«Hay partidos del bloque progresista ofreciéndole pactos a Canteli»

Hablamos con Belén Suárez Prieto, la candidata independiente de Podemos Uviéu a la Alcaldía.

Recomendados

Xuan García Vijande
Xuan García Vijande
Comunicador, barman, músico. Redactor musical en Cuarto y mitad.

Hoy vamos a hablar con una persona con la que no pude cruzarme más veces. Nos encontramos en los bares y las calles y sobre todo en muchos conciertos. Es Belén Suárez Prieto, la candidata de Podemos Uvieú a la Alcaldía. Aunque ella es independiente, por no militar en ninguna organización, siempre reivindica no serlo de su compromiso con el concejo.

La topamos en uno de esos enclaves donde los ovetenses todavía nos podemos reconocer, el bar Cundo. Desde la calle San Vicente da igual dónde mires, porque te rodea la historia remota y reciente del concejo. Por un lado, el Oviedo Antiguo se alza ante tus ojos con el Monasterio de las Pelayas y, si levantas aún más la vista, la torre de la Catedral acompañará tu mirada todavía unos metros hasta el cielo. Al otro, cuesta abajo sin frenos, nos damos de bruces contra la Fábrica de Armas.

Lo que sigue es una transcripción de la conversación que mantuvimos. A nuestra salida, desde la barra le dicen que ya vieron que mencionó en prensa al Cundo «ya en la segunda línea». La política municipal tiene estas cosas.

Estamos en la recta final de las elecciones. ¿Cómo te encuentras en este momento?

Me encuentro bien. Me encuentro ilusionada. Soy una persona ya madura, así que tengo presbicia y esas cosas de gente de más de 50 años, pero me encuentro fuerte intelectualmente. También un poco asustada, pero con ganas de que llegue el Día D.

Vamos a retrotraernos al momento en el que apareces como una nueva actora del panorama político local. Primero, con una propuesta de candidatura de unión de distintas fuerzas. Desde ahí llegamos a este punto, en el que eres la candidata independiente de Podemos. ¿Cómo fue ese viaje?

En principio un grupo de personas empezamos a hablar de la posibilidad de presentar una candidatura con la pretensión última de que no siguiera gobernando la derecha. En ese grupo había gente de Podemos, militantes de la izquierda ovetense y activistas de distintos movimientos ciudadanos.

Nuestra idea era que hubiera una candidatura de confluencia con Izquierda Unida y que se sumaran otros partidos. Llegó a haber conversaciones pero no negociaciones formales, y en ese transcurso nuestra pretensión inicial no se logró. Finalmente, soy la candidata independiente de Podemos.

¿Cómo sentisteis el momento en el que se confirma el rumor de que Gaspar Llamazares iba a ser el candidato a la Alcaldía después de haber estado manteniendo esas conversaciones? ¿Fue un fracaso?, ¿un nuevo punto de partida?

Se llevaba rumoreando unos meses que IU quería que Llamazares fuera su candidato. Cuando tuvimos los contactos con IU nos emplazamos a hablar y nos pidieron tiempo, porque ellos tenían sus propios procesos internos. Lo siguiente que supimos fue, por la prensa, que Gaspar Llamazares iba a ser su candidato. Sentimos una cierta contrariedad, porque nos hubiera gustado negociar y llegar a presentar una candidatura única.

Lo asumimos. Cada fuerza política escoge el camino que quiere tomar y decidimos tirar adelante. Tuvimos contacto con otras fuerzas políticas con menor implantación, pero no llegaron a fraguarse.

Belén Suárez Prieto. | Foto: Alisa Guerrero

Además de esto, te encuentras con una nueva contrariedad. La lucha de Podemos Asturies a ti te pilla en medio. ¿Cómo lo viviste?

