La Junta de Gobierno local presidida por Alfredo Canteli ha autorizado a la cesión “en precario y con carácter temporal” de la Colonia Ceano para albergar distintas asociaciones. Este edificio ubicado en Teatinos y de titularidad municipal fue otrora escuela de preescolar, hasta que en 2017 su alumnado fue trasladado al Pando, con la oposición de las familias. Desde entonces, el inmueble, que forma parte de un complejo residencial levantado entre 1939 y 1943, permaneció abandonado.
Durante el anterior mandato, el bipartito había comprometido el inmueble para distintas entidades aunque finalmente ninguna decisión fue ejecutada. La propuesta más evidente era trasladar allí la Asociación de Vecinos “Paulino Vicente”, la organización propia del barrio de Teatinos, y la Federación de Asociaciones Vecinales de Oviedo (FAVO).
Ahora, el Ayuntamiento quiere que este espacio de 279m2 sea sede de varias asociaciones. Se tratarían de las entidades vecinales “Paulino Vicente“ y Nuevo Ventanielles, Los Amigos de Thionck-Essyl de Asturias, Piloñalab, And Diapalante y la Asociación de Senegaleses de Touba en Asturias.
Problemas con el seguro
Uno de los principales problemas para las entidades, de acuerdo con Fernando Ibáñez, secretario de Nueva Ventanielles, serán las condiciones económicas que se imponen: aunque el Ayuntamiento se encargará de los gastos de limpieza, control de accesos y suministros, las organizaciones usuarias deberán hacer frente, además del mobiliario, internet y telefonía, a un seguro que cubra la totalidad de sus actividades.
La autorización permite que el seguro sea suscrito de forma colectiva, aunque eso también puede generar problemas. “No está claro que las corredurías lo vayan a hacer”, cuenta Ibáñez. Además, declara, debe dar el visto bueno “la Correduría que presta servicio al Ayuntamiento”. Esto genera incertidumbres para las asociaciones, que no saben si las pólizas más asequibles recibirían el visto bueno necesario para formalizar su condición de “beneficiarias”.
Inicialmente, se había hablado de dar un mes de plazo para presentar la póliza desde la entrada de las asociaciones, algo que ellas veían necesario para tener un periodo de colaboración, no obstante, eso “se le olvidó” al concejal del ramo. Las entidades tendrán que “hacer y pagar antes el seguro y esperar a que el área de Patrimonio y la correduría que presta servicios al Ayuntamiento hagan el informe sobre la conformidad de los términos de esta póliza”, declaran.
Otro aspecto que las entidades tienen en cuenta es la futura aplicación de la Ordenanza reguladora de la cesión temporal de inmuebles a entidades sin ánimo de lucro que el bipartito aprobó al final del mandato, y que imputa a las entidades la asunción de los gastos que ahora paga el Ayuntamiento. Por ahora se mantendrá un régimen mixto en el que se aplican disposiciones propias de la regulación solo a algunos aspectos.

El edil Mario Arias, actual teniente de alcalde, ya había adelantado que el gobierno local pensaba emplear la antigua escuela infantil para realojar a las entidades del Centro Vecinal Los Ríos, expulsadas para ubicar allí a 14 trabajadores municipales mientras duran las obras del Palacio de los Deportes. No fue la única opción que barajó el gobierno del PP, ya que también se había ofrecido alquilar un local, este sí, en Ventanielles. La propuesta de mudanza al otro lado de Los Prados no tuvo tanto éxito, no solo porque supondría que una organización vecinal tuviera su sede en otro barrio, sino también por las dimensiones: el local de Teatinos es unos 200m2 más pequeño que el de Ventanielles.
Nuevo Ventanielles no deslocalizaría todas sus actividades. Algunas, cuyo lugar de desarrollo no es tan relevante, como las clases de taichí o las tejedoras, se podrán desarrollar en Teatinos, pero otras como las asambleas vecinales seguirán en enclaves del barrio. Para Ibáñez, una de las razones para participar en el proyecto de la Colonia Ceano era facilitar que otras asociaciones, como Senegaleses de Touba, puedan disfrutar de un local.
Arias declaró en su momento a través de redes sociales que, una vez terminaran las obras del Palacio de los Deportes, la AAVV Paulino Vicente se quedaría en Teatinos mientras que Nuevo Ventanielles volvería a su barrio. No obstante, la resolución establece que “la autorización será por el tiempo que duren las obras de rehabilitación (…) y hasta que la Sección de Deportes retorne, en su caso, a dicha instalación“. El fragmento citado no deja claro que el personal municipal vaya a volver al Palacio. Según la RAE, la locación adverbial en su caso tiene dos acepciones: “si fuera necesario” o “de manera eventual o contingente”.
De hecho, la condición siguiente limita los efectos de la anterior al señalar que “atendiendo a las circunstancias que puedan concurrir en su momento (…), a la disponibilidad de espacios y a las necesidades municipales cuya satisfacción quede determinada por el uso del local de calle Río Ibias nº3, el Ayuntamiento estudiará la adopción de medidas que permitan conciliar en lo posible los intereses generales y los particulares de las asociaciones afectadas” una vez finalicen las obras del Palacio.
Es decir, la autorización del gobierno local deja abierta la puerta a que, una vez se cumpla el plazo temporal establecido, ni la Colonia Ceano ni Los Ríos tengan actividades vecinales o asociativas y dichos inmuebles se mantengan para usos municipales o incluso que ambos —los sociales y los administrativos— confluyan en el mismo espacio.



























