“No tiene ningún sentido quemar lo que es recuperable”

Histórico del ecologismo asturiano, Fructuoso Pontigo, "Fruti", se opone a la quema de CSR y apuesta por "más reciclaje" como alternativa.

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Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

Comprometido con el ecologismo desde hace más de cuarenta años, Fructuoso Pontigo Concha, levanta una vez más su voz para sumar sus opiniones al debate abierto sobre la quema del combustible sólido recuperado (CSR), una de las posibilidades que está planteando el gobierno asturiano y donde prefieren hablar de “valorización” de los residuos urbanos. “Fruti”, como es conocido entre muchas personas, voz del Coordinadora Ecoloxista d’Asturies y del Colectivo Ecologista de Avilés, cree que es una “barbaridad” plantear como solución la incineración de las 150.000 toneladas anuales de CSR que está empezando a producir Cogersa y “que dicen que es valorizar los residuos”. En su opinión, “se intenta disfrazar bajo otras denominaciones a la incineración de residuos urbanos”, y no duda en animar a la movilización ciudadana en contra de este tipo de soluciones.

¿Por qué la incineración no es una opción?

Como coordinadora ecologista estamos en contra de la destrucción de los recursos. Un recurso se puede reciclar. Hay que recordar que en Asturias solo se recicla el veinticuatro por ciento de los residuos. Por lo tanto, tenemos un amplio recorrido que hacer si nos comparamos con otros lugares donde se recicla ochenta por ciento. Quemar un residuo no es algo inerte. En esa combustión se generan una serie de sustancias que son imposibles de filtrar porque son muchas y diferentes, como dioxinas o furanos. Eso durante el proceso de combustión porque después, en el proceso de enfriamiento, se vuelven a generar más toxinas. No tiene ningún sentido quemar lo que es recuperable. Estamos en contra de la incineración de residuos, llámese incineradora, llámese pirólisis.

“La peor de cualquiera de las soluciones que se planteen es la incineradora”

La pirólisis también ha sido planteada como una posible solución. Con este método se calientan los residuos hasta obtener un aceite que podrá ser usado para uso industrial. ¿Por qué están en contra de este planteamiento?

Eso es algo que no quisieron los vecinos de Noreña ni los vecinos de Gijón. Con los residuos no hay milagros. En realidad, hacia donde hay que tender es a no producirlos. El mejor residuo es el que no se produce. Ese es el reto más importante, reducir el residuo. Eso es algo que no se está haciendo en Asturias. Desde que se creó Cogersa, la única obsesión ha sido incinerar los residuos porque para ellos es la solución más fácil. Así desparecían una gran parte de los residuos, pero no toda porque, como he dicho, al quemar lo que haces es generar otro tipo de residuos, además de los gases. Por eso, insisto, la solución pasa por reducir los residuos, por reutilizar todo lo que se pueda y finalmente, sí, habrá un resto que no habrá más solución que llevarlo al vertedero. En cualquier caso, no es lo mismo verter el cien por cien o el ochenta por ciento, en el mejor de los casos, que verter el quince por ciento de los residuos. Hay que asumir que los vertederos van a seguir existiendo, pero reduciendo al máximo la producción de residuos, algo sobre lo que, vuelvo insistir, en Asturias no se ha hecho nada.

Fructuso Pontigo. Foto: Tania González

¿Cómo se puede reducir la producción de residuos?

De diferentes formas. ¿Qué sentido tiene que para comerte una galleta tengas que abrir tres envoltorios? Es una cuestión de seguridad alimentaria, pero también de gestión de residuos. Ahora estamos viendo que se ha cambiado algo y gran parte de los residuos que eran de plástico, ahora son de papel que se pueden compostar. Compostar es también valorizar residuos. Es decir, la palabra “compostar” no es peligrosa, lo que es peligroso es incinerar. Hay más opciones que quemar. La peor de cualquiera de las soluciones que se planteen es la incineradora. En una incineradora tú quemas productos de todo tipo. Si estás quemando plásticos, papel, textil, madera, metales, se hace imposible una filtración adecuada ante tal conglomerado.