Cuando yo empecé a participar ya había una crisis en la organización. Lo sabemos y no es nada nuevo. Sí es verdad que, a lo largo de estos meses, se recrudeció. Por una parte, yo hubiera deseado que las cosas fueran de otro modo, por razones políticas, personales y por la desafección de la ciudadanía; pero, por otra, soy independiente y tampoco debo meterme en los asuntos de una organización, aunque sea la que me propone como candidata.

La cosa está más pacificada desde hace unas semanas. Eso me alegra. Por un lado, espero que la ciudadanía a la que le gustaría votar a Podemos pero que no lo haría por este conflicto interno, valore el trabajo de mi candidatura y nuestro compromiso por el concejo de Oviedo. Por otro lado, también es cierto que quienes estamos en política pensamos que nuestro universo está compartido con todo el mundo, cuando hay mucha gente a la que o no le llegan los problemas internos de las organizaciones, o no le interesan. Hay una situación de crisis bastante gorda, y suficiente tiene la gente con preocuparse por llegar a fin de mes, pagar la hipoteca, comprar fruta fresca y no dejarse medio sueldo…

¿Cómo veis las encuestas? Parecen que todas coinciden en daros un concejal. ¿Qué expectativas tenéis?

En Nortes se había publicado una que nos dejaba fuera del Ayuntamiento. Según estas, entraríamos pero solo lo haría yo. Las encuestas no se equivocan, pero tienen sus márgenes, así que habrá que esperar al domingo por la noche a que se conozca el resultado.

Ese resultado tan justo que se prevé, en ningún momento me quitó fuerzas. Todo lo contrario, me hace trabajar más, si cabe, y tratar de convencer al mayor número de ciudadanos y ciudadanas que no tenían pensado votar a Podemos de que esta es la candidatura que va a ayudarles a acompañarles en la crisis y tratar de superarla.

Llegamos al 29 de mayo, pasa el tiempo hasta la constitución de la nueva corporación. Supongamos que el Partido Popular y Vox no tienen una mayoría suficiente, sino que hay una alternativa. ¿Os veríais apoyando a un gobierno en el que pueda haber hasta un partido del centro derecha?

Dos cosas. La primera es que parece que hay dos bloques, uno de ellos es el PP apoyado en Vox, que se plantea como el único gobierno posible liderado por Alfredo Canteli. Hay otros partidos del bloque progresista ofreciéndole pactos a Canteli estos últimos días. No son pactos de gobierno, pero son pactos, y Canteli lo recibe con un cierto alborozo. Unos hablan de la derecha sensata y otros de la izquierda seria. “Sensato” y “serio” no son sinónimos, pero están dentro del mismo espectro semántico.

La segunda es que no me corresponde a mí decidir la política de pactos. Seré una voz autorizada, pero la decisión la tomará el partido con mi concurso. Por supuesto estaríamos dispuestos a entablar conversaciones, cotejando programas y propuestas, para que haya un gobierno de progreso y que no gobierne la derecha.

Belén Suárez Prieto. | Foto: Alisa Guerrero

Salimos del apartado politiks. ¿Cuál es tu idea de Oviedo?

Puede que no sea muy conveniente, pero voy a empezar hablando de cuál no es mi idea de Oviedo. Mi idea se opone frontalmente a aquello en que pensamos cuando se habla de “zonas nobles” o de “calles señoriales”, una idea clasista en la que hay zonas de segunda e incluso zonas olvidadas, y en la que la medida de todas las cosas es si queda a menos o más de 10 minutos de la calle Uría.

Mi idea de Oviedo es que sea un lugar amable para vivir. Puede sonar buenista, pero no lo es en absoluto. Un lugar amable para vivir con un urbanismo y una política de infraestructuras y de movilidad del siglo XXI, en el que hay una mayor conciencia medioambiental. Hay algo que es muy preocupante contra lo que hay que luchar, que es la emergencia climática, que conocemos perfectamente y que sentimos de forma directa.

