Fuimos de los CJC

Ex militantes de la organización juvenil comunista trabajan en la organización de una jornada de reencuentro con motivo de su 40 aniversario.

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Rafa Velasco
Rafa Velasco
Abogado y Licenciado en Ciencias Políticas. Activista sociopolítico, Presidente de la Federación Asturiana Memoria y Republica y miembro de COESPE.

Cuando me plantee escribir este texto pensé en un titulo inicial: “yo estuve en los CJC”, es decir, en los Colectivos de Jóvenes Comunistas, la juventud de Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Pero rápidamente considere que ese titulo no era el adecuado. En primer lugar, porque en lengua castellana no es lo mismo ser que estar. Se esta en muchos sitios a lo largo de una vida, pero no es lo mismo estar, pasar por allí que ser, y sentirse participe, de algo, sobre todo cuando la militancia se planteaba como un modo de ser y estar en el mundo. En segundo lugar, porque el singular no reflejaría todo lo importante que era, para quienes en los años ochenta del siglo pasado, asumimos un proyecto colectivo de emancipación social, incorporándonos a una organización juvenil comunista, alegre y combativa, como la que aspirábamos a construir.

A veces cierta gente, desde un planteamiento posmoderno y elitista, para justificar su intento de asimilación por el pensamiento político dominante, habla de “salir de área de confort”, como si la militancia en la izquierda transformadora y revolucionaria, y en la comunista en particular hubiera sido confortable, en el sentido más común de la palabra, en algún momento de la historia. Y en aquella no fue distinto.

Cartelería de los CJC.

Los años 80 fueron un momento donde la juventud sufríamos altas tasas de paro, padecíamos un sistema educativo muy alejado de ser igualitario y de calidad, la precariedad laboral cogió carta de naturaleza, las drogas eran el azote de miles de barrios obreros, la mujer joven estaba muy lejos aun de alcanzar una igualdad real etc… El panorama político era hegemonizado absolutamente por un PSOE entregado a cumplir la labor de desmantelamiento industria, del campo y de la pesca, en el altar de las vanidades de la llamada integración en Europa, o lo que era lo mismo en la de la “Europa de los mercaderes”. El mundo vivía una confrontación de bloques importantes, donde el bloque de los USA y la OTAN estaban a punto de ganar la partida, y para ello no dudaban, como ahora, en poner en riesgo la existencia de la humanidad con una desbocada carrera de armamentos. La izquierda real había salido derrotada de la Transición, y aquello que se llamaba el pasotismo era una de las formas de estar en el mundo ante el desencanto por lo que fue una derrota histórica de la cual aun no hemos sacado las debidas lecciones. El contexto histórico era, además, de retroceso general del movimiento juvenil organizado.

Congreso de los CJC en Madrid. Año 1990. Foto: CJC 40 aniversario
Congreso de los CJC en Madrid. Año 1990. Foto: CJC 40 aniversario
Josep Miguel Céspedes, primer secretario de los CJC. Foto: CJC 40 aniversario

En ese marco entre el 13 y 15 de enero de 1984 se celebra el Congreso de Unidad Comunista, que aglutina a cinco organizaciones comunistas, y da lugar al nacimiento del Partido Comunista (P.C.), o PC punto que algunos y algunas decían, que pronto paso a llamarse Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Y tras un año de trabajos previos, de organización de colectivos de base en torno al partido, de implicación en la inmensa mayoría de las luchas juveniles que se daban a lo largo y ancho de la geografía española, el 13 de enero de 1985 se decidió en el comité central del PCPE la constitución de la comisión estatal de los Colectivos de Jóvenes Comunistas del estado. Para ello se tomo el nombre que ya tenía la organización en Cataluña, desde el 5 de diciembre de 1982, cuando el Partit del Comunistes dels i les Comunistes de Catalunya (PCC) había comenzado el proceso de recuperación de una organización comunista propia, de carácter leninista, que permitiera recuperar lo que había destruido el llamado Eurocomunismo, en un contexto, como ya antes indicaba, no fácil ni favorable.

