Sindicatos, patronal y gobierno asturiano han coincidido en la necesidad de garantizar el futuro de la única siderurgia integral del país, aunque con matices ya que CCOO y UGT quieren hacerlo con todos los mecanismos posibles, sin descartar la intervención del Estado, incluyendo la nacionalización, mientras que el Ejecutivo autonómico confía en la negociación abierta por el ministerio de Industria con la multinacional ArcelorMittal.
Delegaciones de ambos sindicatos y de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) se han reunido este jueves por separado con el presidente del Principado, Adrián Barbón, y la consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico, Nieves Roqueñí para analizar la evolución de las inversiones previstas por ArcelorMittal para descarbonizar sus plantas de Xixón y Avilés.
Según UGT y CCOO, ha sido el primer paso para la constitución de un amplio frente común que permita garantizar el mantenimiento y el futuro de la siderurgia en Asturias, “con o sin la familia Mittal”, su actual propietaria.
La multinacional, que ya dispone de todas las autorizaciones ambientales necesarias para poner en marcha sus inversiones en Asturies, tiene en fase de ingeniería el horno híbrido de arco eléctrico que sustituirá a la acería de la planta de Veriña que, con una producción anual prevista de 1,1 millones de toneladas, permitirá descarbonizar la división de Productos Largos, dedicada a carril y alambrón.
No obstante, la multinacional mantiene en el aire el proyecto para la sustitución de uno de los altos hornos de Xixón por una planta de reducción directa de mineral de hierro (DRI), inversión central para la producción de acero verde con el uso de gas o hidrógeno.
Ambas instalaciones forman parte del plan de descarbonización comprometido en julio de 2021 con el que ArceloMittal tenía previsto invertir unos mil millones de euros y para cuyo desarrollo cuenta ya con ayudas del Gobierno central de 450 millones de euros procedentes de fondos europeos, y de 36 millones más aportados por el Ejecutivo asturiano.
“No se puede esperar eternamente a que ArcelorMittal decida la inversión o que alargue la decisión para terminar no invirtiendo”, ha señalado el secretario general de la Federación de Industria (FICA) de UGT, Genaro Martínez, que ha incidido en que hay que hacer uso “de todos los mecanismos posibles” para asegurar su continuidad, sin descartar la nacionalización.
En el mismo sentido se ha pronunciado su homólogo de CCOO, Damián Manzano, para quien hay que garantizar en cualquier escenario el futuro de la siderurgia integral en España y acometer su descarbonizacion “con o sin la familia Mittal al frente” y sin descartar su nacionalización.
Sintonía del Principado con sindicatos y FADE
Para la consejera de Industria, sin embargo, “esa vía no está sobre la mesa”, y aunque se ha mostrado convencida de que no se puede posponer eternamente la decisión, ha señalado que desde el Gobierno central están tratando de conseguirlo poniendo condiciones legales y viables encima de la mesa.
“La sintonía con sindicatos y FADE ha sido muy grande porque todos estamos en la idea de que es una actividad estratégica, como lo es su continuidad”, ha señalado Roqueñí, que ha asegurado que el ministro de Industria, Jordi Hereu, “piensa lo mismo y está plenamente comprometido con su mantenimiento”.

La presidenta de la FADE, María Calvo, ha planteado “la importancia de defender conjuntamente la siderurgia con condiciones competitivas”, y tras señalar que la solución no cree que pase por la nacionalización, ha incidido en que debe garantizarse una energía estable y a precio competitivo y que has que se pueda contar con un hidrógeno rentable, hay que asegurarse fuentes alternativas.
Ley de industria
Ambos sindicatos ha incidido en que la Ley de Industria que se está tramitando en el Congreso debe acelerarse y fijar como estratégicos sectores como el siderúrgico o el del automóvil, así como impedir chantajes de multinacionales que se llevan inversiones de unos sitios a otros.
En una jornada en la que la multinacional ha informado de que su beneficio neto en 2023 ha caído un 90 por ciento, hasta los 853 millones, UGT y CCOO no creen que esto pueda ser una excusa para descartar las inversiones comprometidas, como tampoco lo es el coste de la energía, cuestión compartida por la consejera de Industria..
Según han recordado, las plantas asturianas son rentables y las subvenciones dadas a ArcelorMittal para producir acero verde en España son proporcionalmente las más altas que se han dado en Europa, por lo que la empresa debería cumplir el compromiso adquirido.
Las plantas asturianas de ArcelorMittal que generan 5.000 empleos directores y otros 5.000 inducidos y generan el 12 por ciento del PIB regional, son la única siderurgia integral del país que produce acero a partir de mineral de hierro.



