Fructuoso Pontigo entró en el movimiento ecologista en 1980. Foto: Tania González.

¿Cree que hay empresas que están tratando de influir en este tipo de decisiones?

Algunas empresas, sí. Creen tener la solución maravillosa. Supongo que hay intereses económicos detrás. Hay que tener en cuenta que una incineradora es un negocio. Para quemar 16.000 toneladas que es el volumen del que estaríamos hablando, hablaríamos de una inversión que pasaría de los doscientos millones de euros. Aquí no hay nada barato. La empresa que le venda esa tecnología estará interesada en que eso se ponga y estará presionando. En Asturias no hay empresas que trabajen en residuos urbanos. Las que hay, son punteras en trabajar con madera y biomasa. Al final, hay todo un marketing para desviar el asunto. Se dice que el CSR no es basura. Entonces, ¿qué es basura? El CSR es basura clasificada, pero basura al fin y al cabo. No se puede engañar y cambiar la realidad. Tú no puedes incinerar si antes no has clasificado.

Si los datos son tan evidentes, según usted, ¿por qué cree que los socialistas siguen apostando por la quema de residuos e Izquierda Unida parece mantener una posición indecisa o en estudio al respecto?

Eso lo deberían responder ellos. El partido socialista está en contra de la incineración a nivel estatal. De hecho, la ministra Ribera ha dicho en diversas ocasiones que la incineración no es la solución. En algunos sitios de España, cuando el PP ha puesto incineradoras, ha contado con la oposición de los socialistas. Asturias es un caso particular. Aquí un gobierno socialista quiere poner una incineradora. Los socialistas en otras partes de España dicen lo mismo que decimos nosotros. Y luego hay una parte de Izquierda Unida que ha cambiado el discurso. Sé que hay muchos militantes y cargos de Izquierda Unida en Gijón, en Llanera o en Corvera que se oponen a la incineración, pero hay algunos cargos en Oviedo que parecen defenderla, como Alejandro Suárez. Así que no sé.

“La media de reciclaje en España está en el treinta y tres por ciento. Europa nos pide el cincuenta y cinco. Y en Asturias estamos en el veintitrés. Digo yo que algo estaremos haciendo mal.”

¿La planta que se ha construido en Asturias cumple al menos algún objetivo, según su punto de vista?

No sirve para nada. A pesar de lo mucho que ha costado para construirla y para mantenerla, la tasa de recuperación de esa planta no llega al 10%. Si todo el dinero que se ha puesto en ella, se pusiera en la calle a gestionar el reciclaje, se reciclaría mucho más. La Rioja recicla el sesenta por ciento. En Asturias estamos en el veintitrés por ciento. Digo yo que algo estaremos haciendo mal.

¿Por qué Asturias está entre las comunidades que menos reciclan?

Porque aquí nunca se ha hecho nada para mejorar en este aspecto. La media de reciclaje en España está en el treinta y tres por ciento. Europa nos pide el cincuenta y cinco. Y en Asturias estamos en el veintitrés. Estamos muy lejos de sitios como La Rioja, Navarra, Cataluña o Euskadi donde se rondan el sesenta por ciento. Aquí nunca se apostó por el reciclaje de forma seria. El PSOE solo ha apostado por quemar. Es la única opción que ha dado y llevan con la incineradora treinta años mareándonos.

¿Qué supone para unos vecinos vivir cerca de una incineradora?

Lo primero es que les cuesta más dinero. Las incineradoras son caras. Parece que fueran algo gratis y no lo son en absoluto. Cuesta mucho hacerlas y mantenerlas. Además, las personas en bastantes kilómetros a la redonda sufren la contaminación. En otros lugares donde se han construido incineradoras, en un radio de quince kilómetros, se controlan las dioxinas que tienen en sangre las madres lactantes. Si alguien pone una incineradora, por ejemplo, en Serín, tienes un radio que debes controlar que está en Oviedo, Gijón o Avilés. Es decir, tienes a seiscientas mil personas en ese radio. ¿Quién va respirar esa contaminación? Asturias ya es uno de los lugares donde más contaminación de partículas hay. Esto es sumar más, no restar. Da igual que las incineradoras sean públicas o privadas porque todas contaminan.

