“Las empresas eólicas les dicen: o firmas o te expropiamos”

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Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

Manuel Germade es el coordinador jurídico de ACOUGA (Asociación de Consumidores y Usuarios de Galicia). “Lo que ocurre en Galicia es muy similar a lo que está ocurriendo en Asturias con las eólicas”. Germade denuncia la falta de información con la que las empresas y las administraciones públicas convencen a propietarios de fincas para poner proyectos eólicos en sus terrenos. Habla incluso de amenazas más o menos veladas: “O firmas o te expropiamos.” Aun así, saca pecho como representante local de Sasdónigas: “Es un parque que hay aquí en Mondoñedo, Lugo, y donde hemos conseguido que el Tribunal Supremo anule su actividad energética.” Habla de una “batalla” que se está librando en Galicia, en Asturias y en parte de la zona cantábrica, y califica al actual modelo de transición energética como “traición energética” donde “ganan unos y pierden otros”.

¿Qué problemas se encuentran los propietarios cuando firman un contrato con las empresas de eólicas?

Aquí hay dos cuestiones. Una, si firmas un contrato con la empresa. Y dos, si vas a la expropiación. Esa son las dos vías que tienen las empresas para conseguir terrenos. La expropiación, en el caso de Asturias, la hace el Principado. Por mucho que digan las empresas, tiene que ser la administración la que expropie y siempre que haya una declaración de utilidad pública. Pero, claro, si no firmas ningún tipo de contrato con ellos, y te expropian, la indemnización es muy injusta. Bien es verdad que de esta forma aún puede recurrirse. Este dinero que se recibe como indemnización está exento de tributos y es la vía es la que está siguiendo la mayoría de la gente.

“La mayor parte de la gente no quiere firmar los contratos porque encima los contratos tienen muchísimas cláusulas”

La mayor parte de la gente no quiere firmar los contratos porque encima los contratos tienen muchísimas cláusulas. Si firmas el contrato con la empresa es un contrato privado y ahí Hacienda sí tiene algo que decir, no como con las indemnizaciones. Normalmente son contratos de arrendamiento por treinta años. Mucha gente que los firma es gente que vive en la montaña y son personas mayores. Esta gente no solía tener obligación de hacer la declaración de la renta porque suelen tener una paga de jubilación y no son muy cuantiosas, tanto en Asturias como en Galicia. Si firman el contrato sí que tienen que hacer la declaración de la renta por tener dos pagadores.

En segundo lugar, se tienen que dar de alta en el IAE de arrendadores. Por lo tanto, tienen que hacer la trimestral y el resumen anual del impuesto de actividades económicas. A parte de lo que les salga a pagar, como el 99% de la gente que tenemos que hacer IAE, tenemos que pagar a una gestoría para que nos ayude. Una gestoría, por muy poco que cobre, son cincuenta euros al mes. Seiscientos euros al año. Durante treinta años de arrendamiento son 18.000 euros. Eso mínimo. Luego está la contribución. Las fincas rústicas no pagan contribución, pero al consolidarse el terreno como terreno industrial, pasan a pagar IBI.

Parque eólico en el Alto de La Degollada (Candamo) FOTO: Iván G. Fernández

Pero, ¿la gente no está informada de todo esto?

No, las consecuencias no las ponen en el contrato, no es obligatorio, y nadie les informa bien de lo que va a pasar. Cada uno de nosotros somos responsables fiscales de nuestras propias decisiones, eso dice la ley. Lo que pasa es que no todos conocemos nuestros derechos y obligaciones. La falta de información es grandísima. Las empresas no informan. Lo grave es que las administraciones tampoco informan abiertamente de las consecuencias de firmar un contrato. Hay que explicarle a la gente que si firman van a tener más cargas fiscales, cargas que se van a tener durante treinta años y que, por la edad de la mayoría de los que firman el contrato, gran parte de los firmantes no van a ver completas esas tres décadas. Lo que va a pasar es que esas cargas fiscales se las van a pasar a sus descendientes.

¿Habla de opacidad informativa por parte de la administración para informar a los que se deciden a firmar un contrato con estas empresas?

Efectivamente. Se informa de mil cosas, pero de esto no se quiere informar. El paisano que alquila la finca dice: “bueno, bien, me dan todo esto al año”. Pero como no se lo han explicado todo, y él no sabe, luego se encuentra que la cantidad que le prometieron no es esa ni de lejos. En muchos casos no llega ni a la mitad de lo que les prometieron. Y además con unos problemas importantes, con un papeleo al que no están acostumbrados.

¿Por qué cree que no se informa adecuadamente a esta gente mayor sobre las consecuencias fiscales de firmar estos contratos?