Quiero un lugar para vivir donde todo el mundo se sienta querido y respaldado por su administración más cercana, y que nadie quede fuera por ningún tipo de condición. Un lugar donde se cree empleo, pero que sea sostenible, alejando el fantasma de la especulación y tratando de evitar un modelo económico de monocultivo de hostelería y turismo.

Queremos que vengan turistas a Oviedo, no solo porque sea un motor económico, sino porque a mí también me gusta viajar y me gusta que venga gente aquí y que conozcan nuestra casa, pero ese turismo tiene que ser sostenible y asumible. Como vecina del Antiguo, que eligió este barrio para vivir de modo reflexivo, me empieza a preocupar la proliferación de edificios enteros para pisos turísticos.

Justo te quería preguntar eso.

Bienvenidos los turistas y la gente que tenga sus negocios para alojarlos y ofrecerles servicios, pero Oviedo no es París, no es Barcelona, no es una gran ciudad. Podemos sostener la presión turística que podamos sostener, y no debemos convertir nuestros barrios, pueblos y naturaleza en parques temáticos. Turismo sí, pero dentro de un plan de turismo responsable. Turismo sí, pero que nunca acabe echando al vecindario tradicional de los barrios.

Sigo con el modelo de concejo. Un modelo que sea respetuoso con su patrimonio cultural, natural, histórico e industrial. Tenemos una oportunidad de oro de ser respetuosos con el patrimonio en La Vega. Muchas personas creen que el discurso de la preservación va en contra del progreso y la actividad económica. Eso no es así, y yo reclamo que los trabajos salidos de las industrias culturales es trabajo de calidad, cualificado y sostenible.

Fundamental que haya un plan de movilidad integral, estudiar bien las líneas de transporte público en recorridos y frecuencias, y dar alternativas al uso del vehículo privado, algo que enlazaría con la Ronda Norte. Y un modelo en el que no construyamos aparcamientos horadando el subsuelo y poniendo en riesgo el Campo San Francisco o el Campillín. Hacen falta más zonas verdes y una renaturalización. Donde no hace falta renaturalizar es en la zona rural, donde tenemos una naturaleza espléndida. La gente de esta zona se siente desatendida y olvidada por el gobierno municipal, se siente ciudadanía de segunda. Quiero que todo el mundo quiera vivir en Oviedo de la forma que haya escogido, y hay que afrontar desde lo local el gravísimo problema de la vivienda.

Antes me hablabas de movilidad. El Ayuntamiento de Oviedo ha tomado dos grandes decisiones en las últimas decisiones: Por un lado, el carril bici y, por otro, los patinetes. Parece un poco improvisado, ¿no?

Sí, y hay cuestiones que se prometieron al principio del mandato y que por ineficacia del equipo de gobierno, o por atender a otros intereses, se han ido posponiendo. Ahora, en el último mes se anuncia todo. Los patinetes verdes que aparecieron de un día para otro parece algo improvisado y no parece una buena idea. Ocupan el espacio destinado al estacionamiento de bicicletas, ¿por qué entran en conflicto los patinetes y la bici? Además, ya he visto varios tirados por ahí.

Nosotros creemos que no se puede hacer una política de movilidad a golpe de ocurrencia sin que sea algo planificado. Este gobierno municipal, después de aquel carril bici que se estrellaba contra una farola, no abordó con coherencia e interés facilitar el uso de la bicicleta en el municipio. Hay un movimiento, que es Asturies en Bici, a quienes se puede escuchar. Hay que dejarse asesorar por la gente que lleva pensando en cómo se puede circular en bici en una ciudad con muchas cuestas y evitar ocurrencias.

Y volvemos al tema de la vivienda. Hablabas de esos edificios enteros que son adquiridos por empresas para su destino a la vivienda turística. Se habla del vaciado de España y Asturias pensando en lo rural pero, ¿podemos estar viendo cómo se vacían los cascos urbanos?

