Este domingo toma posesión (al fin) el nuevo gobierno de Guatemala del presidente Bernardo Arévalo y la Vicepresidenta Kerin Herrera, ambos pertenecientes al progresista Movimiento Semilla. Tras muchos meses de movilizaciones para revertir el intento de Golpe de Estado en su contra, luchando contra el pacto de corruptos que no quieren soltar sus prebendas acumuladas… Lo hace con expectativas (¿únicamente?) de que haya al menos democracia en el país. Aunque Arévalo y Herrera estarán con las manos atadas, por los gringos, por ciertos sectores económicos… al menos se espera que paren la criminalización y la persecución a los movimientos sociales y sus liderazgos.
Tras muchas semanas de movilizaciones populares e indígenas contra una fiscalía y un sistema judicial corrupto que pretendió invalidar los resultados de las elecciones, finalmente la Corte Constitucional mandataba hace poco respetar las urnas, y hay anunciada fiesta con música garífuna, poesía, rap indígena y electrocumbia..
La movilización en defensa de la democracia parece que no se detendrá ante los peligros de la interferencia fuerte del narco y de las empresas extractivistas en la política guatemalteca. Frente a ello, como siempre, las comunidades seguirán defendiendo los territorios.
La investidura del presidente electo de Guatemala contará con la presencia al menos de 10 jefes de Estado, entre ellos Felipe VI.



