Fructuoso Pontigo, conocido popularmente como “Fruti”, forma parte también del Colectivo Ecologista de Avilés. Foto: Tania González.

¿Una incineradora puede generar puestos de trabajo?

Asturias fue uno de los pocos sitios donde se paró la construcción de una incineradora. Y ello se debió a un movimiento vecinal plural, diferente, con vecinos, agricultores, ecologistas y sindicatos. Dicen que parar una incineradora destruye empleo. Lo cierto es que si se toma en consideración todo el proceso, una incineradora no solo solo no crea puestos de trabajo al final, sino que los destruye. Sabemos que un residuo que se recicla tiene una cadena de empleo. Un residuo que se quema o se destruye, no genera empleo. Una incineradora puede generar entre cuarenta y ochenta empleos. Dependiendo del tamaño. La que se quiere poner en Asturias creará unos cincuenta puestos de trabajo. Sin embargo, al reciclar los residuos, solo al clasificarlos, se generan diez puestos de trabajo más como mínimo.

¿Hay algún sitio en España que pueda servir de modelo o ejemplo para Asturias?

En La Rioja no hay incineradora y son los que más reciclan de España. En Navarra tampoco hay incineradora y son de los que más reciclan también. Es cierto que cada comunidad tiene una realidad distinta. Aquí en Asturias la población está muy concentrada en el centro de la región que es de donde sale el grueso de los cuatrocientas mil toneladas de residuos urbanos. Así que hay que mirar fuera de Asturias y ver lo que se está haciendo bien y aplicarlo a la realidad asturiana.También hay que ver los errores para no aplicarlos aquí. Por ejemplo, en Mallorca hicieron una incineradora. Creyeron que era la mejor solución y la más barata, pero luego no fueron capaces de de conseguir residuos suficientes para alimentarla y tuvieron que traerlos importados de Cataluña. Así que se acaba convirtiendo en una industria en sí misma. Eso es peligroso. Si mejoras el nivel de reciclaje tendrás menos alimento para la incineradora, pero la incineradora tiene que tener un alimento continuo para que funcione correctamente por lo que una política adecuada de reciclaje entraría en oposición a las necesidades de una instalación así. Al final, la incineradora no es sana ni sale gratis.

¿Tal vez su propuesta de reducción de residuos y más reciclaje es algo más difícil de llevar a cabo y más a largo plazo?

Sí, es más complejo, pero lo más óptimo y mejor en todos lo sentidos al final. El problema de los plásticos es que no todos se reciclan. Hay trescientos tipos de plástico y solo se reciclan diez. El plástico es un cáncer. Hay que apostar por políticas activas para reducir la producción de residuos. Si quieres envolver una galleta con tres envases, tendrás que pagar por ello o buscar otras soluciones. Y luego hay que fomentar el reciclaje y la reutilización de los residuos. Aquí solo se reutilizan las botellas de sidra. Estamos tirando al contenedor botellas que se podrían reutilizar. ¿Por qué solo se hace con las de sidra? Y, luego, el vecino que recicla y el que no recicla pagan igual. Eso es injusto, hay que incentivar de forma contundente para que la gente recicle e incluso sea premiada por ello. En vez de gastar el dinero en incineradoras, habría que invertirlo en fomentar el reciclaje. Por ahí ganaríamos mucho. ¿Por qué en Asturias no se está apostando por las máquinas de envase? Eso se hace en el resto de Europa. Los envases que has abierto en casa, en vez de tirarlos, los metes en esas máquinas y te devuelven un dinero. Te pagan por reciclar. Aquí no se fomenta el reciclaje para nada. Propuestas como las que he dicho son las que hay que llevar a cabo, no quemar. Quemar el CSR no es la solución.

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