Objetivo: privatizar EMULSA

Los nombres que están detrás de la gestión de la Empresa de Limpieza Municipal de Gijón que podría ser declarada durante este mandato en quiebra

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

“Este gobierno” o “estos gobiernos”. Esa es la expresión que habitualmente utilizan los concejales de Foro y los concejales del PP respectivamente cuando se refieren a su gestión. Este gobierno, dice Foro. Estos gobiernos dicen en el PP. Es algo que podría parecer superfluo pero que, tras la ruptura de Foro con Vox, ha comenzada a tomar cierto relieve. Las palabras, por sencillas que sean, tienen un valor. Con “este gobierno” y “estos gobiernos” se indica, consciente o inconscientemente, que unos y otros comprenden su existencia en el Ayuntamiento de Gijón de forma muy distinta. Mientras Carmen Moriyón o Jesús Martínez Salvador observan al ejecutivo como una totalidad, un sólo gobierno, legitimado por un acuerdo entre dos partidos, Ángela Pumariega demuestra tener una percepción más distributiva de la realidad política en la que está inmersa. La portavoz del PP toma distancia de sus socios y sólo se siente concernida en aquellas competencias que su partido tiene atribuidas y pactadas dentro de ese cascarón ordenado en compartimentos estancos que llama los gobiernos.

Para comprender que está sucediendo con la Empresa Municipal de Limpieza (EMULSA) conviene partir del lenguaje antes que de los números. Es cierto que resulta alarmante que el fondo de reserva de la empresa, con hasta 19 millones de euros acumulados desde 2011, haya sido poco menos que liquidado en los últimos tres mandatos. Fue en el primero de Carmen Moriyón, con Fernándo Couto y Estaban Aparicio después, cuando comenzó a utilizarse el fondo de reserva para amortizar deuda y realizar inversiones en activos mobiliarios. La pandemia sólo hizo incrementar, en tiempos del último gobierno socialista, el gasto y el uso del fondo de reserva, dedicando parte de ellos a la adquisición de material fitosanitario y refuerzo de plantillas. Y también es cierto que existía un informe firmado por la gerente, Pilar Vázquez, que alertaba del agujero que se estaba produciendo en el fondo de reserva. Aun así, Moriyón prefirió pagar con esos fondos la Copa Davis antes que los gastos derivados de la Covid. Como ha dicho este martes la ex-concejal de Hacienda socialista, Marina Pineda, durante la rueda de prensa, “esto es una maniobra de distracción. Las cuentas de EMULSA están auditadas y no existe ninguna irregularidad respecto al uso de las reservas, al menos durante el último mandato socialista“.

Ramón García Cañal.

Los socialistas tienen derecho a creer, porque no deja de ser cierto que la denuncia realizada por Carmen Moriyón desde el domingo es una maniobra de distracción, una cortina de humo que buscaría apartar la atención de la ciudadanía del capítulo de transfuguismo vivida la semana anterior. Pero la propia Alcaldesa ha virado el rumbo de sus declaraciones al caer en la cuenta de que los suyos, también pecaron de una pésima gestión. Eso explica que del “caiga quien caiga” de los primeros días haya pasado a un simple “caso de mala gestión” ¿A qué se debe ese cambio? ¿Por qué ha relajado la virulencia en su discurso? Quizá porque entre “este gobierno” o “estos gobiernos” no hay consonancia con los objetivos de Foro y del PP sobre el tipo de administración que se debe desarrollar en EMULSA. Para que una cortina de humo funcione debe estar hecha de humo desde el principio hasta el final y en este asunto, no todo es humo.

Efectivamente, en el gobierno bipartito de Carmen Moriyón, incluido el concejal tránsfuga, Oliver Suárez, concejal que apoyará todo lo que Foro proponga, es el PP quien tiene atribuida la competencia en materia de Medio Ambiente. El titular es el concejal Rodrigo Pintueles que preside, además, el Consejo de Administración de EMULSA. Pintueles, hombre fuerte del PP en este mandato, nombró hace unos meses Director de Medio Ambiente a Ramón García Cañal. ¿Qué razón justifica ese nombramiento? ¿Por qué un hombre de Francisco Álvarez Cascos, de Sergio Marqués, de Isidro Martínez Rozada y siempre de Gabino de Lorenzo ocupa ese cargo? Resulta curioso que alguien que ha vivido siempre en Oviedo acabe ocupando un puesto tan radiactivo en Gijón.

