Un nuevo centro social está naciendo en Lugones

La asociación Biodevas impulsa un espacio autogestionado en el antiguo local de los trabajadores de la Fábrica de Metales.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

En los años 80 Lugones contaba todavía con una potente industria metalúrgica. La Fábrica de Metales fundada en 1896 por José Tartiere, burgués de orígenes vascos y franceses, ingeniero industrial y conde de Santa Bárbara de Lugones, daba empleo a cientos de trabajadores. Algunos de ellos impulsarían una asociación a camino entre lo sindical y lo recreativo. Un lugar donde juntarse para hablar de todo, del trabajo y de lo que no era el trabajo.

Con la paulatina extinción de la factoría, el local y la asociación Santa Bárbara también irían entrando en decadencia. El lugar pasaría por distintas manos, desde un club deportivo hasta una asociación de fumadores de marihuana. Ahora, tras muchas idas y venidas, es la asociación ecologista Biodevas la que ha cogido el testigo con vistas a crear un centro social en una de las localidades más jóvenes de Asturies.

Foto: Kike Gallart
Foto: Kike Gallart
Foto: Kike Gallart
Foto: Kike Gallart

Tarik Vázquez, uno de sus fundadores, señala que siempre le interesó la naturaleza, pero que generacionalmente no conectaba demasiado con las asociaciones ecologistas. De ahí surgió la idea de una asociación juvenil y medioambientalista que “no se dedicara sólo a decir que todo va mal”.

Biodevas surge en plena área central, entre polígonos industriales, grandes superficies, vías de ferrocarril y autovías, en una de las zonas de Asturies que menos encajan con el tópico del “paraíso natural”. “Tenemos contaminación de la autopista y el río Nora muy sucio, pero no queremos sólo dedicarnos a reivindicar y denunciar” explica Vázquez, que considera que en el ecologismo hace falta “cuidar más a la gente” y acompañar a los jóvenes que se acercan a él por primera vez, con muchas ganas y pocos conocimientos. “Falta relevo generacional porque ese trabajo de acompañar a los nuevos apenas se hace” explica Vázquez.

Foto: Kike Gallart
Foto: Kike Gallart

En un contexto de fuerte envejecimiento del movimiento ecologista asturiano, Biodevas puede presumir de ser la excepción que baja bastante la media de la mayoría de asociaciones dedicadas a la defensa del medioambiente. La entidad trabaja tanto en el ámbito de la educación ambiental como en otras actividades que suman mucha gente como son las limpiezas colectivas de espacios naturales.

Ahora los voluntarios y voluntarias de Biodevas están concentrados en otra tarea práctica: acondicionar un espacio autogestionado abierto a todo aquel que quiera usarlo y aportar a su mantenimiento. Tendrá una pequeña barra y varias salas de reuniones y eventos. Tanto para Biodevas como para otros colectivos interesados en su autogestión.

Con este local ubicado en el Parque de la Paz de Lugones Biodevas confía en “ir haciendo más alianzas” que contribuyan no sólo a hacer crecer la asociación sino también el movimiento asociativo de Lugones y Siero.

Actualidad