La transición energética a debate en Navia

CCOO organizó en el Occidente asturiano una jornada de formación y reflexión sobre el cambio de modelo productivo.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Asturies está en transición a otro modelo energético basado en las energías renovables, y el Occidente asturiano jugará un papel clave en ese cambio como territorio en el que se asentarán buena parte de los nuevos parques eólicos necesarios para la descarbonización de su economía. La comunidad, con una alta demanda para su industria electrointensiva, necesita energía, pero el despliegue de las instalaciones de renovables, las líneas de evacuación o los parques de baterías eléctricas, incomoda a los habitantes del mundo rural, que ven sus territorios desfigurados. La industria asturiana produce los mismos molinos que generan grandes impactos paisajísticos y problemas a la fauna, y chocan a menudo con los intereses de otros sectores como la pesca y el turismo rural, que los ven como enemigos irreconciliables de sus actividades económicas. Los costes, necesidades y oportunidades de esta transición ecológica fueron uno de los varios temas que este miércoles se abordaron en Navia en el marco de las jornadas sobre modelo productivo organizadas por CCOO y la Fundación Juan Muñiz Zapico en colaboración con la Consejería de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico, y el Ayuntamiento de Navia.

Carlos García Sánchez, director de la Fundación Asturiana de la Energía, defendió la necesidad de descarbonizar rápidamente la economía a la luz de las “evidencias científicas” sobre el cambio climático. García Sánchez Asturies reconoció no obstante la “complejidad del proceso” en un territorio doblemente afectado por la transición al ser históricamente productor de carbón y energía térmica, y seguir siendo en la actualidad gran demandante de electricidad para su industria.

Carlos García Sánchez. Foto: Rubén Arena

El director de la Fundación subrayó la necesidad de “grandes parques de renovables” y recordó que la comunidad tan sólo produce a día de hoy una pequeña parte de la energía que consume, y de esta una parte todavía menor con renovables, ya que tanto el carbón como el gas siguen siendo fuentes muy importantes de la producción eléctrica asturiana. No obstante, junto a este despliegue a gran escala de las renovables, que consideró imprescindible, García Sánchez señaló la importancia de ir a un modelo más descentralizado y pegado al terreno “fomentando comunidades energéticas de ámbito doméstico”, así como de reducir el consumo de energía aumentando la eficiencia de hogares, empresas, administración y ciudades. “La eficiencia debería ser lo primero de todo”, explicó.

Carlos Gutiérrez Álvarez. Foto: Rubén Arena

La réplica le llegó de parte de su compañero de mesa Carlos Gutiérrez Álvarez de la Plataforma Oscos Eo que criticó el “extractivismo” de los grandes parques de renovables, a los que prefirió llamar “instalaciones industriales”. El activista contra el despliegue masivo de eólica en el Occidente asturiano puso el acento en la necesidad de decrecer antes que en seguir apostando por más producción de energía “para mantener este nivel consumo”. Gutiérrez Álvarez puso asimismo el acento en el esfuerzo que se exige al medio rural con un nuevo modelo productivo que “mantiene la explotación y la desigualdad”. También criticó que las renovables requieren gran consumo de energía y materiales, algunos no renovables, para su producción.

Luis Claudio Zynger, director industrial de ENCE, expuso el caso concreto de la papelera de Navia, que ha logrado ser 100% autosuficiente gracias al uso de la biomasa.

José Manuel Zapico. Foto: Rubén Arena

El posterior debate se animó con la intervención del público, dirigentes y delegados de CCOO de la zona, que plantearon objeciones al actual modelo de transición energética, y criticaron que países como Alemania estén apostando por el carbón al tiempo que la UE demanda una reducción de las emisiones que provocan el calentamiento global.

La jornada sirvió también para analizar el papel de la FP dual en el cambio de modelo, la situación demográfica del Occidente asturiano o los retos del sector primario. José Manuel Zapico, secretario de CCOO d´Asturies reivindicó el carácter “esencialmente industrial” de la comunidad, pero ahora de una industria más sostenible y con mayor valor añadido. Para el líder sindical es la industria la que garantiza el progreso asturiano y planteó el turismo como actividad complementaria, y siempre ligada a una oferta de calidad, también en lo laboral. “La hostelería es a día de hoy el último recurso de los trabajadores y una ocupación transitoria por la falta de buenas condiciones que permitan hacer una carrera laboral en el sector” apuntó Zapico, que defendió en su discurso a las sindicalistas de CNT condenadas por el caso de la pastelería La Suiza.

Actualidad