Para comprender ciertos asuntos, conviene tirar de hemeroteca y recordar algunos aspectos en la dilatada trayectoria política de Ramón García Cañal. El pasado 17 de agosto, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Gijón aprobaba su nombramiento y la Junta Local del PP informaba de sus méritos en materia de Medio Ambiente, energía, infraestructuras y recordaba su carrera como diputado autonómico, Vicepresidente durante el gobierno de Marques, así como su labor en las Cortes Generales, siendo diputado primero y senador más tarde. Primer dato importante: García Cañal también fue delegado autonómico del grupo Tracsa en Asturias, empresa estatal dedicada a infraestructuras. En 2013, durante el gobierno de Mariano Rajoy Brey, los trabajadores de la empresa, perteneciente a la Sociedad Estatal de Participación Industrial (SEPI), sufrieron un ERE de extinción de empleo que alcanzó a 70 personas de las 310 que tenía en plantilla Tragsa en Asturias, a pesar de que en la región, Tragsa había cerrado el ejercicio 2012 y 2013 con beneficios.

Ese mismo año, 2013, la portavoz del grupo municipal popular, Pilar Fernández Pardo, hoy diputada autonómica del PP, quería ver reflejado en los presupuestos del Ayuntamiento el primer paso de privatización de empresas municipales mediante la fusión de las mismas con el objetivo de conseguir ahorros económicos y mejoras en la gestión operativa. La idea de los populares, reflejada en su programa electoral de 2011, era fusionar las tres empresas circunscritas al área de Medio Ambiente: la Empresa Municipal de Aguas (EMA), la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (EMULSA) y el Jardín Botánico Atlántico. De hecho, de la operación saldría una macro-empresa: la EMMA o Empresa Municipal de Medio Ambiente.

Francisco Cubiella aún conserva en su cuenta de Twitter su foto promocional cuando era afiliado de C´s en Carreño. Hoy es adjunto a la presidencia del PP en Gijón.

Durante el primer mandato de Foro en Gijón se produjo la creación de Divertia que, en realidad, fue el primer intento del gobierno de Carmen Moriyón por trocear y privatizar sus empresas municipales. La contestación y el sentido de pertenencia que los gijoneses tenían entonces a sus servicios y equipamientos públicos era tan fuerte que Couto, Moriyón y Jesús Martínez Salvador tuvieron que aceptar que las empresas públicas no se podían tocar tan facilmente. Pero en el PP, la percepción que tenían de las empresas públicas no ha sido así. Las privatizaciones en otros municipios del servicio de aguas o de limpieza eran perfectamente extensibles a Gijón. Diez años después, Pablo González preside el PP de Gijón y como adjunto a su presidencia ha incorporado a otro actor en los intentos de privatizar EMULSA: Francisco Cubiella, concejal en 2013.

Diez años más tarde, Francisco Cubiella, (ex-Ciudadanos) vuelve al PP y es en estos momentos, miembro del consejo de administración de EMULSA. En el programa electoral de Ángela Pumariega, no obstante, se propone “desarrollar una estrategia permanente de mejora e impulso de EMULSA para reforzar el servicio de higiene viaria, incrementando los recursos mecánicos para mejorar el tratamiento de los pavimentos” Habrá que preguntarle en algún momento a Pintueles, a Ángela Pumariega, a Ramón García Cañal o a Cubiella si pretenden privatizar la EMULSA de hoy.

Ahora hagamos un poco de historia. Durante el Gabinato, el Alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, se inició un gran proceso privatizador en la capital. Como recuerdan los periodistas Gonzalo Díaz-Rubín y David Remartinez en su magnífico libro El gabinismo contado a nuestros hijos, el alcalde de Oviedo fue el “gran ingeniero que privatizó el cementerio, el abastecimiento de aguas, la recaudación de ingresos, los servicios asistenciales, la grúa, la gestión de los centros deportivos de barrio, las piscinas, el mantenimiento eléctrico, el mantenimiento informático, los aparcamientos subterráneos, la zona azul, las guarderías, el Palacio de los Niños, el campo de golf, el hípico, los comedores escolares, el Mercado de El Fontán, el Palacio de Congresos o la Estación de Autobuses. En total, más de veinticinco servicios o instalaciones entregadas bajo distintas modalidades de concesión a un compendio de sociedades donde se repetían a menudo siglas o apellidos. Por no hablar de alquileres, permutas y trueques de inmuebles”. En algunos de esos servicios, como en otras ciudades de España, lo que se hizo fue inclinar el destino de empresas rentables hacia la quiebra para justificar su privatización.