Efectivamente. Por una parte, el Casco Histórico corre el riesgo de vaciarse si, cada vez que se rehabilita un edificio, no se rehabilita para viviendas particulares, sino para pisos turísticos. Eso es terrible y acaba expulsando al vecindario. Y si los precios de la vivienda siguen creciendo como lo están haciendo, tanto hipotecas como alquileres. Cuando nos hablan de Asturias vaciada u Oviedo vaciado, pensamos en los pueblos, pero puede pasar en los cascos urbanos.

Belén Suárez Prieto. | Foto: Alisa Guerrero

¿Qué reivindicarías de Oviedo? ¿De qué te sientes orgullosa?

Nací en Oviedo, nunca salí de aquí. Estudié aquí, trabajo aquí, aquí crié a mi hija y yo adoro mi ciudad. Lo digo sin chovinismo, querría cualquier lugar del mundo en el que hubiera nacido si ese lugar me tratara bien, y Oviedo siempre me trató bien. Reivindico que Oviedo es un lugar estupendo para vivir, aunque haya muchas cosas que mejorar, con un tamaño abarcable.

Oviedo, a pesar de lo que a veces se dice de forma crítica, no es el de la Regenta, y Clarín no quiso que Oviedo fuera Vetusta. Me molesta mucho el discurso que identifica Oviedo con Vetusta, porque me parece un discurso cómodo y acrítico. Oviedo es una ciudad viva, trabajadora y un concejo donde ocurren cosas. Me parece un sitio estupendo para vivir. Para quien no quiera una zona urbana tiene la rural y localidades más pequeñas como Colloto, Trubia u Olloniego. Es un lujo ser vecina de la gran mayoría de la población.

¿A qué te suena este momento de cambio? ¿Con qué canción lo identificas?

A mí me gusta mucho la música, muchísimo. Aunque tuve que dejarlo, ocasionalmente contribuí a organizar conciertos, escribí, di conferencias. En mi vida cotidiana las canciones son fundamentales en mi forma de entender el mundo y me dan herramientas para entenderlo mejor, me acompañan siempre.

Siempre creí que las canciones eran importantes, pero no supe hasta qué punto lo eran hasta la campaña electoral. Hay momentos de mucha tensión conmigo misma, de muchos nervios, y ahí necesito las canciones y las busco de una forma casi ansiosa, casi caníbal. Estoy tan metida en la banda sonora que me está ayudando a llevar esta campaña, que se me va la cabeza a lo que escucho como candidata, pero si pienso en una canción que represente este momento, y que estoy usando con permiso de sus autoras, es un tema del grupo Delagua, el dúo de las hermanas Fernández, en el que Gema escribe la letra y Sil compone la melodía, que se llama Los que sueñan, los que no. Es una canción que hace una reivindicación de lucha desde lo cotidiano.

El cuestionario

¿Un barrio?

El Oviedo Antiguo

¿Un rincón oculto de Oviedo?

Un rincón de mi bar favorita al que voy yo sola con un libro, un bloc de notas y un bolígrafo azul. Donde rodeada de gente y con música sonando, me aislo.

¿Un punto del Oviedo rural?

Caces

¿Un bar para tomar un pincho?

Mi bar de referencia es lo que era el Boca a Boca, que ahora se llama Maus.

¿Para tomar una copa?

El Diario Roma

¿Dónde pasas Martes de Campo?

En el Campo San Francisco.

¿Un personaje?

Luis Salgado.

¿Un momento para recordar?

Cuando fuimos a buscar a nuestra hija a China y al volver era San Mateo. Aquel San Mateo en que Paulina conoció Oviedo.

¿Algo que ya no esté y eches de menos?

Echo de menos muchos bares que ya no están. Echo de menos bares de mi juventud, pero no sé si lo que echo de menos es mi juventud. Los bares forman una parte imprescindible de mi paisaje y son un elemento fundamental en la conformación de las comunidades. Podría hablar de grandes hitos urbanísticos que ya no están, pero voy a decir el Ca Beleño.

Actualidad

1 COMENTARIO