“En el 2016 pensábamos que todo podía mejorar. Esto fueron 6 meses, y luego todo empezó a empeorar”. Así es como relatan las comunidades indígenas nasa del norte del departamento del Cauca los efectos que el acuerdo de paz ha venido causando en los años siguientes al mismo.
La delegación asturiana, que visita por 20 vez el territorio colombiano en su misión de verificación de derechos humanos, pudo reunirse en audiencia con el territorio nasa Çxhab Wala Kiwe. En este proceso de puesta en común de la vulneraciones y riesgos específicos que enfrentan en la actualidad estas comunidades, se señaló de manera reiterada el impacto de una disidencia armada sin líneas políticas claras, un recrudecimiento de la violencia de manera particular a las autoridades indígenas con asesinatos tan crueles e insólitos como el de la mayora Carmelima Yule Pavi, claros mecanismo de desestabilización de los modos de resistencia históricos del pueblo nasa. También se puso de manifiesto la gravedad de la situación que enfrenta la juventud nasa, siendo víctima del reclutamiento forzado de manera masiva desde el año 2016. Los datos recogidos por los monitoreos propios MADEJA, de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), en los informes anuales de desarmonías territoriales son abrumadores. Son más de 400 los jóvenes que han sido víctimas de este reclutamiento forzado por parte de los grupos armados solo desde el año 2022 hasta la actualidad. Además estiman que estos datos se encuentran fuertemente infrarrepresentados por el miedo de las familias a denunciar.
Dentro de la comunidad nasa del norte del Cauca, un grupo de mujeres se organiza bajo el espacio colectivo Tejido Mujer CWK, y estudia de manera específica las violencias que sufren las mujeres en este contexto a través del Observatorio de derechos humanos y violencias contra las mujeres indígenas de la Çxhab Wala Kiwe. Desde el año 2013 han venido trabajando en esta iniciativa que surge desde y para las mujeres nasa, con la finalidad de visibilizar, comprender y denunciar las diferentes discriminaciones y violencias que enfrentan las mujeres indígenas en el territorio, y que van más allá de las ejercidas por el conflicto armado, sino también al interno de la comunidad y la familia.
La delegación pudo recibir en primicia de mano de Melva Guetio, coordinadora del Tejido Mujer, y Katy Johanna Canas, dinamizadora del Observatorio, el informe que recoge los datos referidos al año 2023. El documento, que será accesible online próximamente en la web de este espacio de encuentro, sistematiza de manera novedosa y exhaustiva las diferentes formas de violencias que sufren las mujeres indígenas nasa en el marco del conflicto armado y social.
Los datos muestran que las mujeres lideresas atraviesan todo tipo de escenarios de violencia, tanto por compañeros y comuneros, como por diferentes grupos armados. En el año 2023, se identificó como principal fuente de violencias para las mujeres nasa, las ejercidas dentro del contexto social, es decir, por parte de parejas y comuneros.
En cuanto a las violencias en el marco del conflicto armado, se registran múltiples violencias sexuales y físicas, en la que identifican casos específicos de prostitución forzada y violación, en uno de los casos por parte de un miembro del ejército Nacional. Sin embargo, la violencia psicológica es la que más ataca las mujeres. Una de estas formas, es el reclutamiento forzado de sus hijos e hijas.
El reclutamiento, si bien se analiza de manera recurrente como mecanismo de violencia hacia la niñez, en este trabajo de investigación se pone el foco en el daño permanente que genera en las madres de la comunidad nasa.
De forma general las mujeres nombran el duelo que supone la pérdida de un hijo o una hija de manera tan violenta como incierta, pues no se sabe si puede volver con vida o no al territorio, y si de regresar cuándo podrá ocurrir esto y en qué condiciones lo hará ya.
“Hace unos años perdí a mi hijo, él había sido reclutado y por varios meses no nos dimos cuenta en dónde estaba. No llevaba mucho tiempo en ese grupo, cuando nos llega la información de que mi hijo había muerto en una explosión y hasta la fecha aún no conocemos el paradero del cuerpo de mi hijo”
Testimonio recogido en el informe del Observatorio de derechos humanos y violencias contra las mujeres indígenas de la Çxhab Wala Kiwe
Pero la violencia en tanto que es sistemática y específica, tiene una finalidad política. En el caso del pueblo nasa, está la intención de terminar con el tejido social a través de la ruptura de la cosmovisión y valores ancestrales.
La mujer nasa tiene entre sus roles la trasmisión cultural e identitaria. El reclutamiento afecta de manera directa a las mujeres de forma progresiva y en distintas esferas. Por un lado, ataca a su identidad como mujer, puesto que explicaciones descontextualizadas pueden dar a entender que la mala transmisión de la cultura a la descendencia es lo que puede dar lugar al reclutamiento forzado. Esta situación genera sentimientos de culpa, vergüenza y desesperanza en las madres que pueden verse también señaladas por miembros de la comunidad o al interno de la propia familia, provocando fuertes rupturas familiares y comunitarias. Finalmente, este proceso de violencia y desestabilización emocional y social, terminan en lo que ellas nombran como una gran desarmonía que consigue provocar la desaparición de las mujeres en los espacios de lucha comunitaria y política. Pérdida irremplazable para una resistencia indígena que, si bien continúa tenaz y de manera alentadora, se encuentra resquebrajada también por los efectos de la violencia política.
Iniciativas como Tejido Mujer son elementos esenciales para poder continuar con el monitoreo de vulneraciones y con ello la denuncia nacional e internacional de las mismas. Como las propias comunidades nasa describen: “Así no sepamos con quién hablamos, el único camino frente a la violencia es dialogar”.
El informe de la 20ª delegación intentará recoger de la manera más exhaustiva posible estos hallazgos y los encontrados en otros territorios del país andino, con el objetivo de poder sumar al propósito de defender la vida y que pueda realmente en algún momento llegar la prometida “Paz Total” por parte del gobierno actual.



























