Aguilar Sánchez

El gobierno de Ana González y Aurelio Martín pusieron en marcha una transición ecológica a la que se tratará de dar un carácter socialmente más inclusivo si logran alcanzar una mayoría estable tras las elecciones municipales del próximo 28 de mayo. El programa estará rubricado bajo una idea conocida: una ciudad más verde y con empleo de calidad para todos. El gran objetivo de Martín se cumplirá en 2023: consolidar zonas de bajas emisiones conforme a los parámetros marcados por la UE y el programa del gobierno de Sánchez y Ione Belarra. Queda por saber el grado de reacción de la ciudadanía. La contaminación tiene distrito postal pero la ecología puede hacerse con la clase trabajadora o sin ella. Eso es lo que queda por definir y conciliar en los meses que quedan: de qué manera van a convivir los ciudadanos de carbón con los ciudadanos renovables.

Las navidades trajeron a la ciudad el retorno de Carmen Moriyón, quien confirmaba su regreso a la política municipal proclamándose candidata al Ayuntamiento de Gijón. El discurso de la anterior alcaldesa es efectivo y emocional. Por una parte, asume el convenio del nuevo Plan de Vías, generando seguridad jurídica. Por otro, retoma el discurso de las convicciones, al que poco o nada se puede objetar, salvo que vale para cualquier otro candidato. De momento, renuncia a la confrontación con el PSOE. Luis Manuel Flórez también ha renunciado a la dialéctica directa, al menos, hasta que disponga de una oficina propia en la calle Argandona. En breve se irá observando como el candidato socialista dispone de una agenda respaldada por el partido. De momento, todo son buenas palabras entre adversarios políticos con mano de hierro enfundada en guante de seda.

Mientras tanto, el socialismo gijonés continúa dando síntomas de estabilidad y tranquilidad, aunque algunos hayan interpretado el momento actual como un preocupante letargo. El retraso de la conferencia política que marcará las líneas maestras de los siguientes tres años y el aplazamiento de la lista municipal que acompañará al candidato pueden convertir los próximos dos meses en una larga travesía. Pero el balance orgánico no es malo: estas navidades el partido ha celebrado su asamblea, resistía los mordiscos de Ana González y deliberaba su acción política sin contestación interna.

José Ramón García, “Monchu”. Foto: Luis Sevilla

La conferencia política se está elaborando desde las bases del partido y los materiales de trabajo estarán conectados con diferentes movimientos sociales. Se busca el aperturismo con la ciudadanía. La discreción está dominando la confección de las listas municipales. Será un tetris de muchos colores. Cualquiera sabe que las listas las carga el diablo y la suerte final dependerá de otros. Hasta su votación, será un diálogo constante de Monchu entre tirios y troyanos. En cualquier caso, se tiene la sensación de que el PSOE se ha situado en cierta desventaja, no sólo respecto de Carmen Moriyón, sino también de Ana González, cuya condescendencia hacia el partido que decidió apartarla del Ayuntamiento, solo es consecuencia de un prolongado derecho al pataleo. El PSOE parece jugar contra sus propias reglas del juego. Nadie debe olvidar que la política es lo que pasa entre congreso y congreso, entre primarias y primarias, entre conferencia y conferencia. Lo sabía muy bien John Lennon, que nunca estuvo aquí.

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