Conceyu Bable se sienta en el despacho de Belarmino Tomás

Barbón destaca la contribución de la asociación a la "autoestima" de la sociedad asturiana en vísperas de la Selmana de les Lletres Asturianes.

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Redacción Nortes
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Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha destacado este miércoles “la conciencia de Asturias, la autoestima y el orgullo de identidad” como la “mayor herencia” que dejó Conceyu Bable, al que se rendirá homenaje este año con motivo de la 45 Selmana de les Lletres Asturianes.

El jefe del Ejecutivo regional ha realizado estas afirmaciones con motivo de la recepción a Xuan Xosé Sánchez Vicente, Xosé Lluís García Arias y Lluís Xabel Álvarez, fundadores en 1974 del colectivo, encuentro al que también ha asistido la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez.

El acto ha tenido lugar en el despacho que conserva los muebles de Belarmino Tomás, el líder socialista que fue presidente del consejo soberano de Asturies y León durante la Guerra Civil.

Homenaje al asturianismo de la Transición

La 45 Selmana de les Lletres rendirá tributo este año a Conceyu Bable con el fin de reivindicar un legado que se percibe cercano a pesar de los años transcurridos.

La revista Asturias Semanal publicó en junio de 1974 una entrevista a tres jóvenes universitarios: Xuan Xosé Sánchez Vicente, Xosé Lluís García Arias y Lluís Xabel Álvarez, que hacían una llamada de atención a la sociedad contra el complejo de inferioridad regional y defendían la lengua asturiana como un bien cultural, así como su presencia en los medios de comunicación y en la escuela, y la creación de una literatura y de un público para ella.

Xuan Xosé Sánchez Vicente, Lluís Xabel Álvarez y Xosé Lluís García Arias.

En noviembre de 1974, la misma revista estrenaba una sección titulada Conceyu Bable, de la que se responsabilizaba el Grupo CB, de periodicidad primero quincenal y posteriormente semanal, que se mantuvo hasta el cierre de la revista, en junio de 1977.

En esas páginas se halla el inicio de una labor de dinamización social que fue más allá de la reivindicación lingüística, y que sirvió como punto de inflexión al inicio de la Transición, informa el Principado.

La autonomía y los símbolos que la identifican, como la bandera o el himno, así como las distintas facetas de la música asturiana: la gaita, la asturianada, la canción de autor, el deporte tradicional, el queso o la sidra tuvieron en los miembros de Conceyu Bable a sus grandes impulsores, abunda la nota.

Concluye que su principal contribución fue lograr un importante avance respecto a la lengua asturiana, que pasó de atributo identitario o elemento patrimonial a conformar un valor absoluto capaz de generar una nueva identidad social, y que su campaña “Bable nes escueles llevó ese lema hasta los últimos rincones” de Asturias. 

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