Esther Barbón (Villoria, Llaviana, 1971) es desde 2017 la secretaria comarcal de CCOO del Nalón. Licenciada en psicología, ha trabajado la mayor parte de su vida como orientadora laboral. Al frente de la Unión Comarcal del Nalón se enfrenta al reto de un valle marcado por la desindustrialización, el envejecimiento y unas comunicaciones ferroviarias que han retrocedido en calidad en los últimos tiempos. El sindicato lleva meses movilizándose en defensa de unas cercanías ferroviarias que siguen sin funcionar para los 72.000 habitantes que pueblan la comarca.
La alta velocidad llega a Asturies, pero el tren Llaviana Xixón sigue sin funcionar.
Tenemos las obras de El Berrón a Gijón atascadas, con un retraso de casi un año. La obra entre Laviana y El Berrón está hecha, pero los trenes siguen yendo a la misma velocidad y las cancelaciones no desaparecen. O mejoran los tiempos o el tren Laviana Gijón no va a recuperar los pasajeros que perdió en los últimos años.
¿Qué hace falta para frenar la caída de la población en el Nalón?
El empleo es fundamental, pero también hay que conseguir que la cuenca sea atractiva para vivir y trabayar. Tiene que ser un territorio guapu y apetecible para vivir. Se mejoró mucho la calidad del entorno, pero queda mucho por andar. Otro problema es la vivienda. Durante años era casi tan cara como en Oviedo y Gijón.
CCOO del Nalón ha criticado la desidia de los ayuntamientos del valle a la hora de presentarse a las subvenciones de los fondos de Transición Justa
Langreo se puso las pilas, pero el resto de ayuntamientos tendrían que esforzarse mucho más para atraer fondos. Sabemos que falta de personal en los ayuntamientos pero eso no justifica tirar la toalla. No podemos seguir perdiendo dinero por no pelear. Si hace falta contratar asesoramiento externo para presentar proyectos que lo hagan. Es una oportunidad que no se va a repetir. Son fondos que pueden mejorar mucho la vida de la cuenca del Nalón aunque no estén directamente relacionados con el empleo. Pueden mejorar el entorno, aportar servicios, calidad de vida y no estamos para perder oportunidades. Son fondos que no nos van a regalar, competimos con otros territorios, y los ayuntamientos tienen que presentar buenos proyectos para captarlos.

¿Toca volver a hablar de una ciudad del valle del Nalón?
Nunca nos vamos a cansar de criticar los localismos exacerbados y defender que hay que ir hacia una ciudad del Nalón. Sería la cuarta de Asturias y nos daría mucha fuerza. Aunque el ayuntamiento único no vaya a ser para mañana hace falta mientras tanto más colaboración entre los concejos. La mancomunidad ahora mismo está muerta.
“Hay que ir hacia una ciudad del Nalón”
¿Hay planes de futuro para el patrimonio industrial de la cuenca?
Siempre apostamos por recuperar patrimonio industrial, pero vamos con retraso en esos proyectos para rehabilitarlo. Los fondos de Transición Justa deberían ir en parte para recuperar parte de ese patrimonio. Valnalón y el Pozu Sotón son buenos ejemplos de lo que se puede hacer con el patrimonio industrial, tanto para empresas como para el turismo. El valle tiene mucho potencial turístico. Tiene el parque natural de Redes y luego un patrimonio minero y siderúrgico maravilloso. Es positivo que que se vayan a rehabilitar como recinto ferial los Talleres del Conde de Langreo y que se esté proyectando un nuevo uso empresarial para Metalsa.

¿Mejora la percepción de la Transición Ecológica los planes de una fábrica de paneles solares para la antigua Vesuvius?
Necesitábamos incluso a nivel psicológico una pequeña alegría. La cosa va bien encaminada. No va a ser la solución para todos los problemas de la cuenca del Nalón, pero puede animar a otras empresas a instalarse aquí. Tenemos terreno y trabajadores cualificados. El turismo y el sector servicios están muy bien, pero no podrán nunca reemplazar al empleo industrial.
Hemos visto a Vox manifestándose contra los migrantes en Sotrondio. ¿Hay posibilidades de que el discurso de la extrema derecha cale en un territorio como las cuencas?
Lo vemos con preocupación, pero desde CCOO pensamos que a pesar del crecimiento de las derechas, en las cuencas no está siendo tan importante cono en otras zonas de Asturias. El sentimiento de clase obrera sigue existiendo en nuestra comarca y desde la izquierda seguiremos luchando para que esto siga siendo así. No vamos a dejar que ocupe nuestras calles ningún movimiento fascista.



