Pegatina de la Plataforma contra las privatizaciones municipales convocando un referéndum popular

La privatización fue la segunda forma principal de financiación de los proyectos de Gabino después de la venta de suelo. Estableció un sistema en el que se complacía a mucha gente del sector empresarial. En todas esas empresas se colocaba a familiares de cargos del partido y afines. Tal y como recuerda NORTES en un brillante artículo firmado por Bernardo Álvarez, “en marzo de 1996, en pleno apogeo del gabinismo, el consistorio ovetense aprueba por mayoría absoluta, pero con el rechazo de toda la oposición, la privatización del servicio municipal de aguas durante cincuenta años, el tiempo máximo que contempla la ley. La empresa adjudicataria debería abonar un canon de 3.000 millones de pesetas y comprometerse a realizar inversiones por otros 3.500 millones. De las cuatro propuestas presentadas resultó beneficiada la de Aqualia, cuya mayoría accionarial está en manos de FCC”. 26 años más tarde, o sea, el año pasado, los técnicos municipales de Oviedo denunciaron que la empresa escamoteaba alrededor de 1,5 millones de euros de ingresos al año a las arcas municipales, informaba Gonzalo Díaz Rubín. Desde 2014, el Jefe de Servicio de Aqualia ha sido Isidro Fernández-Rozada Álvarez, hijo del ex-presidente del PP, el histórico Isidro Fernández-Rozada. Hoy, su hijo es Jefe del Área deportiva de la empresa filial de FCC que, además, es la titular de un contrato concesionario de las piscinas municipales del Ayuntamiento de Villaviciosa o lo fue también de la prestación de servicios de aguas y del Centro Deportivo Santiago Cazorla de Llanera.

PRIVATIZAR E INTERNALIZAR

Los números también construyen su relato, son como adjetivos que explican el devenir de una empresa en cuanto aparecen en el debe y el haber del ejercicio contable anual. Los números saltan de una columna a otra, practican su coreografía, bailan su minué y, finalmente, se funden todos en esa palabra abracadabrante que lo resume todo: TOTAL. Los ejercicios contables de EMULSA de los dos últimos años habrían sido negativos si no se hubiera acudido al fondo de reserva. En 2020 y 2021, la empresa municipal de limpieza acudió a él para cubrir los gastos que había propiciado la pandemia, 3 millones de euros cada año. El cobro de tasas ha sido irregular en algunos casos. Sin embargo, la Intervención General del Estado no ha dicho nada hasta ahora y lo ha hecho con buen criterio. Fuera del contexto de la pandemia, Intervención tendría que haber solicitado la disolución de la empresa, pero una correcta lectura del contexto explica perfectamente la situación. De seguir así y restaurada la regla de gasto para las administraciones públicas, podría producirse su aparición y entonces el gobierno bipartito o los gobiernos, en palabras de Ángela Pumariega, podrían dar continuidad a “su relato”: iniciar la privatización de la empresa o internalizarla. En este último supuesto, el Ayuntamiento asumiría los servicios de limpieza y jardinería que desempeña EMULSA.

Foto: Luis Sevilla.

¿Tiene algo que ver el tripartito destruido en todo esto? Hay que empezar a pensar que el tripartito ha sido un simulacro antes que una realidad. Tanto Eladio de la Concha como Sara Álvarez Rouco eran en 2018 miembros de la Junta Local del Partito Popular de Gijón. Oliver Suárez también era militante del partido. La privatización de las empresas municipales de Gijón forma parte del discurso político del PP en Asturias. ¿Por qué no iban a querer privatizar o internalizar una EMULSA económicamente al borde de la quiebra? Cubiella, Ramón García Cañal, Pablo González, Ángela Pumariega. Ellos tienen la respuesta a la pregunta que debemos hacerles ahora.

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