En el caso de Galicia, lo tengo muy claro. No hay nada más que ver las declaraciones del gobierno y de muchos alcaldes de Galicia. Son auténticos comerciales de las empresas energéticas. Esto no es un plan de transición ecológica. Esto es un plan de traición ecológica. Y solo estamos hablando de la parte fiscal. Pero es que luego está el tema social y el tema ecológico. En Asturias, al igual que en Galicia, como en gran parte de la zona cantábrica, tenemos mucho suelo de turbera. Esto es un elemento que está protegido por la Unión Europea. Cuando se hace un parque eólico se remueven miles de metros cuadrados de esa turbera. Nosotros tenemos videos y gráficos aquí en Mondoñedo de que esto se está produciendo y lo hemos denunciado. Si tú le das la vuelta al suelo, la turbera lo que hace es ser una fuente de emisión de gas con efecto invernadero. Es como si saliera humo. ¿De qué va entonces esta transición energética? Todo esto lo hemos denunciado al gobierno de Galicia, pero no interesa escucharnos.

“Se constituye una empresa, que viene de Palma de Mallorca, que cambia el domicilio social para la ciudad de Ourense con capital social de tres mil euros. Solo pone tres mil euros, pero luego esta empresa llega a facturar más de 144 millones”

¿Y qué opina de la iniciativa de que la Xunta se ponga al frente de las eólicas con el impulso de una empresa mixta de mayoría accionarial privada, pero controlada por el gobierno gallego?

Ese anuncio es una mentira. Es una de las muchas mentiras del gobierno gallego. Te voy a poner un ejemplo, un caso concreto en el que estamos trabajando en el norte de la provincia de Ourense, Castro Caldelas. Por aquella zona hay cinco parques eólicos. Se constituye una empresa, que viene de Palma de Mallorca, que cambia el domicilio social para la ciudad de Ourense con capital social de tres mil euros. Solo pone tres mil euros, pero luego esta empresa llega a facturar más de 144 millones. Son datos de la Xunta. Pues si es así, digo yo que tres mil euros podemos poner entre todos los vecinos, ¿no? ¿Por qué no permite hacerlo de otra forma la administración pública? Porque todo eso que dicen de que se van a poner al frente de las eólicas, con un control sobre lo privado, es todo mentira.

A pesar de todo, ustedes les están ganando la batalla legal, como la paralización de la actividad en Mondoñedo.

Sí, de momento les estamos ganando. Les vamos ganando los juicios y vamos a intentar seguir por esa línea.

Volviendo al principio. ¿Les llegan muchas quejas sobre personas que se ven engañadas o poco informadas tras haber firmado con las empresas eólicas?

Muchísimas. Todos los días nos llega alguna. Tenga en cuenta que tenemos parques en las cuatro provincias de Galicia. Se quejan de que firmaron sin saber dónde se metían, pero que les vino un señor con traje acompañado de la alcaldesa del pueblo y que les convencieron. Casos así, hay muchos. Claro, la pregunta también es: ¿cómo un alcalde se puede prestar a hacer algo así? Aquí en Galicia son todos del Partido Popular. Absolutamente todos los alcaldes de las zonas en donde se firman estas cosas son del PP. Aunque también es justo decir que no todos los alcaldes del Partido Popular se prestan a esto. Hay algunos que no se someten, son muy pocos, pero los hay. Aun así, la gente que se ha sentido engañada por lo que han firmado está en zonas gobernadas por el Partido Popular. Al menos, aquí en Galicia.

“Las empresas les amenazan con expropiarles las tierras, pero las empresas no son nadie para expropiar. La expropiación la tiene que llevar a cabo la administración pública”

¿A usted le consta que la gente y los ayuntamientos en Galicia o en Asturias estén recibiendo presiones de las empresas?

No tengo ningún problema en confirmártelo. No solo presionan, sino que amenazan. Las empresas eólicas les dicen: o firmas o te expropiamos. Y ya sabemos que expropian por una miseria. Tenemos casos recientes donde lo hacen por escrito. Las empresas les amenazan con expropiarles las tierras, pero las empresas no son nadie para expropiar. La expropiación la tiene que llevar a cabo la administración pública.

Y cuando no amenazan, engañan. Tenemos un caso muy curioso de una empresa en un pueblo con alcalde del PP, y que acaba de salir reelegido, que anunció en La Sexta que tenía un convenio con una gran empresa que había conseguido un convenio firmado para reducir la mitad del precio de la luz a los vecinos. Decía que era la forma que tenía la empresa de que no todo el dinero se fuera de la zona. Luego se ha visto que ese convenio no existe, era mentira.

¿Ustedes están en contra de la energía eólica?

Nosotros no estamos en contra de los eólicos. Es importante saberlo. Estamos en contra de este modelo de eólico y de este modelo de transición energética. Nosotros defendemos un modelo consensuado y sostenible. Tiene que ser un modelo en el que no haya gente que pierda, más aún si son gente humilde y mayor. Tiene que ser un modelo justo para las empresas y para la administración, pero también para los propietarios. Sin embargo, lo que está ocurriendo es que están pagando miserias por las expropiaciones. Por ejemplo, en un lugar de aquí de Galicia estaban pagando la expropiación a 0,0016 céntimos el metro cuadrado. Pagan esas miserias, pero luego, resulta que este año pasado la empresa en este mismo lugar facturó cerca de cuarenta millones de euros. Eso sí, empleados del lugar, cero. Y beneficios para la zona, cero. Y la luz se paga igual que en Oviedo o en Santiago o en Madrid. Eso no es justo.

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