“fueron un lugar para miles de jóvenes huérfanos de alternativa política”

Los CJC se convierten desde entonces en un lugar para la lucha de miles de jóvenes huérfanos de una alternativa donde canalizar su innata rebeldía, que rápidamente se convierte en una escuela de vida, para quienes por ella pasamos, pudiendo decir que nuestra vida hubiera sido muy distinta, incluso hasta verse visto truncada hace tiempo, de no haber sido por aquella experiencia de militancia. Con una propuesta programática, tremendamente innovadora, para una organización que los medios querían tachar de antigua desde antes de nacer: la de la “unidad de la juventud en la lucha por sus derechos”. Y también, con singular estilo unitario, alegre y combativo de su acción, me atrevo afirmar que influimos mucho, y bien, en luchas como la del referéndum de la OTAN, las movilizaciones estudiantiles de 1986 o la Huelga General del 14-D.

Al frente de la organización destaco pronto José Miguel Céspedes, con una capacidad de trabajo y de coordinar  la dirección colectiva como yo no he visto en ningún otro dirigente político posterior. Al lado otros militantes que posteriormente han jugado y aún juegan un rol importante en las luchas sociales y políticas de nuestro país.

Bloque de las CJC en una manifestación del 1 de Mayo. Foto: CJC 40 aniversario
Manifestación en Barcelona contra la Guerra del Golfo. Año 1991. CJC: 40 aniversario
Concierto durante una campaña electoral. Foto: CJC 40 aniversario.
Fiesta de los CJC en Bilbao. Foto: CJC 40 aniversario
Escuela de Verano en Girona. Año 1990. Foto: CJC 40 aniversario

Casi 40 años después una parte de quienes vivimos aquel momento tan apasionante, y determinante en nuestras vidas, queremos reencontrarnos con miles de camaradas y amigos, que desde la no militancia presente o con militancia en distintos ámbitos, para conmemorar en enero de 2025 el momento fundacional de aquella organización juvenil. Queremos que en estos dos años que faltan se desarrolle un proceso de contactos, de volverse a ver, de reflexionar en común sobre lo que fue aquello, lo que no fue y lo que pudo ser. Queremos que aquella historia se conozca, como una parte más de la historia del movimiento obrero y la lucha comunista en este país. Queremos que ese proceso nos sirva a quienes lo vivimos para darnos fuerzas para seguir luchando por un mundo mejor, sin guerras y sin explotación. Y queremos también poder compartir nuestras vivencias con quienes siendo hoy personas jóvenes están comenzando a luchar por sus derechos como nosotros y nosotras lo hicimos entonces. Si nostalgias idealizadoras, aunque alguna será inevitable. Sin soberbias y autosuficiencia, sino con humildad por haber sido parte de eso que alguien llamo el hilo rojo de la historia. Pero con total disposición a rendir cuentas también, si hace falta, ante quienes deben tomar el relevo para lograr superar el Capitalismo y construir una sociedad mas justa y humana, que algunos/as seguimos llamando Socialismo y Comunismo.

Reencuentro de ex militantes de la CJC.

Probablemente exista quien pretenda juzgarnos por lo que hicimos, y nos parece hasta normal, pero por eso queremos que sea  con nuestra versión colectiva encima de la mesa. Somos lo que somos por lo que hicimos y aprendimos juntos en aquellos años. En torno a un deseo simple que era cambiar el mundo hacia una sociedad más justa e igualitaria. Nos dotamos de los conocimientos, los métodos, las actitudes, la organización, el compromiso por conseguir el deseo anhelado. Organizamos nuestra rebeldía y contribuimos a organizar la de cientos de jóvenes.

Por ello queremos preparar un evento extraordinario conmemorativo a la altura de lo que hicimos, recuperando lo que nos unió independientemente del devenir de cada uno. Una iniciativa sin adscripción partidaria, a la par que emocionante y alegre como fue toda nuestra experiencia esos años, que recupere la documentación y el audiovisual para dejar un legado para la historia

Los y las Cjs de aquellos años tenemos una deuda moral con esa historia que hicimos y cualquiera que tenga lo más mínimo que aportar lo debe hacer. Por eso aprovecho esta oportunidad que me da NORTES para quienes militaron en aquel tiempo, en particular en Asturies, en esa aventura de locos y locas, puedan volver a ser protagonistas, y ayudar al grupo promotor que se ha constituido, a recuperar la memoria de los CJC, contactando a través de la web juventudcomunista.com o del email participo@juventudcomunista.

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