“Abril en Managua” fue un concierto memorable en la capital nica en 1983, del cual quedan para siempre las canciones internacionalistas.
Varios de los y las cantoras ya han muerto, o bien están en el exilio, expulsados por el actual gobierno de Murillo-Ortega.
Pero “Abril en Nicaragua” ahorita apela a los cinco años transcurridos de aquella sublevación popular que fue arrasada con mucha sangre, muchos presos y presas, miles de organizaciones judicializadas y a las que robaron sus locales y bienes comunes.
La gota que colmató, por ahora, ha sido la expulsión de dos centenares de activistas, entre los cuales había históricas de la revolución, y a 317 de las cuales se les ha vuelto a robar hasta la nacionalidad, como si por decreto se pudiera eliminar el matriotismo o patriotismo legal de estas personas, y violando todas las leyes internacionales, como refrendaban en el Parlamento brasileño en su pronunciamiento solidario.
Uno de los “días” de abril es el 19, y para que haya mayor abuso contra la memoria colectiva, el régimen lo ha declarado “día nacional de la paz”, es decir, recochineo y… ¿muy parecido a lo que hizo Franco y sus 25 años de paz de los cementerios…?
“Defensores de derechos humanos, madres de asesinados y excarcelados aseguran que esta iniciativa de Rosario Murillo es una burla para el pueblo y para todas las víctimas”
Defensores de derechos humanos, madres de asesinados y excarcelados aseguran que esta iniciativa de Rosario Murillo es una burla para el pueblo y para todas las víctimas.
¿Cómo honrar a los asesinados de abril en Nicaragua, frente a un gobierno que encarcela por el solo hecho de llevar una bandera nacional nica azul y blanca?
Si la comunidad internacional reclama el derecho al retorno de millones de personas palestinas a su territorio ilegalmente ocupado por el apartheid sionista, ¿es razonable exigir el derecho al regreso de los cientos de miles de personas nicas que han salido a la diáspora obligada?
Hace pocos días el gobierno Ortega-Murillo retiraba o destituía a la embajadora nica en Brasil.. y hace poco la Comisión de Exteriores y Defensa del Congreso brasilero aprobaba una resolución de solidaridad con las personas expulsadas, desposeídas de sus derechos, nacionalidad y pensiones, por el régimen… Y la comandanta guerrillera Mónica Baltodano (que nos visitó en Asturias para presentar los 4 tomos de Memorias de la Lucha Sandinista, y que ha sufrido esa represión junto a toda su familia) sigue dando conferencias en las universidades en Derecho de la USP, en la de Economía UFRGS de PortoAlegre, exigiendo Justicia.
¿Qué pasaría si por obra de cualquier milagro imprevisible volvieran a la vida el que fuera comandante en jefe del FSLN Carlos Fonseca, o el que fuera comandante sandinista Gaspar García Laviana, ambos fallecidos en combate a la dictadura somocista? ¿Serían también expulsados del país y robadas sus nacionalidades y derecho a pensión? ¿En qué forma tendría que volver a componer canciones sobre ellos Luis o Carlos Mejía Godoy, los dos hermanos cantores de la revolución, que también están en el exilio?
En tanto que proliferan los actos del “Abril No Se Olvida” en diversas geografías del mundo, la CIDH ha otorgado medidas cautelares a integrantes y sobrevivientes del ataque armado perpetrado contra la comunidad indígena mayangna de Sauni As, la última en marzo, donde los colonos incentivados por el régimen asesinaron a 5 indígenas y quemaron las casas de la comunidad, en la Reserva de Biosfera de Bosawás.
En “Abril en Nicaragua”, y a nombre de las casi 400 personas asesinadas, volvamos a escuchar el memorable concierto en el que se reclamaba la solidaridad internacionalista con la Nicaragua agredida de entonces, con Amparo Ochoa, con Gabino Palomares, con el autor del himno salvadoreño del sombrero azul, pero de nacionalidad venezolana, Alí Primera, con Silvio, con los hermanos Mejía Godoy, con Mercedes Sosa, con Viglietti, con Chico Buarque, con el boliviano Luís Rico, con el Quinteto Puertoriqueño, con Manguaré…

Y en la medida de nuestras posibilidades solidarias no dejaremos de acompañar las movilizaciones preparadas por la diáspora desde todas las provincias de Canadá, a Zaragoza o Madrid (con el ex vicepresidente Sergio Ramirez, que también tiene anunciada visita específica a Asturias), en Ginebra y otros numerosos países donde hay abundancia de refugio nica, sobremanera de forma más multitudinaria en Costa Rica.
Ahora, los hermanos Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy, presentaron su nueva canción “NICARAGUAZUL”, que ellos mismo describen como un homenaje a Nicaragua cuando se conmemoran cinco años de la Rebelión de Abril de 2018.
Las Madres de Abril (AMA), asociación de madres de asesinados hace 5 años, han tenido también que salir al exilio, y desde Ginebra realizaban su llamamiento: “Este 19 de abril de 2023 conmemoramos 5 años de resistencia activa, a nuestros familiares asesinados por la violencia estatal, nuestro duelo colectivo, y reafirmamos que solo con el respeto irrestricto a los derechos humanos, con la verdad construida colectivamente y con acceso a la justicia imparcial, se construyen las bases de la paz social. ¡Verdad y justicia para todas las víctimas mortales!”. Ni perdón ni olvido, Nicaragua y Abril siguen doliendo, nos han recordado.



























